“Doctor, ¿la apnea del sueño tiene cura?” Esta es una de las preguntas más frecuentes en la consulta, y la respuesta es: depende de la causa y de la gravedad. La apnea del sueño siempre tiene un tratamiento eficaz y, en situaciones específicas, una cura de verdad. En otros casos, el objetivo es el control completo del problema, lo que ya transforma el sueño, la energía y la salud de quien convive con ella.
En este texto, explicamos los tipos de apnea, qué lleva a una persona a desarrollar el problema, cómo saber si la tienes, cuándo el cuadro se considera grave y, sobre todo, en qué situaciones es posible hablar de cura y en cuáles el camino es el control.

Qué es la apnea del sueño
Durante el sueño, la musculatura de la garganta se relaja. En quienes tienen la vía aérea más estrecha o los tejidos más flácidos, esa relajación puede cerrar el paso del aire durante algunos segundos, varias veces por noche. Cada pausa obliga al cerebro a un microdespertar para volver a respirar. El resultado es un sueño fragmentado, el oxígeno en la sangre oscilando y un cuerpo que nunca descansa de verdad.
Esta es la apnea obstructiva del sueño, la forma más común de la enfermedad. Es mucho más frecuente de lo que se imagina: en el estudio EPISONO, realizado en la ciudad de São Paulo, cerca de un tercio de los adultos (32,8 %) presentaba apnea del sueño en algún grado. Si quieres entender en detalle lo que las pausas le hacen al organismo, vale la pena leer el artículo sobre la fisiología de la apnea del sueño.
¿Cuáles son los tres tipos de apnea?
Existen tres tipos de apnea del sueño, que se diferencian por el mecanismo que interrumpe la respiración durante la noche:
| Tipo | Qué ocurre | Qué tan común |
|---|---|---|
| Apnea obstructiva | La vía aérea se cierra en la garganta, pero el cuerpo sigue intentando respirar. Es el foco de este artículo. | El tipo más común, con diferencia. |
| Apnea central | El cerebro deja de enviar, por algunos instantes, la orden de respirar; la garganta no es el problema. Suele asociarse a enfermedades cardíacas y neurológicas. | Más rara. |
| Apnea mixta | Combina los dos mecanismos en el mismo evento: empieza como central y termina como obstructiva. | Menos frecuente. |
Diferenciar los tipos importa porque el tratamiento cambia. La polisomnografía, el estudio del sueño, es la que hace esa distinción.
¿Qué lleva a una persona a tener apnea del sueño?
En la apnea obstructiva, el problema nace de una cuenta simple: una vía aérea estrecha sumada a tejidos que se relajan demasiado durante el sueño. Varios factores entran en esa cuenta:
- Exceso de peso. Es el factor de riesgo más importante y uno de los más reversibles. La grasa en el cuello, en la lengua y en el abdomen estrecha y sobrecarga la vía aérea. Explicamos este mecanismo en detalle en el artículo sobre apnea del sueño y obesidad.
- Anatomía de la cara y la garganta. Un mentón retraído, amígdalas grandes, una lengua voluminosa y un paladar bajo reducen el espacio por donde pasa el aire. Por eso las personas delgadas también pueden tener apnea.
- Obstrucción nasal. La desviación del tabique nasal, los cornetes aumentados y la rinitis dificultan la respiración por la nariz y empujan a la persona hacia la respiración bucal, que desestabiliza la vía aérea durante el sueño.
- Edad y sexo. La apnea se vuelve más común con la edad, por la pérdida natural del tono muscular. Los hombres se ven más afectados, pero la diferencia disminuye tras la menopausia, como mostramos en el artículo sobre apnea del sueño en hombres y mujeres.
- Alcohol, tabaco y sedantes. Relajan aún más la musculatura de la garganta o inflaman la vía aérea.
- Factores hormonales. El hipotiroidismo y otras alteraciones hormonales también pueden contribuir.
¿Qué empeora la apnea?
Incluso en quien ya tiene el diagnóstico, algunos hábitos agravan las pausas respiratorias: ganar peso, consumir alcohol por la noche, fumar, usar medicamentos para dormir por cuenta propia, dormir boca arriba y dejar la nariz obstruida sin tratamiento. La buena noticia es que todos estos puntos pueden trabajarse, y cada uno de ellos mejora el resultado de cualquier tratamiento.
¿Cómo sé si tengo apnea del sueño?
Las señales más comunes aparecen en dos momentos. Durante la noche: ronquido fuerte y frecuente, pausas en la respiración percibidas por quien duerme al lado, ahogos o sensación de asfixia, sueño agitado e idas repetidas al baño. Durante el día: despertar cansado incluso tras horas en la cama, dolor de cabeza matinal, somnolencia, irritabilidad y disminución de la memoria y la concentración.
Ante estas señales, el camino es una evaluación con el otorrinolaringólogo, que examina la nariz y la garganta (en general con nasofibrolaringoscopia) para identificar dónde está la obstrucción. La confirmación del diagnóstico se hace con la polisomnografía, el estudio del sueño, que puede realizarse en el laboratorio o, en casos seleccionados, en casa.

¿Cuándo la apnea es grave?
La gravedad se mide por el IAH, el índice de apnea-hipopnea, que cuenta las pausas en la respiración por hora de sueño: hasta 5 se considera normal, de 5 a 15 es apnea leve, de 15 a 30 es moderada y por encima de 30 es grave.
El número, sin embargo, no lo es todo. La caída del oxígeno durante los eventos, el grado de somnolencia diurna, la profesión (piensa en quien conduce u opera máquinas) y la presencia de enfermedades como hipertensión, diabetes y arritmias también pesan en la decisión de cómo y con qué urgencia tratar.
Entonces, ¿la apnea del sueño tiene cura?
Ahora la respuesta completa. La apnea del sueño tiene cura en situaciones específicas, cuando existe una causa bien definida que puede corregirse:
- En los niños, la causa más común es el aumento de las amígdalas y de la adenoides, y la cirugía resuelve la gran mayoría de los casos.
- En adultos con apnea leve ligada al exceso de peso, adelgazar de forma consistente puede normalizar el estudio del sueño.
- En casos seleccionados, la cirugía del ronquido y de la apnea corrige los puntos de obstrucción de la vía aérea (nariz, paladar, paredes de la faringe y base de la lengua) y puede reducir el IAH a niveles normales. El resultado depende mucho de la selección del paciente y del sitio de la obstrucción, por eso la evaluación detallada es tan importante.
En la mayoría de los cuadros moderados y graves, el término que usamos no es cura, sino control. El CPAP, por ejemplo, elimina las pausas respiratorias mientras se usa, con un excelente resultado sobre los síntomas y la calidad de vida. Es parecido a lo que ocurre con la hipertensión: el tratamiento no hace desaparecer la predisposición, pero devuelve la salud y aleja las complicaciones. Y un control bien hecho, en la práctica, significa dormir y vivir como quien no tiene la enfermedad.
Desconfía de cualquier promesa de cura garantizada de la apnea. La medicina seria trabaja con una evaluación individual, y el tratamiento adecuado para una persona puede ser inadecuado para otra.
¿Cuáles son los tratamientos para la apnea del sueño?
El plan es siempre individual y, muchas veces, combina más de un abordaje:
- CPAP. Aparato que mantiene la vía aérea abierta con presión de aire. Es el tratamiento de elección en la apnea grave y muy eficaz cuando se tolera bien.
- Dispositivo intraoral. Avanza levemente la mandíbula y amplía el espacio en la garganta. Útil en casos leves a moderados y para quienes no se adaptan al CPAP.
- Tratar la nariz. Corregir la desviación del tabique, los cornetes aumentados y la rinitis mejora la respiración, el ronquido y la adaptación al CPAP.
- Terapia fonoaudiológica (miofuncional). Ejercicios que fortalecen la musculatura de la lengua, el paladar y la faringe.
- Láser Fotona. El protocolo NightLase, un tratamiento con láser sin cortes, tonifica los tejidos de la garganta en casos seleccionados de ronquido y apnea leve a moderada.
- Cirugía. Desde los procedimientos nasales hasta la faringoplastia y la cirugía robótica de la base de la lengua (TORS), indicada según el punto de obstrucción identificado en la evaluación.
- Control del peso. Pieza central en quienes tienen exceso de peso, con dieta, actividad física y, en casos seleccionados, las inyecciones para adelgazar, que redujeron la gravedad de la apnea en estudios recientes.
Preguntas frecuentes
¿Quien tiene apnea puede sufrir un infarto?
El riesgo es mayor, sí. La apnea no tratada sobrecarga el corazón noche tras noche, favorece la hipertensión y las arritmias y, en los cuadros graves, estudios de largo plazo mostraron cerca de tres veces más eventos cardiovasculares en quienes no la trataron. Por eso la apnea debe investigarse y tratarse pronto, junto con los demás factores de riesgo del corazón.
¿La apnea causa un accidente cerebrovascular?
La apnea del sueño es un factor de riesgo independiente para el accidente cerebrovascular (ACV). Un estudio clásico del New England Journal of Medicine mostró cerca del doble de riesgo de ACV o muerte en quienes tenían apnea obstructiva. Las caídas repetidas de oxígeno y los picos de presión durante la noche explican buena parte de ese riesgo.
¿Cuáles son las secuelas de la apnea del sueño?
Sin tratamiento, la apnea se asocia a hipertensión, arritmias como la fibrilación auricular, infarto, accidente cerebrovascular, resistencia a la insulina y diabetes, disminución de la memoria y la concentración, somnolencia con riesgo de accidentes, irritabilidad, depresión y disminución de la libido. La mayor parte de estas consecuencias mejora o deja de progresar cuando la apnea se trata.
¿Cómo queda la persona con apnea del sueño?
El retrato típico es el de alguien que duerme, pero no descansa: se despierta cansado, tiene dolor de cabeza por la mañana, siente sueño a lo largo del día, se irrita con facilidad y nota peor la memoria y la concentración. Por la noche, ronca fuerte y hace pausas en la respiración que suelen asustar a quien duerme a su lado. Muchos solo perciben lo mal que vivían después de empezar el tratamiento.
¿Cuál es el medicamento para la apnea del sueño?
No existe un fármaco que mantenga la vía aérea abierta durante el sueño. La novedad reciente son las inyecciones para adelgazar: en quienes tienen apnea asociada a la obesidad, la tirzepatida redujo la gravedad de la apnea en un gran estudio, mediante la pérdida de peso. Actúan sobre la causa en casos seleccionados, con prescripción médica, y no sustituyen la evaluación de la vía aérea ni los demás tratamientos.
¿Quien tiene apnea del sueño puede tomar medicamentos para dormir?
Con mucho cuidado, y nunca por cuenta propia. Varios inductores del sueño y calmantes relajan aún más la musculatura de la garganta y pueden aumentar el número y la duración de las pausas respiratorias. Si roncas o sospechas de apnea y duermes mal, el camino es investigar y tratar la apnea primero. Cuando algún medicamento sea necesario, debe elegirlo un médico que conozca tu estudio del sueño.
El primer paso es investigar
Si roncas todas las noches, te despiertas cansado o ya notaste pausas en la respiración de algún familiar, no esperes a que el problema cobre un precio mayor. La apnea del sueño tiene tratamiento eficaz para todos los grados, y cura en situaciones específicas. Cuanto antes se descubre dónde está la obstrucción, mayores son las probabilidades de un resultado completo.
El Dr. José Eduardo Marcondes es MÉDICO otorrinolaringólogo (CRM SP 107711 | RQE 43840), con actuación en cirugía nasal y en el tratamiento del ronquido y de la apnea del sueño, atendiendo en Morumbi e Itaim (São Paulo) y en Alphaville (Barueri). Si tiene sentido para ti, agenda una consulta para investigar tu sueño y conversar sobre el mejor camino para tu caso.
Referencias
- Tufik S, Santos-Silva R, Taddei JA, Bittencourt LR. Obstructive sleep apnea syndrome in the São Paulo Epidemiologic Sleep Study. Sleep Medicine. 2010;11(5):441-446. doi:10.1016/j.sleep.2009.10.005.
- Marin JM, Carrizo SJ, Vicente E, Agusti AG. Long-term cardiovascular outcomes in men with obstructive sleep apnoea-hypopnoea with or without treatment with continuous positive airway pressure: an observational study. Lancet. 2005;365(9464):1046-1053. doi:10.1016/S0140-6736(05)71141-7.
- Yaggi HK, Concato J, Kernan WN, Lichtman JH, Brass LM, Mohsenin V. Obstructive sleep apnea as a risk factor for stroke and death. New England Journal of Medicine. 2005;353(19):2034-2041. doi:10.1056/NEJMoa043104.
- Malhotra A, Grunstein RR, Fietze I, et al. Tirzepatide for the treatment of obstructive sleep apnea and obesity (SURMOUNT-OSA). New England Journal of Medicine. 2024;391(13):1193-1205. doi:10.1056/NEJMoa2404881.
- McEvoy RD, Antic NA, Heeley E, et al. CPAP for prevention of cardiovascular events in obstructive sleep apnea (SAVE). New England Journal of Medicine. 2016;375(10):919-931. doi:10.1056/NEJMoa1606599.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica.
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Sobre el autor
Dr. José Eduardo Marcondes
Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840
Formado y residente por la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Pionero en el uso de la cirugía robótica (TORS) para la apnea del sueño. Miembro del cuerpo clínico del Hospital Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz. Miembro de la ABORL-CCF.
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