Diagnóstico y tratamiento

Hipertrofia de Adenoides en Niños

Si tu hijo ronca todas las noches, duerme con la boca abierta y se despierta cansado, probablemente no es que tenga el sueño pesado: es el aire que no está pasando por la nariz. Vamos a explicar por qué ocurre y cuándo el tratamiento es necesario.

Casi todos los padres que llegan aquí con esta duda ya escucharon de alguien que el niño ronca porque duerme profundamente. No es eso. El ronquido que se repite casi todas las noches, la boca abierta para respirar y el sueño agitado son señales de que el aire no está pasando bien por la nariz, y en la infancia la causa más común de ese conjunto de señales son las adenoides agrandadas.

Esta página explica qué son las adenoides, qué señales notan los padres antes de cualquier examen, cómo confirmo el diagnóstico en la consulta y qué suele resolver el problema. La decisión sobre operar tiene página propia, y te indico el camino al final.

Qué son las adenoides y por qué tapan la nariz

Las adenoides son un tejido de defensa que queda detrás de la nariz, en un espacio llamado nasofaringe, justo en el camino por donde entra el aire. Crecen junto con el niño en los primeros años, hacen su trabajo de defensa y después suelen disminuir solas. El problema aparece cuando crecen más de lo que el espacio permite: el aire deja de pasar, el niño cambia la nariz por la boca, y empieza el ronquido.

Adenoides y amígdalas no son lo mismo, y esa confusión es frecuente. Las amígdalas las ves abriendo la boca del niño; las adenoides quedan detrás de la nariz y no se ven de ninguna manera sin examen. Las dos pueden estar agrandadas al mismo tiempo, y por eso a veces entran las dos en la misma conversación.

Las señales que los padres notan primero

La mayoría de las veces quien lo nota es quien pasa por la puerta del cuarto por la noche. Vale la pena traer al niño a evaluación cuando observas:

  • Ronquido en la mayoría de las noches, respiración ruidosa o jadeante durante el sueño.
  • Boca abierta para respirar, dormido y a veces despierto, con los labios resecos al amanecer.
  • Sueño agitado, un niño que cambia de posición toda la noche, se despierta varias veces o amanece cansado.
  • Pausas en la respiración durante el sueño, cuando el niño parece dejar de respirar por algunos segundos y después retoma con un suspiro fuerte.
  • Voz nasalizada, como si estuviera siempre resfriado, y nariz tapada que no mejora.
  • Mal aliento por la mañana, sin que el cepillado lo resuelva.
  • Oído: dolor repetido, infecciones que vuelven, o la impresión de que el niño no escucha bien y pide subir el volumen.
  • Queja de la escuela sobre la atención, el cansancio o la irritabilidad, que suele venir junto con noches mal dormidas.
  • Observación del dentista sobre la forma de la arcada o de la mordida en un niño que respira por la boca desde hace mucho tiempo.

No hace falta tenerlas todas. El ronquido frecuente junto con la respiración bucal ya es motivo suficiente para investigar.

Por qué esto importa más allá del ronquido

La nariz tapada cobra el precio en tres lugares. En el sueño, porque el niño que respira mal duerme mal, y el mal sueño aparece de día como cansancio, irritación o dificultad para concentrarse. Cuando las pausas en la respiración se repiten, el cuadro entra en el terreno de la apnea del sueño, y la evaluación cobra otra urgencia.

En el oído, porque las adenoides quedan al lado de la entrada del canal que ventila el oído medio. Cuando crecen, esa ventilación empeora, y es común que aparezcan otitis de repetición o líquido detrás del tímpano, que amortigua la audición sin doler y pasa desapercibido.

Y en la propia nariz, porque la secreción que no drena favorece cuadros de sinusitis que se repiten. Es frecuente que la familia llegue contando el tercer o cuarto antibiótico del año, sin que nadie haya mirado detrás de la nariz.

Cómo lo confirmo: el examen se hace en la misma consulta, a cualquier edad

Las adenoides no aparecen en el examen de garganta y no se evalúan solo mirando al paciente. Para verlas hago la nasofibroscopia en la propia consulta, con un aparato fino y flexible que entra por la nariz y muestra las adenoides en la pantalla, con el grado de obstrucción en el momento. No hace falta agendar en otro lugar, no hace falta sedación y el resultado sale en la misma consulta, conmigo mostrándote la imagen.

Hago este examen a cualquier edad. Esa suele ser la primera pregunta de quien tiene un hijo pequeño, y la respuesta es esa: no existe una edad mínima para que yo evalúe.

En un niño muy pequeño, o cuando no colabora con el aparato, pido una radiografía lateral de cavum. También sirve como examen de detección previo a la nasofibroscopia, cuando ya quiero una idea del tamaño de las adenoides antes de examinar. La nasofibroscopia muestra más, y por eso es mi examen de elección. La radiografía lateral de cavum entra por decisión mía, en las dos situaciones de arriba, y no como segunda opción cuando algo sale mal.

Cuándo el sueño entra en la evaluación

Si la historia tiene pausas en la respiración, sueño muy fragmentado o somnolencia que no combina con la edad, el tamaño de las adenoides por sí solo puede no ser suficiente. En esos casos pido un estudio del sueño, que mide lo que pasa durante toda la noche y muestra el peso real de la obstrucción. Es lo que separa el ronquido que molesta de aquel asociado a trastornos del sueño como la apnea.

Si quieres más detalles de cómo se presenta esta alteración, escribí sobre el cuadro completo en esta página: apnea del sueño en niños.

Qué se hace antes de pensar en cirugía

Buena parte de los niños mejora sin operarse, y el tratamiento clínico es el primer camino siempre que el cuadro lo permite. Empieza por el lavado nasal con solución salina, que es simple y cambia mucho el cuadro cuando se hace bien, y por controlar la alergia cuando existe, porque la nariz alérgica y las adenoides grandes se alimentan una a la otra.

A partir de ahí suelo usar corticoide en spray nasal, en la dosis y por el tiempo que el caso pide, y receto montelukast en parte de los niños, sobre todo en los cuadros más leves de obstrucción durante el sueño. El antibiótico solo entra cuando hay una infección bacteriana de por medio: no trata las adenoides agrandadas, y usarlo para eso solo posterga la solución.

Lo que define el próximo paso es la respuesta del niño a ese tratamiento, junto con lo que mostró el examen y con cuánto está siendo afectado su sueño.

Cuándo la cirugía pasa a estar indicada

La cirugía de adenoides, la adenoidectomía, entra cuando la obstrucción es importante y persiste, cuando el sueño sigue comprometido, cuando hay líquido en el oído que no se resuelve o infecciones que vuelven sin parar. No es el primer paso, pero pasa a tener sentido en los cuadros persistentes.

Dos cosas que las familias siempre preguntan, y que respondo ya aquí. Las adenoides pueden operarse solas o junto con las amígdalas, y eso depende del caso de cada niño, de lo que muestra el examen y de lo que está causando el problema; no existe una regla que valga para todo el mundo. Y la cirugía se hace en régimen de hospital de día: el niño entra y sale el mismo día, y duerme en casa.

Para más información sobre la indicación quirúrgica, tanto de las amígdalas como de las adenoides, accede a la página cuándo operar las adenoides y amígdalas en el niño. Si quieres saber el paso a paso del procedimiento, con preparación y recuperación, está en la página de adenoamigdalectomía.

Cómo es traer a tu hijo a la consulta

La consulta empieza por tu relato, y es muy importante: lo que escuchas por la noche, desde hace cuánto tiempo, cuántas veces por semana, cómo se despierta el niño y cómo está en la escuela. Si tienes un video corto del niño durmiendo, con sonido, tráelo. Ayuda más de lo que parece.

Después examino al niño y hago la nasofibroscopia en la misma consulta, a cualquier edad, mostrándote lo que aparece en la pantalla. Al salir, ya sabes si las adenoides están agrandadas, cuánto están obstruyendo, qué hacer ahora y qué observar en casa. Cuando haga falta completar con radiografía o con estudio del sueño, te explico por qué lo pido y conversamos qué cambia en cada caso con los exámenes en la mano.

Atiendo niños en tres direcciones del Gran São Paulo: Itaim Bibi, Morumbi y Alphaville. Para agendar, habla conmigo por WhatsApp y cuéntame en una frase qué está pasando con el sueño de tu hijo.

Preguntas frecuentes sobre hipertrofia de adenoides

Mi hijo tiene 2 años. ¿Ya se puede hacer el examen?

Sí. Hago la nasofibroscopia a cualquier edad, en la consulta, y no existe una edad mínima para evaluar. Cuando el niño es muy pequeño o no colabora con el aparato ese día, pido una radiografía lateral de cavum, que también uso como examen de detección cuando quiero una idea del tamaño antes de examinar.

¿Adenoides y amígdalas son lo mismo?

No. Las amígdalas están en la garganta y aparecen cuando el niño abre la boca; las adenoides quedan detrás de la nariz y solo se ven con examen. Las dos pueden estar agrandadas al mismo tiempo, lo que explica por qué suelen mencionarse juntas.

¿El niño que ronca siempre tiene las adenoides agrandadas?

No necesariamente, y por eso importa la evaluación. La rinitis, la desviación del tabique nasal, las amígdalas grandes y la obesidad también obstruyen la respiración durante el sueño, a veces junto con las adenoides. El examen es lo que separa una cosa de la otra.

¿Las adenoides mejoran solas con el crecimiento?

En muchos casos disminuyen naturalmente a lo largo del crecimiento. Lo que no se puede hacer es esperar indefinidamente cuando el niño tiene el sueño comprometido, con infecciones de oído repetidas o con la audición afectada, porque en ese tiempo el problema sigue cobrando el precio. La evaluación sirve justamente para decidir entre observar y tratar.

¿Mi hijo va a necesitar cirugía?

Buena parte de los niños mejora con tratamiento clínico, sin cirugía. La operación entra cuando la obstrucción es importante y persiste, cuando el sueño sigue comprometido o cuando hay líquido en el oído e infecciones que no paran. Los criterios de esa decisión están detallados en la página sobre cuándo operar las adenoides y amígdalas en el niño.

¿La cirugía exige internación?

Se hace en régimen de hospital de día. El niño entra y sale el mismo día y duerme en casa.

Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo, CRM-SP 107.711, RQE 43.840. Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.

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El diagnóstico es individual. Agenda una consulta y descubre qué se aplica a tu caso.

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Marcondes

Médico otorrinolaringólogo
CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica.

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