Dr. José Eduardo Marcondes

Categoría: Ronquido y apnea del sueño

Artículos sobre ronquido, apnea obstructiva del sueño, diagnóstico y las opciones de tratamiento — del CPAP a la cirugía robótica.

  • ¿Cómo dejar de roncar? Lo que realmente funciona, según la evidencia

    ¿Cómo dejar de roncar? Lo que realmente funciona, según la evidencia

    «Doctor, ¿cómo hago para dejar de roncar?» Esa es una de las preguntas más frecuentes en la consulta. O mejor dicho, la pregunta más frecuente es: «¿Cómo hago para que mi marido (o mi esposa) deje de roncar?» Casi siempre, quien pidió la cita no es quien ronca, sino quien duerme al lado.

    La respuesta empieza por una pregunta: ¿por qué ronca esta persona? El ronquido tiene varios orígenes posibles, y cada origen tiene un tratamiento propio. Existe un camino de investigación y una escalera de tratamientos, del más simple al más avanzado. En este artículo explicamos cómo recorrer ese camino con criterio.

    Antes que nada: ¿qué es el ronquido?

    El ronquido es el sonido de la vibración de los tejidos de la garganta cuando el aire pasa por un espacio estrecho. Funciona como una bandera al viento: cuando el aire circula libre por un espacio amplio, nada vibra; cuando tiene que pasar por un paso estrecho, gana velocidad y hace que los tejidos blandos (el paladar blando, la úvula, las paredes de la garganta) vibren. Esa vibración es el ronquido.

    Roncar de vez en cuando, con un resfriado o después de una cena con vino, le pasa a casi todo el mundo. El ronquido que merece atención es el ronquido fuerte y frecuente, el que molesta a quien duerme al lado o el que viene acompañado de pausas en la respiración.

    ¿Por qué roncas? La respuesta está en el flujo del aire.

    En la consulta solemos resumir el mecanismo en una combinación simple: vía aérea estrecha + tejidos que se relajan demasiado. Cada lado de esa combinación tiene sus propias causas.

    Ilustración anatómica en corte sagital que muestra los tres puntos donde el aire encuentra estrechamiento en la vía aérea: la nariz, el paladar blando y la úvula, y la base de la lengua.

    Lo que estrecha la vía aérea:

    • Nariz obstruida: rinitis, desviación del tabique nasal, aumento de los cornetes (las estructuras esponjosas del interior de la nariz), pólipos nasales
    • Paladar blando alargado o úvula voluminosa
    • Amígdalas agrandadas
    • Base de la lengua voluminosa, que cae hacia atrás cuando nos acostamos
    • Exceso de peso, que deposita tejido alrededor de la garganta y del cuello

    Lo que hace que los tejidos se relajen demasiado:

    • El propio sueño, sobre todo en las fases profundas
    • El alcohol por la noche, que actúa como un relajante muscular de la garganta
    • Algunos medicamentos sedantes
    • El paso de los años, que reduce de forma natural el tono de la musculatura
    • La menopausia, período en el que los cambios hormonales aumentan la probabilidad de ronquido y apnea en la mujer (Young et al., 2003)
    • Dormir boca arriba, posición en la que la lengua y el paladar tienden a caer hacia atrás

    Cada persona ronca por una combinación diferente de esos factores. Por eso la pregunta correcta no es «¿cuál es el tratamiento del ronquido?», sino «¿por qué ronca esta persona?». Investigar antes de tratar es lo que separa una solución consistente de un intento a ciegas.

    Cuando el ronquido deja de ser solo ronquido: la apnea del sueño

    No todo ronquido es una enfermedad. Existe el llamado ronquido primario, en el que la persona ronca pero respira bien toda la noche. Y existe el ronquido que es un síntoma de la apnea obstructiva del sueño (AOS), una afección en la que la garganta llega a cerrarse por completo, repetidas veces, y provoca pausas en la respiración (apneas), caídas de oxígeno y despertares que fragmentan el sueño.

    ¿Es frecuente? Más de lo que se imagina. El estudio EPISONO, que evaluó a la población adulta de la ciudad de São Paulo con estudio del sueño, encontró síndrome de apnea obstructiva del sueño en el 32,8 % de los adultos evaluados (Tufik et al., 2010). La mayoría no conocía el diagnóstico.

    Las señales que aumentan la sospecha de apnea, además del ronquido fuerte:

    • Pausas en la respiración observadas por quien duerme al lado
    • Despertarse atragantado o con sensación de asfixia
    • Sueño que no descansa: despertarse cansado aun durmiendo horas suficientes
    • Somnolencia durante el día, en el trabajo o al conducir
    • Dolor de cabeza matutino, boca seca al despertar
    • Presión arterial alta de difícil control

    Cuestionario STOP-Bang: cómo estas preguntas pueden ayudarte

    Una herramienta que usamos para ordenar esa sospecha es el cuestionario STOP-Bang, publicado por Chung et al. en 2008. Reúne 8 preguntas sencillas y funciona como un instrumento de detección, no de diagnóstico. Da pistas sobre quién merece una investigación.

    Las 8 preguntas, en lenguaje directo:

    1. ¿Roncas fuerte (más fuerte que una conversación, audible desde otra habitación)?
    2. ¿Te sientes cansado o somnoliento durante el día con frecuencia?
    3. ¿Alguien ha observado que dejas de respirar mientras duermes?
    4. ¿Tienes la presión arterial alta o estás en tratamiento por hipertensión?
    5. ¿Tu índice de masa corporal (IMC) es superior a 35?
    6. ¿Tienes más de 50 años?
    7. ¿La circunferencia de tu cuello supera los 40 cm?
    8. ¿Eres de sexo masculino?

    En el estudio original, tres o más respuestas positivas indican un riesgo aumentado de AOS (Chung et al., 2008). El cuestionario señala quién debe investigar; el diagnóstico viene de la consulta y del estudio del sueño (polisomnografía), que mide cuántas veces se interrumpe la respiración por hora y cuánto cae el oxígeno en la sangre. Explicamos este camino en detalle en la página sobre apnea del sueño.

    ¿Sumaste tres o más respuestas positivas? Lleva tus respuestas a la consulta: ayudan a orientar la investigación desde el primer día. Agenda una consulta y vamos a descubrir de dónde viene tu ronquido.

    La escalera de tratamientos: qué funciona en cada escalón

    El ronquido tiene tratamiento, y el tratamiento correcto depende de dónde está el estrechamiento. Por eso la escalera de abajo va de lo más simple a lo más avanzado, y por eso el examen viene antes de la elección.

    1. Medidas de comportamiento

    Bajar de peso cuando hay exceso de peso, evitar el alcohol por la noche, cuidar la rutina de sueño y entrenar la posición de dormir de lado. Es la base de la escalera y entra en el plan de todo paciente: sola en el ronquido leve sin obstrucción anatómica, y sumada a los demás escalones cuando hay un punto de estrechamiento que tratar o cuando la apnea es moderada o grave.

    2. Tratar la nariz

    La rinitis mal controlada, la desviación del tabique nasal y el aumento de los cornetes estrechan la entrada de aire justo en la puerta. Tratar la nariz, con medicación o cirugía según el caso, reduce el esfuerzo para respirar con la boca cerrada y mejora la tolerancia a los demás tratamientos. Entra en el plan de todo el que ronca y tiene obstrucción nasal, y puede combinarse con otras cirugías en la misma programación.

    3. CPAP

    El aparato de presión positiva continua (CPAP) mantiene la vía aérea abierta con un flujo suave de aire durante el sueño. Es el tratamiento de referencia para la apnea moderada y grave: la guía de la Academia Americana de Medicina del Sueño recomienda la presión positiva en la vía aérea para el tratamiento de la AOS en el adulto, con recomendación fuerte cuando hay somnolencia excesiva (Patil et al., 2019). Actúa en las noches en que se usa, y por eso la adaptación pesa tanto como la indicación. La nariz tapada es una de las razones más frecuentes de abandono, y ahí es donde entra el otorrinolaringólogo, incluso cuando el tratamiento es clínico.

    4. Dispositivo intraoral

    El dispositivo intraoral (dispositivo de avance mandibular, DAM) adelanta discretamente la mandíbula durante el sueño y abre espacio detrás de la lengua. Es una buena elección en el ronquido primario y en la apnea leve a moderada, con seguimiento de un odontólogo del sueño, y depende de que los dientes y la articulación estén en condiciones de sostener el dispositivo, algo que se evalúa antes de indicarlo.

    5. Faringoplastia con sutura barbada

    Cirugía de reposicionamiento del paladar: reposiciona y tensa los tejidos del paladar y de las paredes de la garganta con hilos provistos de microanclas, sin retirar grandes volúmenes de tejido. Trata el colapso retropalatino, es decir, el que ocurre detrás del paladar. La indicación combina la historia clínica, el examen otorrinolaringológico y la polisomnografía; la endoscopia del sueño inducida por sedación (DISE) puede ser útil en algunos casos. Detalles del procedimiento en la página sobre faringoplastia con sutura barbada.

    6. Láser Fotona (protocolo NightLase)

    Protocolo no quirúrgico en el que la energía del láser promueve la contracción y la firmeza de los tejidos del paladar, sin cortes y sin anestesia general. Es una alternativa para quien tiene ronquido primario y quiere una opción sin cirugía. En el protocolo que adoptamos en la consulta, el tratamiento se realiza en una serie inicial de sesiones, en general 4, seguida de 1 sesión de mantenimiento cada 6 a 12 meses. Explicamos las indicaciones en la página sobre el láser Fotona.

    7. Cirugía robótica transoral (TORS)

    Cirugía realizada con el uso del robot, que permite alcanzar y tratar con precisión regiones profundas de la garganta a las que los instrumentos convencionales acceden con dificultad.

    La robótica es la vía de acceso, no una técnica única. Con ella tratamos tres territorios de la vía aérea: la base de la lengua, la pared lateral de la faringe y el paladar. Es por vía robótica, por ejemplo, como realizamos la faringoplastia de expansión del esfínter (ESP), la técnica de pared lateral que más utilizamos. Se realiza en un entorno hospitalario, con postoperatorio acompañado, y puede asociarse a la faringoplastia con sutura barbada y a la cirugía del tabique en la misma programación quirúrgica. Más información en la página sobre TORS.

    Cómo elegimos el escalón adecuado

    Ningún escalón de la escalera sirve para todo el mundo, y eso es lo que resuelve la consulta. Tres cosas definen la elección, y las tres aparecen antes de cualquier decisión:

    Dónde está el estrechamiento. La nariz, el paladar, la pared lateral de la faringe o la base de la lengua. El examen de la nariz y de la garganta identifica el punto, y es el punto lo que separa a quien mejora tratando la nariz de quien necesita tratar la garganta. Tratar solo la nariz suele mejorar la respiración y la adherencia al CPAP, y el ronquido en sí nace con más frecuencia en la garganta.

    La gravedad. El ronquido primario y la apnea leve abren espacio para el dispositivo intraoral y para el láser; en la apnea moderada y grave el tratamiento de referencia es el CPAP, y el láser no ocupa ese lugar. En los cuadros más pesados, las medidas de comportamiento entran sumadas a otro escalón, y no solas.

    Tus condiciones y tus preferencias. La cirugía tiene postoperatorio y selección de paciente; el dispositivo intraoral exige condiciones dentales; el CPAP exige convivir con el aparato. Lo tenemos en cuenta contigo, porque el tratamiento que no se sostiene en tu rutina no trata.

    Desconfía de quien prometa una solución única para el ronquido antes de examinarte. La escalera existe justamente porque la respuesta correcta cambia de persona a persona.

    El puente entre la nariz y el sueño

    Hay un punto que suele pasar desapercibido: la nariz y el sueño son un solo sistema. La obstrucción nasal empeora el ronquido, agrava la apnea y dificulta la adherencia al CPAP, porque respirar bajo presión con la nariz tapada es como aspirar aire por un tubo aplastado.

    En la práctica de la consulta, esto significa que tratar la rinitis, corregir la desviación del tabique nasal o reducir los cornetes actúa sobre el sueño por dos vías: reduce la parte nasal del ronquido y permite que el CPAP o el dispositivo intraoral funcionen como deben. Es frecuente que recibamos pacientes que «no se adaptaron al CPAP» y descubramos que el problema nunca fue el aparato. Era la nariz.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué causa el ronquido?

    La combinación de una vía aérea estrecha (por nariz obstruida, paladar alargado, amígdalas grandes, base de la lengua voluminosa o exceso de peso) con la relajación natural de la musculatura durante el sueño. El alcohol, los sedantes, la edad y la posición boca arriba acentúan esa relajación.

    ¿Es normal roncar?

    Roncar de forma ocasional, con un resfriado o después de tomar alcohol, es común. El ronquido fuerte y frecuente, sobre todo con pausas en la respiración o somnolencia durante el día, no debe tratarse como normal: merece investigación.

    ¿Cuándo es preocupante el ronquido?

    Cuando viene acompañado de pausas en la respiración observadas por otra persona, ahogos nocturnos, sueño que no descansa, somnolencia diurna o presión arterial alta. Tres o más respuestas positivas en el cuestionario STOP-Bang también indican un riesgo aumentado de apnea y justifican una evaluación (Chung et al., 2008).

    ¿El ronquido tiene cura?

    Depende de la causa. Cuando existe un factor anatómico claro y tratable, el ronquido puede desaparecer o reducirse de forma importante. En otros casos, el objetivo es el control, como ocurre con la presión arterial alta: el tratamiento es continuado, no puntual. La respuesta seria empieza por investigar la causa.

    ¿Funciona la cirugía para el ronquido?

    Funciona cuando la indicación es la correcta. Las técnicas actuales (faringoplastia con sutura barbada, TORS, cirugías nasales) tratan el punto exacto del colapso, identificado mediante el examen. Es la investigación la que separa la cirugía que resuelve de la cirugía que decepciona, y por eso viene antes.

    ¿Dormir de lado resuelve el ronquido?

    Ayuda en una parte de los casos, porque de lado la lengua y el paladar caen menos hacia atrás. Para quien ronca en cualquier posición, o tiene apnea, la posición por sí sola no basta y la causa necesita ser investigada.

    Referencias

    1. Chung F, Yegneswaran B, Liao P, et al. STOP Questionnaire: a tool to screen patients for obstructive sleep apnea. Anesthesiology. 2008;108(5):812-821.
    2. Tufik S, Santos-Silva R, Taddei JA, Bittencourt LRA. Obstructive sleep apnea syndrome in the Sao Paulo Epidemiologic Sleep Study (EPISONO). Sleep Medicine. 2010;11(5):441-446.
    3. Patil SP, Ayappa IA, Caples SM, et al. Treatment of adult obstructive sleep apnea with positive airway pressure: an American Academy of Sleep Medicine clinical practice guideline. Journal of Clinical Sleep Medicine. 2019;15(2):335-343.
    4. Young T, Finn L, Austin D, Peterson A. Menopausal status and sleep-disordered breathing in the Wisconsin Sleep Cohort Study. American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine. 2003;167(9):1181-1185.

    Si el ronquido forma parte de tus noches, o de las noches de quien duerme a tu lado, el primer paso es descubrir de dónde viene. Agenda una consulta en las unidades de Morumbi, Itaim Bibi o Alphaville, y vamos a examinar tu nariz y tu garganta para encontrar el escalón adecuado para tu caso.

    Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo (CRM-SP 107.711 | RQE 43.840, registro médico brasileño). Este contenido no sustituye la consulta médica.

    Sobre el autor

    Dr. José Eduardo Marcondes

    Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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  • ¿La apnea del sueño tiene cura? Gravedad, riesgos y tratamientos

    ¿La apnea del sueño tiene cura? Gravedad, riesgos y tratamientos

    “Doctor, ¿la apnea del sueño tiene cura?” Esta es una de las preguntas más frecuentes en la consulta, y la respuesta es: depende de la causa y de la gravedad. La apnea del sueño siempre tiene un tratamiento eficaz y, en situaciones específicas, una cura de verdad. En otros casos, el objetivo es el control completo del problema, lo que ya transforma el sueño, la energía y la salud de quien convive con ella.

    En este texto, explicamos los tipos de apnea, qué lleva a una persona a desarrollar el problema, cómo saber si la tienes, cuándo el cuadro se considera grave y, sobre todo, en qué situaciones es posible hablar de cura y en cuáles el camino es el control.

    Persona durmiendo tranquila tras el tratamiento de la apnea del sueño

    Qué es la apnea del sueño

    Durante el sueño, la musculatura de la garganta se relaja. En quienes tienen la vía aérea más estrecha o los tejidos más flácidos, esa relajación puede cerrar el paso del aire durante algunos segundos, varias veces por noche. Cada pausa obliga al cerebro a un microdespertar para volver a respirar. El resultado es un sueño fragmentado, el oxígeno en la sangre oscilando y un cuerpo que nunca descansa de verdad.

    Esta es la apnea obstructiva del sueño, la forma más común de la enfermedad. Es mucho más frecuente de lo que se imagina: en el estudio EPISONO, realizado en la ciudad de São Paulo, cerca de un tercio de los adultos (32,8 %) presentaba apnea del sueño en algún grado. Si quieres entender en detalle lo que las pausas le hacen al organismo, vale la pena leer el artículo sobre la fisiología de la apnea del sueño.

    ¿Cuáles son los tres tipos de apnea?

    Existen tres tipos de apnea del sueño, que se diferencian por el mecanismo que interrumpe la respiración durante la noche:

    Tipo Qué ocurre Qué tan común
    Apnea obstructiva La vía aérea se cierra en la garganta, pero el cuerpo sigue intentando respirar. Es el foco de este artículo. El tipo más común, con diferencia.
    Apnea central El cerebro deja de enviar, por algunos instantes, la orden de respirar; la garganta no es el problema. Suele asociarse a enfermedades cardíacas y neurológicas. Más rara.
    Apnea mixta Combina los dos mecanismos en el mismo evento: empieza como central y termina como obstructiva. Menos frecuente.

    Diferenciar los tipos importa porque el tratamiento cambia. La polisomnografía, el estudio del sueño, es la que hace esa distinción.

    ¿Qué lleva a una persona a tener apnea del sueño?

    En la apnea obstructiva, el problema nace de una cuenta simple: una vía aérea estrecha sumada a tejidos que se relajan demasiado durante el sueño. Varios factores entran en esa cuenta:

    • Exceso de peso. Es el factor de riesgo más importante y uno de los más reversibles. La grasa en el cuello, en la lengua y en el abdomen estrecha y sobrecarga la vía aérea. Explicamos este mecanismo en detalle en el artículo sobre apnea del sueño y obesidad.
    • Anatomía de la cara y la garganta. Un mentón retraído, amígdalas grandes, una lengua voluminosa y un paladar bajo reducen el espacio por donde pasa el aire. Por eso las personas delgadas también pueden tener apnea.
    • Obstrucción nasal. La desviación del tabique nasal, los cornetes aumentados y la rinitis dificultan la respiración por la nariz y empujan a la persona hacia la respiración bucal, que desestabiliza la vía aérea durante el sueño.
    • Edad y sexo. La apnea se vuelve más común con la edad, por la pérdida natural del tono muscular. Los hombres se ven más afectados, pero la diferencia disminuye tras la menopausia, como mostramos en el artículo sobre apnea del sueño en hombres y mujeres.
    • Alcohol, tabaco y sedantes. Relajan aún más la musculatura de la garganta o inflaman la vía aérea.
    • Factores hormonales. El hipotiroidismo y otras alteraciones hormonales también pueden contribuir.

    ¿Qué empeora la apnea?

    Incluso en quien ya tiene el diagnóstico, algunos hábitos agravan las pausas respiratorias: ganar peso, consumir alcohol por la noche, fumar, usar medicamentos para dormir por cuenta propia, dormir boca arriba y dejar la nariz obstruida sin tratamiento. La buena noticia es que todos estos puntos pueden trabajarse, y cada uno de ellos mejora el resultado de cualquier tratamiento.

    ¿Cómo sé si tengo apnea del sueño?

    Las señales más comunes aparecen en dos momentos. Durante la noche: ronquido fuerte y frecuente, pausas en la respiración percibidas por quien duerme al lado, ahogos o sensación de asfixia, sueño agitado e idas repetidas al baño. Durante el día: despertar cansado incluso tras horas en la cama, dolor de cabeza matinal, somnolencia, irritabilidad y disminución de la memoria y la concentración.

    Ante estas señales, el camino es una evaluación con el otorrinolaringólogo, que examina la nariz y la garganta (en general con nasofibrolaringoscopia) para identificar dónde está la obstrucción. La confirmación del diagnóstico se hace con la polisomnografía, el estudio del sueño, que puede realizarse en el laboratorio o, en casos seleccionados, en casa.

    Polisomnografía, el estudio del sueño que confirma el diagnóstico de apnea

    ¿Cuándo la apnea es grave?

    La gravedad se mide por el IAH, el índice de apnea-hipopnea, que cuenta las pausas en la respiración por hora de sueño: hasta 5 se considera normal, de 5 a 15 es apnea leve, de 15 a 30 es moderada y por encima de 30 es grave.

    El número, sin embargo, no lo es todo. La caída del oxígeno durante los eventos, el grado de somnolencia diurna, la profesión (piensa en quien conduce u opera máquinas) y la presencia de enfermedades como hipertensión, diabetes y arritmias también pesan en la decisión de cómo y con qué urgencia tratar.

    Entonces, ¿la apnea del sueño tiene cura?

    Ahora la respuesta completa. La apnea del sueño tiene cura en situaciones específicas, cuando existe una causa bien definida que puede corregirse:

    • En los niños, la causa más común es el aumento de las amígdalas y de la adenoides, y la cirugía resuelve la gran mayoría de los casos.
    • En adultos con apnea leve ligada al exceso de peso, adelgazar de forma consistente puede normalizar el estudio del sueño.
    • En casos seleccionados, la cirugía del ronquido y de la apnea corrige los puntos de obstrucción de la vía aérea (nariz, paladar, paredes de la faringe y base de la lengua) y puede reducir el IAH a niveles normales. El resultado depende mucho de la selección del paciente y del sitio de la obstrucción, por eso la evaluación detallada es tan importante.

    En la mayoría de los cuadros moderados y graves, el término que usamos no es cura, sino control. El CPAP, por ejemplo, elimina las pausas respiratorias mientras se usa, con un excelente resultado sobre los síntomas y la calidad de vida. Es parecido a lo que ocurre con la hipertensión: el tratamiento no hace desaparecer la predisposición, pero devuelve la salud y aleja las complicaciones. Y un control bien hecho, en la práctica, significa dormir y vivir como quien no tiene la enfermedad.

    Desconfía de cualquier promesa de cura garantizada de la apnea. La medicina seria trabaja con una evaluación individual, y el tratamiento adecuado para una persona puede ser inadecuado para otra.

    ¿Cuáles son los tratamientos para la apnea del sueño?

    El plan es siempre individual y, muchas veces, combina más de un abordaje:

    • CPAP. Aparato que mantiene la vía aérea abierta con presión de aire. Es el tratamiento de elección en la apnea grave y muy eficaz cuando se tolera bien.
    • Dispositivo intraoral. Avanza levemente la mandíbula y amplía el espacio en la garganta. Útil en casos leves a moderados y para quienes no se adaptan al CPAP.
    • Tratar la nariz. Corregir la desviación del tabique, los cornetes aumentados y la rinitis mejora la respiración, el ronquido y la adaptación al CPAP.
    • Terapia fonoaudiológica (miofuncional). Ejercicios que fortalecen la musculatura de la lengua, el paladar y la faringe.
    • Láser Fotona. El protocolo NightLase, un tratamiento con láser sin cortes, tonifica los tejidos de la garganta en casos seleccionados de ronquido y apnea leve a moderada.
    • Cirugía. Desde los procedimientos nasales hasta la faringoplastia y la cirugía robótica de la base de la lengua (TORS), indicada según el punto de obstrucción identificado en la evaluación.
    • Control del peso. Pieza central en quienes tienen exceso de peso, con dieta, actividad física y, en casos seleccionados, las inyecciones para adelgazar, que redujeron la gravedad de la apnea en estudios recientes.

    Preguntas frecuentes

    ¿Quien tiene apnea puede sufrir un infarto?

    El riesgo es mayor, sí. La apnea no tratada sobrecarga el corazón noche tras noche, favorece la hipertensión y las arritmias y, en los cuadros graves, estudios de largo plazo mostraron cerca de tres veces más eventos cardiovasculares en quienes no la trataron. Por eso la apnea debe investigarse y tratarse pronto, junto con los demás factores de riesgo del corazón.

    ¿La apnea causa un accidente cerebrovascular?

    La apnea del sueño es un factor de riesgo independiente para el accidente cerebrovascular (ACV). Un estudio clásico del New England Journal of Medicine mostró cerca del doble de riesgo de ACV o muerte en quienes tenían apnea obstructiva. Las caídas repetidas de oxígeno y los picos de presión durante la noche explican buena parte de ese riesgo.

    ¿Cuáles son las secuelas de la apnea del sueño?

    Sin tratamiento, la apnea se asocia a hipertensión, arritmias como la fibrilación auricular, infarto, accidente cerebrovascular, resistencia a la insulina y diabetes, disminución de la memoria y la concentración, somnolencia con riesgo de accidentes, irritabilidad, depresión y disminución de la libido. La mayor parte de estas consecuencias mejora o deja de progresar cuando la apnea se trata.

    ¿Cómo queda la persona con apnea del sueño?

    El retrato típico es el de alguien que duerme, pero no descansa: se despierta cansado, tiene dolor de cabeza por la mañana, siente sueño a lo largo del día, se irrita con facilidad y nota peor la memoria y la concentración. Por la noche, ronca fuerte y hace pausas en la respiración que suelen asustar a quien duerme a su lado. Muchos solo perciben lo mal que vivían después de empezar el tratamiento.

    ¿Cuál es el medicamento para la apnea del sueño?

    No existe un fármaco que mantenga la vía aérea abierta durante el sueño. La novedad reciente son las inyecciones para adelgazar: en quienes tienen apnea asociada a la obesidad, la tirzepatida redujo la gravedad de la apnea en un gran estudio, mediante la pérdida de peso. Actúan sobre la causa en casos seleccionados, con prescripción médica, y no sustituyen la evaluación de la vía aérea ni los demás tratamientos.

    ¿Quien tiene apnea del sueño puede tomar medicamentos para dormir?

    Con mucho cuidado, y nunca por cuenta propia. Varios inductores del sueño y calmantes relajan aún más la musculatura de la garganta y pueden aumentar el número y la duración de las pausas respiratorias. Si roncas o sospechas de apnea y duermes mal, el camino es investigar y tratar la apnea primero. Cuando algún medicamento sea necesario, debe elegirlo un médico que conozca tu estudio del sueño.

    El primer paso es investigar

    Si roncas todas las noches, te despiertas cansado o ya notaste pausas en la respiración de algún familiar, no esperes a que el problema cobre un precio mayor. La apnea del sueño tiene tratamiento eficaz para todos los grados, y cura en situaciones específicas. Cuanto antes se descubre dónde está la obstrucción, mayores son las probabilidades de un resultado completo.

    El Dr. José Eduardo Marcondes es MÉDICO otorrinolaringólogo (CRM-SP 107.711 | RQE 43.840), con actuación en cirugía nasal y en el tratamiento del ronquido y de la apnea del sueño, atendiendo en Morumbi e Itaim (São Paulo) y en Alphaville (Barueri). Si tiene sentido para ti, agenda una consulta para investigar tu sueño y conversar sobre el mejor camino para tu caso.

    Referencias

    1. Tufik S, Santos-Silva R, Taddei JA, Bittencourt LR. Obstructive sleep apnea syndrome in the São Paulo Epidemiologic Sleep Study. Sleep Medicine. 2010;11(5):441-446. doi:10.1016/j.sleep.2009.10.005.
    2. Marin JM, Carrizo SJ, Vicente E, Agusti AG. Long-term cardiovascular outcomes in men with obstructive sleep apnoea-hypopnoea with or without treatment with continuous positive airway pressure: an observational study. Lancet. 2005;365(9464):1046-1053. doi:10.1016/S0140-6736(05)71141-7.
    3. Yaggi HK, Concato J, Kernan WN, Lichtman JH, Brass LM, Mohsenin V. Obstructive sleep apnea as a risk factor for stroke and death. New England Journal of Medicine. 2005;353(19):2034-2041. doi:10.1056/NEJMoa043104.
    4. Malhotra A, Grunstein RR, Fietze I, et al. Tirzepatide for the treatment of obstructive sleep apnea and obesity (SURMOUNT-OSA). New England Journal of Medicine. 2024;391(13):1193-1205. doi:10.1056/NEJMoa2404881.
    5. McEvoy RD, Antic NA, Heeley E, et al. CPAP for prevention of cardiovascular events in obstructive sleep apnea (SAVE). New England Journal of Medicine. 2016;375(10):919-931. doi:10.1056/NEJMoa1606599.

    Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.

    Sobre el autor

    Dr. José Eduardo Marcondes

    Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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  • Apnea del sueño y obesidad: el círculo vicioso entre el peso y el sueño (y el papel de las inyecciones para adelgazar)

    Apnea del sueño y obesidad: el círculo vicioso entre el peso y el sueño (y el papel de las inyecciones para adelgazar)

    La apnea del sueño y el exceso de peso suelen ir juntos, y esto no es casualidad. Las dos condiciones se alimentan mutuamente: el peso de más favorece la apnea, y la apnea, a su vez, dificulta bajar de peso. Es un verdadero círculo vicioso, y entenderlo ayuda a explicar por qué tratar solo uno de los lados, muchas veces, no resuelve el problema.

    En este texto sobre la apnea del sueño y la obesidad, el objetivo es educativo: mostrar cómo la obesidad empeora la apnea, cómo la apnea empeora la obesidad y por qué romper este ciclo exige mirar los dos problemas al mismo tiempo. Al final, hablamos sobre los tratamientos disponibles y sobre por qué las llamadas inyecciones para adelgazar (medicamentos GLP-1) se convirtieron en una herramienta importante contra las dos enfermedades.

    Ilustración en corte de un hombre con obesidad acostado que muestra cómo la grasa en el cuello, la lengua y el abdomen estrecha la vía aérea y comprime los pulmones en la apnea del sueño

    Qué es la apnea obstructiva del sueño

    Durante el sueño, la musculatura de la garganta se relaja. En quienes tienen la vía aérea más estrecha o los tejidos más flácidos, esa relajación puede cerrar temporalmente el paso del aire, interrumpiendo la respiración por algunos segundos, varias veces por noche. Cada pausa hace que el cerebro reaccione con un microdespertar para volver a respirar. El sueño se fragmenta, el cuerpo no descansa de verdad y el oxígeno en la sangre oscila a lo largo de la noche.

    Esta es la apnea obstructiva del sueño. Entre los factores que favorecen su aparición, el exceso de peso es uno de los más importantes, y también uno de los más reversibles.

    Enfoque 1: cómo la obesidad empeora la apnea

    El exceso de peso actúa contra la respiración nocturna por varias vías al mismo tiempo.

    • Grasa alrededor de la garganta. La grasa acumulada en el cuello y en las paredes de la faringe estrecha el espacio por donde pasa el aire. Una vía aérea más estrecha colapsa con más facilidad cuando la musculatura se relaja durante el sueño.
    • Grasa en la base de la lengua. Estudios con resonancia muestran que quienes tienen obesidad tienden a acumular grasa en la propia lengua, que se vuelve más grande y más pesada y retrocede sobre la garganta al acostarse.
    • Grasa en el abdomen. La grasa abdominal empuja el diafragma hacia arriba y reduce el volumen de aire que los pulmones logran mantener, sobre todo en posición acostada. Unos pulmones menos llenos «tiran» menos de la vía aérea desde adentro, lo que la deja más propensa a cerrarse.
    • Inflamación y retención de líquido. El tejido adiposo en exceso mantiene al cuerpo en un estado de inflamación de bajo grado y favorece la acumulación de líquido, que por la noche puede migrar hacia el cuello y agravar la obstrucción.

    No por casualidad, la relación entre peso y apnea está bien medida. Un estudio poblacional de referencia mostró que una variación de alrededor del 10 % en el peso corporal se asocia con cambios importantes en la gravedad de la apnea: ganar peso la empeora, y perder peso mejora el número de pausas respiratorias por hora de sueño.

    Enfoque 2: cómo la apnea empeora la obesidad

    Lo que mucha gente no imagina es que la vía tiene doble sentido. La apnea no tratada también empuja al organismo en dirección al aumento de peso, y dificulta adelgazar.

    • El sueño fragmentado desregula el hambre. La privación y la fragmentación del sueño alteran dos hormonas que controlan el apetito: aumentan la grelina (que da hambre) y reducen la leptina (que da saciedad). El resultado es más hambre, más ganas de alimentos calóricos y más dificultad para parar de comer.
    • Resistencia a la insulina. Las noches mal dormidas y las caídas repetidas de oxígeno empeoran la forma en que el cuerpo maneja el azúcar, favoreciendo la resistencia a la insulina, la acumulación de grasa y el riesgo de diabetes tipo 2.
    • Cansancio que reduce el gasto de energía. Quien duerme mal se despierta agotado, con menos disposición para ejercitarse y moverse a lo largo del día. Menos actividad significa menos calorías gastadas.
    • Estrés hormonal. El mal sueño y las oscilaciones de oxígeno activan el sistema de estrés y elevan el cortisol, hormona que también favorece la acumulación de grasa, principalmente en la región abdominal.

    Es decir: la apnea crea exactamente el ambiente hormonal y conductual que facilita engordar.

    El círculo vicioso

    Junta los dos lados y el problema queda claro. El exceso de peso estrecha y sobrecarga la vía aérea, lo que genera o agrava la apnea. La apnea fragmenta el sueño, desregula las hormonas del hambre, aumenta la resistencia a la insulina y roba la energía para ejercitarse, lo que favorece aún más el aumento de peso. Más peso, más apnea. Más apnea, más peso.

    Por eso muchas personas se sienten «atrapadas»: hacen dieta, pero el mal sueño sabotea el esfuerzo; o tratan solo el sueño, pero el peso mantiene la vía aérea comprometida. Romper este ciclo suele exigir actuar en los dos frentes al mismo tiempo, y ahí es donde el tratamiento moderno ha avanzado bastante.

    Cómo se trata la apnea hoy

    No existe un tratamiento único que sirva para todos. La conducta depende de la gravedad de la apnea, de la anatomía de la vía aérea y de los factores asociados de cada persona. Las principales opciones son:

    • CPAP. El aparato que mantiene la vía aérea abierta con un flujo de aire durante la noche. Sigue siendo el tratamiento de elección en la apnea grave.
    • Tratar la nariz. Corregir obstrucciones como la desviación del tabique nasal, los cornetes aumentados o la rinitis mejora la respiración y la adaptación a otros tratamientos.
    • Dispositivo intraoral. Dispositivo que avanza levemente la mandíbula y amplía el espacio en la garganta, útil en casos leves a moderados.
    • Láser Fotona. El protocolo NightLase, un tratamiento con láser sin cortes, puede tonificar los tejidos de la garganta en casos seleccionados de ronquido y apnea leve a moderada.
    • Cirugía. Indicada en situaciones específicas, según el punto de obstrucción identificado en la evaluación.
    • Control del peso. Como vimos, es una pieza central. Adelgazar reduce la gravedad de la apnea y, en parte de los casos, llega a resolver cuadros leves.

    El peso, por cierto, siempre estuvo presente en esta lista, pero durante mucho tiempo fue también la parte más difícil de tratar. Fue justamente ahí donde surgió una novedad importante.

    Las inyecciones para adelgazar: un arma contra las dos enfermedades

    Las llamadas inyecciones para adelgazar son medicamentos de la clase de los agonistas del receptor de GLP-1 (como la semaglutida) y, más recientemente, agonistas duales GLP-1/GIP (como la tirzepatida). Actúan en el cerebro y en el aparato digestivo aumentando la saciedad y reduciendo el hambre, lo que lleva a una pérdida de peso significativa y sostenida.

    El punto interesante para quien tiene apnea es que estos medicamentos atacan justamente la raíz del círculo vicioso: el exceso de peso. Y hay evidencia directa de ello. En 2024, un gran ensayo clínico llamado SURMOUNT-OSA, publicado en el New England Journal of Medicine, evaluó la tirzepatida en adultos con obesidad y apnea obstructiva del sueño de grado moderado a grave. El resultado fue una reducción importante del número de pausas respiratorias por hora de sueño (el índice que mide la gravedad de la apnea), acompañada de la pérdida de peso, tanto en quienes usaban CPAP como en quienes no lo usaban.

    En la práctica, esto significa que tratar el peso con estos medicamentos puede mejorar la propia apnea, al mismo tiempo que reduce riesgos ligados a la obesidad, como la diabetes y la enfermedad cardiovascular. Un único frente de tratamiento actuando sobre las dos enfermedades a la vez.

    Dos advertencias importantes, sin embargo. Primero, estos medicamentos no son un milagro ni sustituyen, por sí solos, a los demás tratamientos: en muchos casos se suman al CPAP y a las otras medidas, y no los eliminan. Segundo, son medicamentos con indicaciones, contraindicaciones y efectos secundarios propios, cuya prescripción y seguimiento corresponden al médico responsable del tratamiento del peso, en general el endocrinólogo o el médico especialista en obesidad.

    El mejor camino es el cuidado en equipo. El otorrinolaringólogo evalúa y trata la vía aérea y la apnea; el especialista en obesidad conduce la pérdida de peso, con o sin medicación; y ambos trabajan juntos para romper el círculo vicioso. Cada pieza en su lugar, con un objetivo común: devolverle al paciente un sueño de verdad y una salud más equilibrada.

    Preguntas frecuentes

    ¿Adelgazar cura la apnea del sueño?

    Depende del caso. La pérdida de peso reduce la gravedad de la apnea en casi todo el mundo y, en cuadros leves asociados al exceso de peso, puede incluso resolverla. En la apnea moderada a grave, suele mejorar bastante, pero muchas veces necesita combinarse con otros tratamientos, como el CPAP.

    ¿Solo las personas con obesidad tienen apnea?

    No. El exceso de peso es uno de los principales factores de riesgo, pero las personas delgadas también pueden tener apnea, por características de la anatomía de la cara y la garganta, obstrucción nasal o factores hormonales. Por eso el diagnóstico depende de la evaluación, y no solo del peso.

    ¿La apnea del sueño engorda?

    Puede contribuir, sí. Al fragmentar el sueño, la apnea desregula las hormonas del apetito (aumenta el hambre y reduce la saciedad), empeora la resistencia a la insulina y genera cansancio que reduce la disposición para ejercitarse. Ese conjunto favorece el aumento de peso y ayuda a explicar por qué tratar la apnea suele facilitar el control del peso.

    ¿Por qué duermo mal y aun así engordo?

    El sueño fragmentado de la apnea desregula las hormonas del apetito: aumenta el hambre, reduce la saciedad y empeora la forma en que el cuerpo maneja el azúcar. Sumado al cansancio que reduce la disposición para ejercitarse, esto favorece el aumento de peso incluso con esfuerzo por adelgazar.

    ¿Las inyecciones para adelgazar tratan la apnea?

    De forma indirecta, sí. Al promover la pérdida de peso, medicamentos como la tirzepatida redujeron la gravedad de la apnea en estudios recientes. Actúan sobre la causa (el exceso de peso), pero no sustituyen la evaluación de la vía aérea ni, en muchos casos, el CPAP. La indicación es siempre individual y la hace un médico.

    ¿Quién prescribe las inyecciones para adelgazar?

    La prescripción y el seguimiento corresponden al médico responsable del tratamiento del peso, en general el endocrinólogo o el médico especialista en obesidad. El otorrinolaringólogo se ocupa de la vía aérea y de la apnea. Lo ideal es el trabajo en equipo, con los especialistas complementándose.

    ¿Cómo saber si tengo apnea?

    Las señales de alerta incluyen ronquido fuerte, pausas en la respiración percibidas por quien duerme al lado, sueño que no descansa, cansancio y somnolencia durante el día. El diagnóstico comienza por una evaluación clínica y de las vías aéreas y suele confirmarse con la polisomnografía, el estudio del sueño.

    Vale la pena hablar sobre tu caso

    Si convives con ronquido, sueño que no descansa, cansancio durante el día o dificultad para adelgazar, puede haber una apnea del sueño por detrás, alimentando este ciclo. La buena noticia es que puede romperse, y cuanto antes se entiende el origen del problema, mejores son los resultados.

    El Dr. José Eduardo Marcondes es médico otorrinolaringólogo (CRM-SP 107.711 | RQE 43.840), con actuación en cirugía nasal y en el tratamiento del ronquido y de la apnea del sueño, atendiendo en Morumbi e Itaim (São Paulo) y en Alphaville (Barueri). Si tiene sentido para ti, agenda una consulta para conversar sobre tu caso, de preferencia en un cuidado integrado con el tratamiento del peso.

    Referencias

    1. Peppard PE, Young T, Palta M, Dempsey J, Skatrud J. Longitudinal study of moderate weight change and sleep-disordered breathing. JAMA. 2000;284(23):3015-3021. doi:10.1001/jama.284.23.3015.
    2. Malhotra A, Grunstein RR, Fietze I, et al. Tirzepatide for the treatment of obstructive sleep apnea and obesity (SURMOUNT-OSA). New England Journal of Medicine. 2024;391(13):1193-1205. doi:10.1056/NEJMoa2404881.
    3. Spiegel K, Tasali E, Penev P, Van Cauter E. Sleep curtailment in healthy young men is associated with decreased leptin levels, elevated ghrelin levels, and increased hunger and appetite. Annals of Internal Medicine. 2004;141(11):846-850. doi:10.7326/0003-4819-141-11-200412070-00008.
    4. Schwartz AR, Patil SP, Laffan AM, Polotsky V, Schneider H, Smith PL. Obesity and obstructive sleep apnea: pathogenic mechanisms and therapeutic approaches. Proceedings of the American Thoracic Society. 2008;5(2):185-192. doi:10.1513/pats.200708-137MG.

    Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.

    Sobre el autor

    Dr. José Eduardo Marcondes

    Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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  • Láser en otorrinolaringología: cómo funcionan el holmio, el blue laser y el Fotona

    Láser en otorrinolaringología: cómo funcionan el holmio, el blue laser y el Fotona

    En los últimos años, el láser dejó de ser una promesa distante y pasó a formar parte del día a día de la otorrinolaringología. Pero es común una confusión: la gente habla del “láser” como si fuera una sola cosa, cuando en realidad existen varios tipos, cada uno con un comportamiento diferente dentro del tejido. Un láser que sirve para reducir los cornetes no es el mismo que se usa para tratar el ronquido, y ninguno de los dos es igual al que corta y coagula tejidos blandos.

    En este artículo, la propuesta es explicar, de forma accesible, cómo actúa un láser en el cuerpo y presentar tres ejemplos usados en otorrinolaringología: el láser de holmio en la turbinoplastia, el blue laser en las enfermedades de la laringe y de las cuerdas vocales, y el láser Fotona en el tratamiento del ronquido y de la apnea del sueño. La idea no es decir cuál es el “mejor”, sino mostrar que cada uno tiene un objetivo y una finalidad propios.

    Cómo actúa un láser en el tejido: la idea de objetivo

    Un láser es, esencialmente, luz de una única longitud de onda, un “color” único y muy concentrado, incluso cuando esa luz es invisible para nuestros ojos. Lo que hace que un láser sea útil en medicina es el siguiente principio: cada longitud de onda es absorbida preferentemente por un componente diferente del tejido. Ese componente que absorbe la luz se llama cromóforo y funciona como el “objetivo” del láser.

    En la práctica, dos objetivos importan mucho en otorrinolaringología:

    • El agua, presente en casi todo tejido blando, absorbe muy bien la luz infrarroja. Es el objetivo de los láseres de holmio y de erbio.
    • La hemoglobina (de la sangre) y la melanina absorben la luz en la franja del azul y del verde. Es lo que hace que el blue laser pueda actuar sobre los vasos, una propiedad llamada fotoangiolítica.

    Cuando la luz es absorbida, se convierte en calor localizado. Y, según la potencia, la duración de los pulsos y el modo de aplicación, ese calor puede producir efectos muy distintos:

    • Ablación: vaporizar o cortar el tejido.
    • Coagulación: sellar pequeños vasos y reducir el sangrado.
    • Efecto térmico no ablativo: solo calentar de forma controlada, sin cortar ni retirar tejido, lo que estimula el colágeno.

    A esto se suma la profundidad que alcanza cada longitud de onda: algunas actúan más en la superficie, otras penetran un poco más, y resulta más fácil entender por qué se elige cada láser para una tarea específica. Es este razonamiento el que guía los tres ejemplos a continuación.

    Láser de holmio (Ho:YAG) en la turbinoplastia

    Corte de la nariz que muestra los cornetes, objetivo de la turbinoplastia con láser

    Los cornetes nasales son estructuras dentro de la nariz que calientan, humidifican y filtran el aire que respiramos. El problema aparece cuando se inflaman de forma crónica, algo común en la rinitis y la alergia, y pasan a obstruir el paso del aire. El resultado es esa sensación de nariz tapada que no mejora, perturba el sueño y no cede solo con medicación.

    La turbinoplastia es el procedimiento que reduce el volumen del cornete para desobstruir la nariz, con el cuidado de preservar su función. Aquí es donde entra el láser de holmio (sigla técnica Ho:YAG, de longitud de onda en torno a 2.100 nm).

    Cómo funciona. El holmio es un láser pulsado, absorbido por el agua del tejido, con penetración relativamente superficial y buena capacidad de coagular. Aplicado sobre el cornete agrandado, reduce el tejido responsable de la inflamación y, al mismo tiempo, coagula los pequeños vasos, lo que disminuye el sangrado durante el procedimiento. Por actuar de manera localizada, procura preservar la mucosa de revestimiento y la función de humidificación de la nariz.

    Una curiosidad: como la luz del holmio es infrarroja e invisible, el aparato proyecta además un haz de mira verde para que el cirujano vea exactamente dónde va a actuar. Por eso, en las imágenes de cirugía, este láser aparece verde.

    Ventajas en este contexto. Dos características llaman la atención. La primera es la buena hemostasia: al coagular mientras reduce el tejido, el procedimiento tiende a cursar con poco sangrado. La segunda es la durabilidad de los resultados. En un estudio comparativo a largo plazo, la mejoría subjetiva de la respiración nasal fue referida por cerca del 67,5% de los pacientes tratados con holmio y el 74,4% de los tratados con láser de diodo, con mejoría objetiva del flujo aéreo tanto a los 6 meses como a los 3 años. [1]

    Un punto que llama la atención es que reducir el cornete no mejora solo la nariz tapada. Al disminuir el volumen de la mucosa que reacciona a los alérgenos y de las glándulas que producen secreción, el procedimiento tiende a reducir también los estornudos, la rinorrea y el picor, es decir, el conjunto de síntomas de las crisis de rinitis alérgica. Un grupo japonés siguió a pacientes durante hasta cinco años tras el láser de cornetes y observó una mejoría mantenida de los estornudos, la rinorrea y la obstrucción, con buena parte de ellos sin medicación. [2] Y una revisión sistemática con metanálisis de 2023, que reunió 18 estudios y más de 1.400 pacientes, confirmó que la reducción de los cornetes mejora de forma significativa la obstrucción, la rinorrea, los estornudos y el picor nasal, con beneficio mantenido durante más de un año. [3]

    A pesar de esta reducción del cornete y de la mejoría de la obstrucción y de los síntomas alérgicos, la alergia no deja de existir. Si la rinitis no se controla, el cornete puede volver a inflamarse con el tiempo. Por eso la turbinoplastia suele formar parte de un plan, y es importante mantener el seguimiento a largo plazo.

    Blue laser (445 nm) en las enfermedades de la laringe y de las cuerdas vocales

    Visión endoscópica de la laringe y las cuerdas vocales, objetivo del blue laser

    La laringe alberga las cuerdas vocales, estructuras delicadas y en constante movimiento, responsables de producir la voz. Cualquier lesión allí, por pequeña que sea, puede alterar la voz y exige un tratamiento preciso, capaz de resolver el problema sin dañar el tejido fino y organizado en capas de la cuerda vocal. Es en este escenario exigente donde el blue laser (luz azul, de 445 nm) encontró un papel destacado.

    Por qué importa el objetivo aquí. El objetivo principal del blue laser es la hemoglobina, por lo que actúa preferentemente sobre los vasos sanguíneos. Ocurre que muchas lesiones de las cuerdas vocales o son vasculares o están alimentadas por vasos anormales. Al ser absorbido por la hemoglobina, el láser coagula estos microvasos de forma selectiva, tratando la lesión con poco sangrado y procurando preservar el ligamento vocal y las capas más profundas, lo que ayuda a preservar la voz. Esta capacidad de actuar sobre los vasos es lo que se llama efecto fotoangiolítico.

    Qué se puede tratar. En la laringe, el blue laser se ha empleado en una variedad de lesiones, entre ellas [4][5]:

    • lesiones vasculares de las cuerdas vocales, como varices, ectasias y pólipos hemorrágicos;
    • edema de Reinke;
    • papilomatosis laríngea (lesiones causadas por el VPH, que suelen recidivar);
    • leucoplasia y lesiones displásicas iniciales;
    • granulomas.

    Ventajas en este contexto. Además de coagular, el blue laser también corta, algo que los láseres fotoangiolíticos clásicos, como el KTP, no hacen. En cirugía de la laringe, esta combinación se ha descrito como reunir, en un solo aparato, la propiedad de cortar y la de tratar los vasos. [4] Al ser conducido por una fibra muy fina, permite un abordaje preciso y poco invasivo de las lesiones de las cuerdas vocales, y la coagulación selectiva de los vasos mejora la visión durante el procedimiento. En la práctica, el blue laser ya se ha aplicado a diferentes lesiones vocales, como pólipos, edema de Reinke, papiloma y leucoplasia. [5] Por ser repetible, es además una opción útil cuando la lesión tiende a volver, como ocurre en la papilomatosis.

    Vale la misma advertencia que en los demás ejemplos: la elección del láser y del abordaje depende del tipo de lesión, y el diagnóstico correcto viene siempre antes que la tecnología.

    Láser Fotona (Er:YAG) en el ronquido y la apnea del sueño

    Aplicación de láser en la garganta en un consultorio de otorrinolaringología

    El tercer ejemplo cambia de nuevo el objetivo. En el tratamiento del ronquido y de la apnea obstructiva del sueño, muchas veces el problema está en la flacidez de los tejidos de la garganta, el paladar blando, la úvula y las paredes de la faringe, que vibran (el ronquido) y, en algunas personas, llegan a colapsar y obstruir el paso del aire (la apnea). El objetivo, en este caso, no es cortar ni retirar tejido, sino tonificarlo.

    Cómo funciona. El láser Fotona, en el protocolo NightLase, usa un láser de erbio (Er:YAG, de 2.940 nm), en un modo llamado SMOOTH, de aplicación no ablativa. Calienta los tejidos de la garganta de forma controlada, sin cortar y sin anestesia. Ese calor provoca la contracción de las fibras de colágeno existentes y estimula la producción de colágeno nuevo en las semanas siguientes. El tejido tiende a volverse gradualmente más firme, con menos tendencia a vibrar y a colapsar durante el sueño.

    Ventajas y límites. Es un procedimiento de consultorio, indoloro, sin cortes y sin tiempo de recuperación. Una revisión sistemática con metanálisis de 2025 concluyó que el láser de erbio es una opción segura y eficaz a corto y medio plazo para pacientes seleccionados con ronquido o apnea leve a moderada, con beneficios que suelen durar de 1 a 2 años. [6] Un ensayo clínico aleatorizado y controlado, con grupo placebo, también mostró una reducción significativa del ronquido con el protocolo NightLase, bien tolerado. [7] Un seguimiento de 4 años reforzó este perfil a lo largo del tiempo. [8]

    El láser Fotona funciona mejor en el ronquido primario y en la apnea de grado leve a moderado, y no sustituye al CPAP en los casos moderados a graves. La mejoría, además, suele ser más nítida en los síntomas referidos por el paciente y normalmente necesita sesiones de refuerzo a lo largo del tiempo.

    Los tres láseres lado a lado

    El cuadro siguiente resume por qué cada láser va a una tarea diferente. Observe que la lógica es siempre la misma: la longitud de onda define el objetivo, y el objetivo define la aplicación.

    Láser Longitud de onda Objetivo principal Acción predominante Aplicación destacada
    Blue laser 445 nm hemoglobina y melanina corta y coagula (fotoangiolítico) enfermedades de la laringe y de las cuerdas vocales
    Holmio (Ho:YAG) 2.100 nm agua coagula y reduce volumen turbinoplastia (reducción de cornetes)
    Erbio (Er:YAG, Fotona) 2.940 nm agua calienta sin cortar (no ablativo) ronquido y apnea (paladar y faringe)

    Observe que el holmio y el erbio tienen el mismo objetivo (el agua), pero producen efectos bien diferentes debido a la longitud de onda, la forma de los pulsos y el modo de aplicación. Esto muestra que no basta con conocer el objetivo: el “cómo” también cuenta.

    ¿El láser es siempre la mejor opción?

    Un láser es una herramienta, no un diagnóstico. Puede ser una buena elección en muchas situaciones, pero la decisión depende siempre de la causa del problema. Algunos ejemplos ayudan a entender:

    • Si la nariz se tapa por una desviación del tabique, reducir solo el cornete con láser puede no resolverlo, porque la obstrucción principal está en la estructura ósea y cartilaginosa.
    • Si la apnea del sueño es grave, el tratamiento de elección sigue siendo el CPAP o, en casos seleccionados, la cirugía, y no el láser.
    • En varios procedimientos existen alternativas que no usan láser (como la radiofrecuencia y las técnicas quirúrgicas convencionales), con buenos resultados.

    Por eso, la pregunta correcta no es “¿cuál es el mejor láser?”, sino “¿cuál es el mejor tratamiento para mi caso?”. La respuesta viene de una evaluación que entienda el origen del síntoma antes de elegir la tecnología.

    Preguntas frecuentes

    ¿Existe un “mejor láser” para la otorrinolaringología?

    No. Cada láser tiene un objetivo y una finalidad. El que sirve para reducir cornetes no es el mismo que se usa para tonificar la garganta en el ronquido, ni el más indicado para cortar tejidos blandos con control del sangrado. El mejor láser es el más adecuado al objetivo de cada caso.

    ¿Todo tratamiento con láser duele o necesita anestesia?

    Depende del procedimiento y del tipo de láser. La aplicación del láser Fotona para el ronquido, por ejemplo, es indolora y no requiere anestesia, mientras que los procedimientos que reducen o retiran tejido, como la turbinoplastia y las cirugías de la laringe, requieren una anestesia adecuada, definida caso a caso en la evaluación.

    ¿El láser siempre corta o retira tejido?

    No. Algunos láseres cortan o reducen tejido (como el holmio y el blue laser), y otros solo calientan de forma controlada, sin cortar (como el Fotona en modo no ablativo). Son finalidades diferentes.

    ¿El láser usado en la cuerda vocal perjudica la voz?

    El objetivo es justamente lo contrario: tratar la lesión preservando al máximo el tejido sano de la cuerda vocal. Al actuar de forma selectiva sobre los vasos, el blue laser procura preservar las capas responsables de la vibración y de la voz. Aun así, todo procedimiento en la laringe exige una evaluación y una técnica cuidadosas, y la recuperación de la voz se sigue caso a caso.

    ¿El láser de cornete cura la rinitis?

    No. La turbinoplastia reduce la obstrucción causada por el cornete agrandado, pero la rinitis de base necesita su propio tratamiento. Sin controlar la causa, el cornete puede volver a inflamarse con el tiempo.

    ¿El láser Fotona sustituye al CPAP?

    No siempre. En la apnea leve a moderada, puede ser una alternativa o un complemento. En la apnea moderada a grave, el CPAP o la cirugía siguen siendo el tratamiento de elección. La definición depende de la polisomnografía y de la evaluación individual.

    ¿Cualquier persona puede someterse a un tratamiento con láser?

    La indicación es siempre individual y se define tras una evaluación médica. Existen situaciones que contraindican cada procedimiento, y el láser no siempre es la vía principal.

    En resumen

    El láser no es una tecnología única, sino una familia de herramientas que se diferencian por la longitud de onda y por el objetivo en el tejido. El holmio reduce cornetes con buena hemostasia, el blue laser trata lesiones de la laringe y de las cuerdas vocales coagulando los vasos y procurando preservar la voz, y el láser Fotona tonifica la garganta para ayudar en el ronquido y la apnea leve a moderada. Conocer estas diferencias ayuda al paciente a entender las opciones, pero la elección del mejor abordaje depende siempre del diagnóstico.

    Si tiene dudas sobre obstrucción nasal, ronquido, apnea del sueño o sobre qué tratamiento tiene sentido en su caso, el camino es una evaluación que identifique la causa antes de decidir la tecnología.

    El Dr. José Eduardo Marcondes es médico otorrinolaringólogo (CRM-SP 107.711 | RQE 43.840), con actuación en cirugía nasal y en el tratamiento del ronquido y de la apnea del sueño, atendiendo en Morumbi e Itaim (São Paulo) y en Alphaville (Barueri).

    Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico. Las referencias a estudios se presentan de forma factual y no constituyen una promesa de resultados.

    Referencias

    Sroka R, Janda P, Killian T, Vaz F, Betz CS, Leunig A. Comparison of long term results after Ho:YAG and diode laser treatment of hyperplastic inferior nasal turbinates. Lasers in Surgery and Medicine. 2007;39(4):324-331. doi:10.1002/lsm.20479.

    Takeno S, Nakashimo Y, Ishino T, Miyahara N, Goh K, Noda N, Hirakawa K. Long-Term Results after Carbon Dioxide Laser Surgery of the Inferior Turbinate for Perennial Allergic Rhinitis. Nihon Bika Gakkai Kaishi (Japanese Journal of Rhinology). 2011;50(1):7-12. doi:10.7248/jjrhi.50.7.

    Park SC, Kim DH, Jun YJ, Kim SW, Yang HJ, Yang SI, Kim HJ, Kim DK. Long-term Outcomes of Turbinate Surgery in Patients With Allergic Rhinitis: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Otolaryngology-Head and Neck Surgery. 2023;149(1):15-23. doi:10.1001/jamaoto.2022.3567.

    Hess MM, Fleischer S, Ernstberger M. New 445 nm blue laser for laryngeal surgery combines photoangiolytic and cutting properties. European Archives of Oto-Rhino-Laryngology. 2018;275(6):1557-1567. doi:10.1007/s00405-018-4974-8.

    Hamdan AL, Ghanem A. Un-sedated Office-Based Application of Blue Laser in Vocal Fold Lesions. Journal of Voice. 2023;37(5):785-789. doi:10.1016/j.jvoice.2021.03.031.

    Dembicka-Maczka D, et al. Effectiveness of the Er:YAG Laser in Snoring Treatment Based on Systematic Review and Meta-Analysis Results. Journal of Clinical Medicine. 2025;14(12):4371. doi:10.3390/jcm14124371.

    Picavet VA, et al. Treatment of snoring using a non-invasive Er:YAG laser with SMOOTH mode (NightLase): a randomized controlled trial. European Archives of Oto-Rhino-Laryngology. 2022;280(1):307-312. doi:10.1007/s00405-022-07539-9.

    Frelich H, et al. Erbium:Yttrium Aluminum Garnet (Er:YAG) Laser: A Minimally Invasive Treatment Method in Selected Patients with Impaired Breathing During Sleep. Photobiomodulation, Photomedicine, and Laser Surgery. 2023;41(8):415-421. doi:10.1089/photob.2022.0144.

    Sobre el autor

    Dr. José Eduardo Marcondes

    Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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  • Apnea del sueño en hombres y mujeres: por qué la misma enfermedad se manifiesta de formas diferentes

    Apnea del sueño en hombres y mujeres: por qué la misma enfermedad se manifiesta de formas diferentes

    La apnea obstructiva del sueño (AOS) suele asociarse a la imagen del “hombre que ronca fuerte”. Esa imagen tiene algo de verdad, pero cuenta solo la mitad de la historia. La apnea también ocurre en mujeres y, con frecuencia, pasa inadvertida justamente porque se manifiesta de una manera distinta de la esperada. Entender estas diferencias ayuda tanto a quien convive con alguien que ronca como a quien siente cansancio y duerme mal sin saber la causa.

    El objetivo de este artículo sobre apnea del sueño en hombres y mujeres es educativo: mostrar cómo se comporta la enfermedad en cada sexo, por qué está infradiagnosticada en las mujeres y qué cambia (y qué no) a la hora de investigarla y tratarla.

    Apnea del sueño en hombres y mujeres: hombre roncando mientras duerme y su pareja despierta observando la respiración

    Qué es la apnea obstructiva del sueño

    Durante el sueño, la musculatura de la garganta se relaja. En quienes tienen la vía aérea más estrecha o los tejidos más flácidos, esa relajación puede cerrar de forma temporal el paso del aire, interrumpiendo la respiración durante algunos segundos, varias veces por noche. Cada pausa hace que el cerebro reaccione con un microdespertar para volver a respirar. El sueño se fragmenta, el cuerpo no descansa de verdad y el oxígeno en la sangre oscila a lo largo de la noche.

    Esta es la apnea obstructiva del sueño. Afecta a hombres y mujeres, pero la forma de aparecer, de percibirse e incluso de diagnosticarse cambia según el sexo.

    Ilustración que compara la vía aérea abierta durante el sueño y la vía aérea obstruida en la apnea

    Prevalencia y epidemiología: más común en hombres, pero no rara en mujeres

    La apnea es, en efecto, más frecuente en los hombres. Uno de los estudios poblacionales de referencia, la cohorte del sueño de Wisconsin, encontró trastornos respiratorios del sueño (definidos por un índice de apneas e hipopneas por hora de sueño igual o mayor que 5) en cerca del 24% de los hombres y del 9% de las mujeres de mediana edad. La proporción clásica descrita es de aproximadamente 2 a 3 hombres por cada mujer en la población general.

    Pero ese número esconde una trampa. En las consultas y los laboratorios del sueño, durante mucho tiempo la proporción parecía aún mayor (llegaba a describirse como 8 o 10 hombres por cada mujer), no porque las mujeres enfermen tanto menos, sino porque se las derivaba con mucha menos frecuencia para su estudio. En otras palabras: parte de la diferencia entre los sexos no es biológica, es de diagnóstico.

    Hay además un factor que lo cambia todo a lo largo de la vida de la mujer: la menopausia. Antes de ella, el riesgo femenino es más bajo. Después, la prevalencia sube de forma notable y se acerca a la observada en los hombres. La apnea, por lo tanto, no es una enfermedad “de hombres”, sino una enfermedad que se distribuye de manera diferente entre los sexos y a lo largo del tiempo.

    Causas: por qué los hombres tienden a tener más

    Las diferencias empiezan en la anatomía y la fisiología.

    • Distribución de la grasa. Los hombres tienden a acumular grasa en la zona del cuello y del abdomen (el patrón androide), lo que aumenta la presión sobre la vía aérea y el esfuerzo para respirar acostados.
    • Forma y longitud de la vía aérea. La vía aérea masculina suele ser más larga y más propensa al colapso durante el sueño.
    • Protección hormonal femenina. Antes de la menopausia, las hormonas femeninas (en especial la progesterona y el estrógeno) ayudan a mantener el estímulo respiratorio y el tono de los músculos que sostienen la garganta. Esto funciona como una protección parcial. Con la caída hormonal de la menopausia, esa protección disminuye y el riesgo aumenta.

    En las mujeres entran además otros desencadenantes: el aumento de peso, el síndrome de ovario poliquístico y el propio embarazo, un período en el que los cambios hormonales y anatómicos pueden favorecer la aparición o el empeoramiento de la apnea. En ambos sexos, la obstrucción nasal (por desviación del tabique nasal, cornetes aumentados o rinitis) y el exceso de peso suelen participar en el problema.

    Síntomas: la misma enfermedad, dos retratos diferentes

    Aquí está quizá la diferencia más importante de la apnea del sueño en hombres y mujeres en la práctica.

    En el hombre, la apnea suele presentarse con el retrato “clásico”, el que la mayoría de las personas reconoce:

    • ronquido fuerte y persistente;
    • pausas en la respiración que percibe quien duerme a su lado;
    • somnolencia diurna excesiva (quedarse dormido en reuniones, en el tránsito, al leer).

    En la mujer, los síntomas tienden a ser menos típicos y, por eso, más fáciles de confundir con otras afecciones:

    • cansancio y falta de energía (más que “sueño” propiamente dicho);
    • insomnio o sueño que no descansa;
    • dolor de cabeza al despertar;
    • cambios de ánimo, como ansiedad y síntomas depresivos;
    • dificultad de concentración y de memoria.

    El ronquido existe en las mujeres, pero suele describirse como más leve, y las pausas en la respiración se notan con menos frecuencia. El resultado es que la queja que lleva al diagnóstico muchas veces no aparece.

    Mujer despertando cansada, con dolor de cabeza, señal de sueño no reparador

    La forma de expresar los síntomas también cambia

    No es solo el cuerpo el que se comporta de modo diferente: también la manera de contar lo que se siente. Muchas mujeres no relatan el ronquido de forma espontánea, ya sea porque duermen solas y nadie las observa, ya sea por un pudor social todavía asociado al ronquido femenino. Y, cuando describen el malestar, tienden a usar palabras como “cansancio”, “agotamiento” o “estrés”, en lugar de “sueño durante el día”.

    Del otro lado, el hombre a menudo llega a la consulta traído por la queja de quien comparte la cama: son el ronquido fuerte y las pausas en la respiración los que disparan la búsqueda de ayuda. Esa diferencia en la forma de relatar hace que la apnea masculina se “vea” con más facilidad y la femenina permanezca en silencio durante más tiempo.

    Impactos en la vida y en la salud

    La apnea no tratada va mucho más allá del sueño de mala calidad. En ambos sexos, se asocia a un mayor riesgo de hipertensión, arritmias, enfermedades cardiovasculares, alteraciones metabólicas y peor calidad de vida.

    En las mujeres, algunos aspectos merecen atención especial. Los síntomas de ánimo y de fatiga tienden a pesar bastante en el día a día y en la percepción de bienestar. Y, durante el embarazo, la apnea se asocia a un mayor riesgo de complicaciones como hipertensión gestacional, preeclampsia y diabetes gestacional, lo que refuerza la importancia de investigar el sueño también en ese período.

    En los hombres, el diagnóstico más temprano es una ventaja, pero la somnolencia diurna trae riesgos concretos, como accidentes de tránsito y de trabajo, además del impacto en el rendimiento y en la relación de pareja.

    Cómo suele afrontar la enfermedad cada sexo

    Por ser derivadas menos y más tarde, muchas mujeres pasan años con síntomas atribuidos a depresión, hipotiroidismo, anemia, fibromialgia o “cosas de la menopausia” antes de que se plantee la apnea. Este retraso en el diagnóstico es uno de los puntos más importantes que corregir.

    En los hombres, el camino hasta el diagnóstico suele ser más corto, sobre todo cuando hay una pareja que percibe el ronquido y las pausas. Una vez diagnosticados, hombres y mujeres pueden tener facilidades y dificultades diferentes en la adherencia al tratamiento, y por eso el seguimiento cercano, ajustando lo que sea necesario, marca la diferencia en el resultado.

    El mensaje práctico es simple: el cansancio crónico, el sueño que no descansa, el dolor de cabeza matinal y los cambios de ánimo merecen un estudio del sueño, incluso sin el ronquido estruendoso del retrato clásico.

    Diagnóstico: el mismo examen, con la mirada atenta a las diferencias

    El diagnóstico no cambia de examen según el sexo, pero exige atención para no dejar pasar por alto la apnea femenina. La evaluación suele incluir:

    • una conversación detallada sobre el sueño, los síntomas y los hábitos;
    • la exploración de las vías aéreas, muchas veces con endoscopia nasal, para verificar si hay un componente nasal que estorba;
    • cuando está indicada, la polisomnografía (el “estudio del sueño”), que confirma el diagnóstico y clasifica la gravedad.

    Vale un cuidado adicional: en las mujeres, la apnea tiende a concentrarse en determinadas fases del sueño (como el sueño REM) y en ciertas posiciones, y el índice de eventos por hora puede ser más bajo, aunque los síntomas sean importantes. Por eso, el número aislado del examen debe interpretarse siempre junto con el cuadro clínico de la persona.

    Otorrinolaringólogo evaluando las vías aéreas con endoscopia nasal en consulta

    Tratamiento de la apnea del sueño en hombres y mujeres: mismos principios, ajuste individual

    Las opciones de tratamiento son, en general, las mismas para hombres y mujeres, y la elección depende de la gravedad, la anatomía y el estilo de vida de cada uno:

    • CPAP (presión positiva continua en la vía aérea) sigue siendo el tratamiento más consolidado para la apnea moderada a grave, en ambos sexos.
    • Dispositivo intraoral y terapia posicional: útiles en casos seleccionados, sobre todo cuando la apnea es más leve, posicional o está concentrada en el sueño REM, un patrón común en las mujeres.
    • Tratar la nariz: cuando la obstrucción nasal es parte del problema, la septoplastia y la turbinoplastia pueden mejorar la respiración y ayudar incluso en la adherencia al CPAP.
    • Láser: para el ronquido y la apnea leve a moderada, el láser Fotona (protocolo NightLase) puede ser una alternativa no quirúrgica. Se realizan de 3 a 4 sesiones en consultorio, con buenos resultados en casos seleccionados.
    • Cirugía: en algunos casos, la cirugía, como la septoplastia, la faringoplastia robótica (TORS) o la faringoplastia con sutura barbada, puede ser una opción de tratamiento en pacientes con alteraciones anatómicas favorables.
    • Cambios de hábitos: el control del peso y la atención al alcohol por la noche y al sueño también forman parte del tratamiento, sea cual sea el sexo.

    En las mujeres, conviene además considerar el momento de la vida (la menopausia y el embarazo, por ejemplo) a la hora de definir la mejor estrategia. En todos los casos, el objetivo es el mismo: tratar la causa de la obstrucción, y no solo silenciar el ronquido.

    Preguntas frecuentes

    ¿La apnea del sueño es cosa solo de hombres?

    No. La apnea es más frecuente en los hombres, pero también ocurre en las mujeres, especialmente después de la menopausia. Buena parte de la diferencia observada viene del hecho de que la enfermedad se investiga menos en las mujeres, y no solo de que ellas enfermen menos.

    ¿Por qué la apnea es más difícil de diagnosticar en las mujeres?

    Porque los síntomas suelen ser menos típicos: cansancio, insomnio, dolor de cabeza al despertar y cambios de ánimo, en lugar del ronquido fuerte con pausas. Estas señales se confunden con facilidad con depresión, estrés o síntomas de la menopausia, lo que retrasa el diagnóstico.

    ¿Roncar poco significa que no tengo apnea?

    No necesariamente. El ronquido puede ser leve o poco percibido, sobre todo en mujeres, y aun así haber apnea. Si hay cansancio persistente, sueño que no descansa o somnolencia, conviene investigar.

    ¿La menopausia aumenta el riesgo de apnea?

    Sí. Con la caída de las hormonas femeninas, la protección parcial contra la apnea disminuye, y la prevalencia en la mujer sube, acercándose a la observada en los hombres.

    ¿La apnea en el embarazo es motivo de preocupación?

    Puede serlo. La apnea en la gestación se asocia a un mayor riesgo de hipertensión gestacional, preeclampsia y diabetes gestacional. Los síntomas de sueño en el embarazo merecen evaluación.

    ¿El tratamiento es diferente para hombres y mujeres?

    Los principios son los mismos (CPAP, tratar la nariz, dispositivo intraoral, cambios de hábitos, láser o cirugía en casos seleccionados). Lo que cambia es el ajuste individual, considerando la anatomía, la gravedad, el patrón del sueño y el momento de la vida de cada persona.

    Vale la pena hablar sobre tu caso

    Si tú (o alguien cercano) tienes un cansancio que no pasa, sueño que no descansa, ronquido o pausas en la respiración, el primer paso es una evaluación que entienda el origen del problema. La apnea del sueño tiene tratamiento, y reconocer que la apnea del sueño en hombres y mujeres se manifiesta de formas diferentes es parte de llegar al diagnóstico correcto.

    El Dr. José Eduardo Marcondes es MÉDICO otorrinolaringólogo (CRM-SP 107.711 | RQE 43.840), con actuación en cirugía nasal y en el tratamiento del ronquido y de la apnea del sueño, atendiendo en Morumbi e Itaim (São Paulo) y en Alphaville (Barueri). Si tiene sentido para ti, agenda una consulta para conversar sobre tu caso.

    Referencias

    1. Young T, Palta M, Dempsey J, Skatrud J, Weber S, Badr S. The occurrence of sleep-disordered breathing among middle-aged adults. New England Journal of Medicine. 1993;328(17):1230-1235. doi:10.1056/NEJM199304293281704.
    2. Bonsignore MR, Saaresranta T, Riha RL. Sex differences in obstructive sleep apnoea. European Respiratory Review. 2019;28(154):190030. doi:10.1183/16000617.0030-2019.
    3. Lin CM, Davidson TM, Ancoli-Israel S. Gender differences in obstructive sleep apnea and treatment implications. Sleep Medicine Reviews. 2008;12(6):481-496. doi:10.1016/j.smrv.2007.11.003.

    Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.

    Sobre el autor

    Dr. José Eduardo Marcondes

    Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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  • Cirugía del ronquido y la apnea del sueño: qué es, cómo funciona y cuándo hacerla

    Cirugía del ronquido y la apnea del sueño: qué es, cómo funciona y cuándo hacerla

    Una guía completa para que entiendas el ronquido y la apnea del sueño, si la cirugía puede ayudarte y cómo funciona.

    Para empezar: ¿qué provoca el ronquido? ¿Qué es la apnea del sueño? ¿Cómo sucede?

    La apnea del sueño es una pausa en la respiración que ocurre durante la noche. El ronquido es un ruido producido por la vibración de las estructuras de la vía respiratoria al pasar el aire. Pero ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? ¿Por qué sucede esto?

    Retrocedamos un poco para que esto quede más claro. Entendamos rápidamente cómo funciona nuestra respiración, porque a partir de ahí resulta muy fácil entender qué son el ronquido y la apnea del sueño.

    Cuando inspiramos, para que el aire entre en el cuerpo, los músculos de los pulmones, en especial el diafragma, expanden la caja torácica y aumentan su volumen (puedes ver cómo tu pecho se expande al inspirar). Este movimiento de expansión aumenta el volumen de la caja torácica y, en consecuencia, disminuye la presión dentro de los pulmones. Esta presión negativa se extiende por toda la vía respiratoria (tráquea, laringe, faringe, cavidad oral y nariz), y el aire entra en los pulmones por diferencia de presión. Presta atención a este concepto, porque será fundamental para entender lo que ocurre en tu garganta y que te hace roncar mientras duermes.

    Cuando dormimos, los músculos del cuerpo se relajan y, en consecuencia, los músculos de la faringe y de la lengua también quedan más flácidos. Cuando tomamos aire durante la noche, la presión negativa creada por los pulmones se transmite por toda la vía respiratoria y se encuentra con los músculos relajados. Según la intensidad del flujo de aire y el grado de relajación muscular, estos músculos vibran y funcionan como una especie de instrumento musical, produciendo un sonido: el conocido ronquido. Así que el ronquido no es más que el ruido producido por la vibración de los músculos de la vía respiratoria. Ahora bien, según la intensidad de la presión negativa creada, la vía respiratoria no solo vibra: puede cerrarse, bloqueando el paso del aire y provocando lo que llamamos apnea. Así puedes ver lo estrechamente ligadas que están la apnea del sueño y el ronquido. Son puntos diferentes del espectro de un mismo proceso.

    Si la apnea y el ronquido están tan ligados, ¿cuál es la diferencia entre ambos?

    La principal diferencia está en el impacto sobre la salud que genera cada uno de estos problemas. La apnea del sueño restringe el paso del aire, total o parcialmente, y esto genera una serie de efectos perjudiciales en el cuerpo, como alteraciones de la presión arterial, del sistema endocrino y de la inmunidad, además de diabetes, un mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares, impotencia, entre otros. Conviene señalar que tratar la apnea mejora de forma comprobada los síntomas, el sueño y la calidad de vida (estudio SAVE, 2016). Si quieres entender exactamente lo que ocurre, lee el siguiente artículo:

    La fisiología de la apnea del sueño: qué ocurre en nuestro cuerpo

    El ronquido aislado, llamado ronquido primario, para la mayoría de las personas puede no parecer un gran problema, ya que su principal complicación es social. No puedes dormir junto a tu pareja, te da vergüenza viajar con amigos, no logras dormir de ninguna manera en un avión.

    Pero la cuestión es más profunda. Roncar no es lo mismo que tener apnea. El ronquido es una señal de alerta que merece evaluación, no un diagnóstico por sí solo. Por eso, quien ronca de forma habitual debe ser investigado, sobre todo cuando hay signos asociados. En comparación con la población general, quienes roncan tienen entre 1,5 y 3 veces más probabilidad de presentar apnea del sueño, según el criterio diagnóstico y el perfil de la muestra.

    La apnea del sueño es más común de lo que parece. En el estudio EPISONO, realizado en la ciudad de São Paulo, cerca de un tercio de los adultos (32,8%) presentaba apnea del sueño en algún grado. La gravedad se mide por el IAH, el índice de apnea e hipopnea, que es el número de pausas en la respiración por hora de sueño: hasta 5 se considera normal, de 5 a 15 es leve, de 15 a 30 es moderada y por encima de 30 es grave.

    Algunas características hacen que esta investigación sea aún más importante. Mira cuáles son:

    • Frecuencia: si roncas más de 3 o 4 veces por semana
    • Síntomas asociados: dolor de cabeza matinal, alteraciones de la concentración y la memoria, somnolencia diurna, irritabilidad, pérdida de la libido
    • Presencia de otras enfermedades: presión alta, diabetes, enfermedades cardiovasculares, disfunción eréctil
    • Otros factores: testosterona baja, obesidad, medicamentos para dormir

    La investigación para apnea del sueño se realiza siempre mediante polisomnografía, y también a través de algunos otros estudios que pueden ser importantes según el caso y la conducta a seguir, como una tomografía de los senos paranasales, una tomografía del cuello, la nasofibroscopia y la endoscopia del sueño inducida por sedación, entre otros.

    ¿Cuál es el tratamiento de la apnea del sueño?

    El tratamiento de la apnea del sueño debe evaluarse caso por caso, pero el objetivo de cada opción es siempre el mismo: mantener la vía respiratoria abierta y garantizar que el aire pueda pasar por ella.

    Cada forma de tratamiento utiliza mecanismos diferentes para lograrlo, y las principales opciones que pueden emplearse, solas o de forma combinada, son:

    • CPAP: este aparato crea una presión positiva de aire, invirtiendo la mecánica de la respiración. Es decir, en lugar de que los pulmones creen una presión negativa y “tiren” del aire, el CPAP crea una presión positiva externa y “empuja” el aire hacia el interior del cuerpo.
    Mujer con apnea del sueño durmiendo con CPAP
    Mujer con apnea del sueño durmiendo con CPAP
    • Aparato intraoral: este aparato tracciona la mandíbula hacia adelante y reposiciona la lengua y la faringe, manteniendo la vía respiratoria abierta.
    Aparato intraoral abriendo la vía respiratoria de una persona con apnea del sueño
    Aparato intraoral abriendo la vía respiratoria de una persona con apnea del sueño
    • Terapia fonoaudiológica: mediante ejercicios específicos de la lengua, el paladar, la faringe, el cuello y el tórax es posible fortalecer los músculos y facilitar el mantenimiento de una vía respiratoria libre que favorezca el paso del aire.
    Fonoaudióloga evaluando el paladar de un paciente con apnea del sueño
    Fonoaudióloga evaluando el paladar de un paciente con apnea del sueño
    • Láser Fotona: estimula la producción de colágeno y el endurecimiento de los tejidos de la garganta para abrir la vía respiratoria
    Láser Fotona utilizado para el tratamiento de la apnea del sueño
    Láser Fotona utilizado para el tratamiento de la apnea del sueño
    • Cirugía: mediante la extracción y el reposicionamiento de diversas estructuras, garantiza una vía respiratoria amplia que soporta la presión de la respiración, manteniendo el paso del aire por ella
    Cirugía de apnea del sueño realizada con la ayuda del robot Da Vinci
    Cirugía de apnea del sueño realizada con la ayuda del robot Da Vinci
    Cirugía para apnea del sueño con uso de sutura barbada
    Cirugía para apnea del sueño con uso de sutura barbada

    Cirugía para la apnea del sueño: ¿cómo se realiza? ¿Cuáles son los resultados?

    Un concepto fundamental: no es una sola cirugía, son varias

    La cirugía es una alternativa importante para los pacientes que no se adaptaron al CPAP o a otros tratamientos. El CPAP es el tratamiento de primera línea y muy eficaz cuando se tolera bien, pero entre el 30% y el 50% de las personas no se adaptan o abandonan el aparato con el tiempo, y es ahí donde la cirugía gana espacio. Lo que muchos no saben es que esta no es una única cirugía, sino un conjunto de procedimientos realizados al mismo tiempo, cada uno dirigido a un punto específico de la vía respiratoria superior.

    El concepto de los múltiples procedimientos

    El objetivo principal del tratamiento quirúrgico de la apnea del sueño es mantener la vía respiratoria abierta durante el sueño. Como los eventos obstructivos pueden ocurrir en distintos niveles de las vías respiratorias superiores (nariz, paladar, paredes laterales de la faringe y base de la lengua), el abordaje quirúrgico más eficaz consiste en tratar varias áreas al mismo tiempo. Se ha demostrado que esta estrategia combinada ofrece mejores resultados en comparación con el tratamiento de un único sitio de obstrucción.

    Nivel nasal: desobstrucción de las vías respiratorias superiores

    Septoplastia: corrección de la desviación del tabique

    La corrección de la desviación del tabique nasal suele ser el primer paso de la cirugía multinivel. La desviación del tabique puede aumentar la resistencia al paso del aire por la nariz y favorecer la respiración por la boca durante el sueño, lo que empeora el ronquido. Conviene ser claro sobre el papel de la nariz: la obstrucción nasal suele empeorar el ronquido y dificultar el uso del CPAP, pero la corrección nasal aislada rara vez cura la apnea. Mejora la respiración, el ronquido y, muchas veces, la tolerancia al CPAP, y por eso suele ser el primer paso de una cirugía multinivel.

    Durante la septoplastia, realizamos una pequeña incisión por dentro de la nariz, donde la mucosa se despega del cartílago y el hueso del tabique. Las partes desviadas se eliminan o reposicionan para centrar el tabique nasal. Este procedimiento mejora de forma significativa el flujo de aire nasal y reduce la tendencia a la respiración bucal durante el sueño.

    Turbinoplastia: reducción de los cornetes nasales

    La cirugía de los cornetes nasales suele realizarse junto con la septoplastia. Los cornetes hipertrofiados pueden causar una obstrucción nasal crónica, obligando al paciente a respirar por la boca durante el sueño, lo que desestabiliza las vías respiratorias superiores. La turbinoplastia busca reducir el volumen de los cornetes inferiores, conservando su función fisiológica de filtrar y humidificar el aire.

    Etmoidectomía y cirugía del seno maxilar

    Cuando es necesario, también realizamos la etmoidectomía y la cirugía del seno maxilar. La etmoidectomía consiste en eliminar tejidos inflamados, pólipos o bloqueos en los senos etmoidales que impiden una ventilación adecuada. Este procedimiento, realizado mediante técnica endoscópica, garantiza precisión y minimiza el impacto quirúrgico. La cirugía del seno maxilar complementa el tratamiento cuando hay afectación de los senos maxilares, garantizando un drenaje adecuado y reduciendo las infecciones recurrentes que pueden contribuir a la obstrucción nasal.

    Además, asociar este procedimiento ayuda a crear una segunda vía de flujo de aire que puede disminuir la resistencia al paso del aire, contribuyendo al éxito de la cirugía en su conjunto.

    Nivel palatino: ampliación del espacio retropalatino

    Sutura barbada para la apertura del paladar

    La faringoplastia con sutura barbada es una técnica moderna y mínimamente invasiva para el tratamiento del paladar blando. Esta técnica utiliza suturas especiales con pequeños ganchos bidireccionales que refuerzan y estabilizan los tejidos de la garganta, mejorando la tensión de las vías respiratorias superiores.

    Cada púa de la sutura actúa como un nudo anclado en el tejido, lo que proporciona mayor estabilidad de la vía respiratoria con un menor tiempo quirúrgico y una mejor cicatrización. Este abordaje es especialmente eficaz para pacientes cuyo ronquido se debe a una relajación excesiva de los tejidos palatinos, ofreciendo una recuperación más rápida y buenos resultados.

    Nivel de las paredes laterales: expansión funcional con el robot Da Vinci

    Faringoplastia de expansión funcional con el robot Da Vinci

    Una evolución de esta técnica es la Faringoplastia de Expansión Funcional realizada con el sistema robótico Da Vinci. Este procedimiento combina los principios de la faringoplastia expansora tradicional con la precisión y las ventajas de la cirugía robótica transoral.

    La técnica robótica de expansión funcional utiliza la visualización 3D magnificada e instrumentos articulados con movimientos de 360 grados para reposicionar el músculo palatofaríngeo. Durante el procedimiento, el músculo palatofaríngeo se aísla de la mucosa y del músculo constrictor superior de la faringe, y luego se secciona en su parte inferior para formar un colgajo muscular con pedículo superior y medial.

    El extremo libre del músculo palatofaríngeo se rota entonces hacia arriba y se fija en la transición entre el paladar blando y el duro, creando tensión en la pared lateral faríngea. El robot permite realizar esta fijación con precisión milimétrica, garantizando la colocación óptima del músculo y reduciendo el riesgo de complicaciones.

    Este abordaje robótico de la expansión funcional ofrece ventajas sobre la técnica tradicional. La visualización tridimensional permite una identificación precisa de las estructuras anatómicas, mientras que los instrumentos articulados posibilitan suturar en ángulos que serían imposibles con técnicas convencionales. El resultado es una ampliación más consistente del espacio faríngeo, con buenos resultados en pacientes adecuadamente seleccionados.

    Nivel de la base de la lengua: cirugía robótica

    Amigdalectomía lingual robótica

    La cirugía robótica transoral (TORS) con el sistema Da Vinci representa la evolución más avanzada en el tratamiento de la obstrucción de la base de la lengua.

    La amigdalectomía lingual robótica busca eliminar el tejido hipertrofiado en la base de la lengua, incluidas las amígdalas linguales. El procedimiento puede eliminar hasta 20 gramos de tejido, según sea necesario, en función de la anatomía del paciente y del grado de colapso durante el sueño.

    Glosectomía parcial

    La glosectomía parcial de la línea media complementa el tratamiento robótico cuando existe una macroglosia significativa. Este procedimiento consiste en la extracción física de una porción de la lengua en la zona central, entre los principales vasos sanguíneos y nervios. La técnica se guía mediante métodos de imagen avanzados para garantizar la máxima seguridad y preservar las funciones esenciales de la lengua.

    Ventajas del abordaje combinado

    Realizar estos múltiples procedimientos al mismo tiempo ofrece varias ventajas. En primer lugar, permite tratar todos los niveles de obstrucción en una única sesión quirúrgica, reduciendo la necesidad de cirugías posteriores. Además, el abordaje multinivel suele alcanzar tasas de éxito más altas que tratar un único punto.

    La cirugía robótica ofrece beneficios específicos, como un menor sangrado intraoperatorio, una recuperación más rápida y la preservación funcional con un menor riesgo de alteraciones en la deglución y el habla. La visualización 3D de alta definición y la precisión de los instrumentos articulados ayudan a prevenir sangrados y permiten la extracción del tejido sobrante.

    Recuperación y resultados

    La recuperación varía según la extensión de los procedimientos realizados.

    La cirugía multinivel mejora la apnea en la mayoría de los casos bien seleccionados. En metaanálisis, la tasa de éxito (reducción del IAH de al menos la mitad, con un IAH final por debajo de 20) se sitúa en torno al 60% a 66%, con una reducción media de cerca de 25 eventos por hora. La faringoplastia con sutura barbada y la cirugía robótica de la base de la lengua reducen el IAH en torno a 24 eventos por hora en las series publicadas. Conviene ser transparente: los resultados dependen mucho de la selección del paciente y del sitio de la obstrucción, y la cirugía suele mejorar bastante los síntomas y la calidad de vida, sin necesariamente eliminar por completo la apnea.

    La cirugía combinada para el tratamiento de la apnea del sueño representa, por tanto, una solución integral que aborda al mismo tiempo los puntos de obstrucción de la vía respiratoria superior. Este abordaje multinivel ofrece a los pacientes una alternativa eficaz al CPAP, con resultados duraderos y una mejora significativa de la calidad de vida.

    Preguntas frecuentes

    ¿Todo el que ronca tiene apnea del sueño?

    No. El ronquido es una señal de alerta que merece evaluación, sobre todo si es frecuente o si viene acompañado de somnolencia, dolor de cabeza por la mañana o presión alta. La probabilidad de apnea es de 1,5 a 3 veces mayor en quien ronca que en la población general, pero roncar no es, por sí solo, un diagnóstico de apnea.

    ¿Cómo se mide la gravedad de la apnea?

    Por el IAH (índice de apnea e hipopnea), que cuenta las pausas en la respiración por hora de sueño, medido en la polisomnografía (el estudio del sueño): hasta 5 es normal, de 5 a 15 es leve, de 15 a 30 es moderada y por encima de 30 es grave.

    ¿La cirugía cura la apnea del sueño?

    En la mayoría de los casos bien seleccionados, la cirugía mejora mucho la apnea y la calidad de vida, pero no siempre elimina el problema por completo. El éxito depende del sitio de la obstrucción y de las características de cada paciente, por eso la evaluación detallada antes de la cirugía es tan importante.

    ¿Necesito hacer todas esas cirugías?

    No. La apnea puede obstruir en puntos diferentes (nariz, paladar, paredes de la faringe, base de la lengua), y la cirugía es individualizada: se trata solo lo que hace falta, muchas veces en una única sesión quirúrgica.

    ¿La cirugía sustituye al CPAP?

    El CPAP es el tratamiento de primera línea y muy eficaz cuando se tolera bien. La cirugía es la principal alternativa para quien no se adapta o abandona el aparato, y a veces se usa de forma combinada con otras medidas.

    Referencias

    1. Senaratna CV, et al. Prevalence of obstructive sleep apnea in the general population: a systematic review. Sleep Medicine Reviews. 2017;34:70-81.
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    3. Tufik S, et al. Obstructive Sleep Apnea Syndrome in the São Paulo Epidemiologic Sleep Study (EPISONO). Sleep Medicine. 2010.
    4. McEvoy RD, et al. CPAP for Prevention of Cardiovascular Events in Obstructive Sleep Apnea (estudio SAVE). New England Journal of Medicine. 2016.

    Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.

    Sobre el autor

    Dr. José Eduardo Marcondes

    Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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  • La Fisiología de la Apnea del Sueño: Qué Sucede en Tu Cuerpo

    La Fisiología de la Apnea del Sueño: Qué Sucede en Tu Cuerpo

    ¿Cómo Ocurre el Episodio de Apnea?

    Durante una apnea obstructiva del sueño se produce un colapso de la vía respiratoria superior en la región de la faringe. Cuando duermes, los músculos de la garganta se relajan de forma natural, pero en las personas con apnea esa relajación es excesiva, lo que hace que la vía respiratoria se cierre de manera parcial o completa.

    Imagina que fuera una pajita que se cierra mientras intentas respirar a través de ella. Tu cuerpo sigue haciendo fuerza para respirar y crea una presión negativa en el pecho, pero el aire no logra pasar. Durante cada episodio, que dura al menos 10 segundos (y puede superar el minuto), el organismo entra en un estado de asfixia.

    Qué Sucede Durante Cada Pausa Respiratoria

    Cuando la respiración se detiene, ocurren dos cosas críticas en tu cuerpo:

    Hipoxia: La cantidad de oxígeno en la sangre disminuye drásticamente. Es como si todas las células de tu cuerpo empezaran a “pasar hambre” de oxígeno.

    Hipercapnia: El dióxido de carbono (CO₂) se acumula en la sangre y crea un ambiente tóxico. Es como si estuvieras respirando aire viciado.

    Estos eventos hacen que ciertos sensores especiales de tu cuerpo (llamados quimiorreceptores) detecten el peligro y envíen señales urgentes al cerebro: “¡Necesitas respirar ahora!”. El cerebro provoca entonces un microdespertar, no te despiertas por completo, pero sales del sueño profundo lo suficiente para que los músculos de la garganta se contraigan y vuelvan a abrir la vía respiratoria.

    El Efecto en Cascada sobre el Sistema Cardiovascular

    Cada episodio de apnea desencadena una tormenta en tu sistema cardiovascular:

    El Sistema Nervioso Simpático en Alerta Máxima

    El sistema nervioso simpático, responsable de las reacciones de “lucha o huida”, se activa de forma intensa. Es una respuesta muy parecida a la de ser asaltado o atacado por un animal. La diferencia es que esto ocurre toda la noche, como si tu cuerpo creyera que está en peligro constante. Esto provoca:

    • Una liberación masiva de adrenalina y otras hormonas del estrés
    • Vasoconstricción: los vasos sanguíneos se contraen con fuerza
    • Picos rápidos de presión arterial: con cada pausa, la presión da un pico de pocos segundos, que en casos graves puede superar los 180 a 200 mmHg. No es una presión alta continua, pero esa oscilación, repetida cientos de veces por noche, sobrecarga el corazón y los vasos con el paso del tiempo
    La apnea, el ladrón que roba la salud de una persona
    La apnea, el ladrón que roba la salud de una persona

    El Corazón Bajo Presión

    Con cada episodio, tu corazón sufre un estrés tremendo:

    • Un aumento súbito de la frecuencia cardíaca
    • Un mayor riesgo de arritmias (latidos irregulares)
    • Hipertrofia del ventrículo izquierdo (el músculo cardíaco queda “hinchado” de tanto trabajar)
    • Un riesgo aumentado de infarto e insuficiencia cardíaca

    Impactos de la Apnea del Sueño en Sistemas Específicos

    Sistema Respiratorio

    • Hipertensión pulmonar: la presión en los pulmones aumenta debido a la falta de oxígeno
    • Alteraciones en el centro respiratorio del cerebro
    • Una reducción de la capacidad pulmonar con el paso del tiempo

    Sistema Endocrino y Metabólico

    La apnea puede provocar un caos hormonal:

    Resistencia a la Insulina: La hipoxia y el estrés pueden hacer que las células no respondan adecuadamente a la insulina, lo que aumenta el riesgo de diabetes tipo 2. Es como si las “cerraduras” de las células (los receptores de insulina) quedaran “oxidadas”.

    Hormonas del Apetito Desreguladas:

    • Grelina (hormona del hambre): aumenta drásticamente
    • Leptina (hormona de la saciedad): disminuye
    • Cortisol Elevado: La hormona del estrés permanece alta y contribuye al aumento de peso y a alteraciones metabólicas.

    Sistema Nervioso

    Función Cognitiva Comprometida:

    • Pérdida de memoria y dificultad para concentrarse
    • Tiempo de reacción lento (similar al efecto del alcohol)
    • Un mayor riesgo de accidentes de tránsito, cerca de 2 a 3 veces mayor, sobre todo en los casos graves y con mucha somnolencia (el tratamiento con CPAP reduce bastante ese riesgo)
    • Cambios de humor, depresión y ansiedad

    Riesgo de ACV: la apnea casi duplica el riesgo de ACV, de forma independiente de factores como la presión, el peso y la diabetes (estudio publicado en el New England Journal of Medicine, 2005), por la combinación de hipertensión, alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral y una mayor tendencia a la formación de coágulos.

    Sistema Reproductor

    La apnea puede afectar profundamente las hormonas sexuales y la función reproductiva tanto en hombres como en mujeres:

    Impactos en el Sistema Reproductor Masculino:

    Caída de la Testosterona: La hipoxia intermitente y la fragmentación del sueño pueden inhibir la producción de testosterona mediante la supresión del eje hipotálamo-hipófisis-gónadas. La apnea obstructiva se asocia a niveles más bajos de testosterona, sobre todo en los casos más graves y en hombres con obesidad. Buena parte de esa relación, sin embargo, se explica por el propio exceso de peso, y tratar la apnea de forma aislada no siempre normaliza la hormona.

    Disfunción Eréctil: La combinación de testosterona baja, problemas vasculares, estrés oxidativo y alteraciones en el flujo sanguíneo del pene hace que los hombres con apnea puedan tener un riesgo significativamente mayor de impotencia. La apnea se considera un factor de riesgo independiente para los problemas de erección.

    Reducción de la Fertilidad: La calidad del esperma puede verse perjudicada por la hipoxia y el estrés oxidativo, lo que resulta en un menor recuento de espermatozoides, una reducción de la motilidad espermática y un aumento de la fragmentación del ADN espermático. Esto puede causar dificultades para concebir y un mayor riesgo de abortos espontáneos.

    Impactos en el Sistema Reproductor Femenino:

    Irregularidades Menstruales: La apnea puede causar ciclos menstruales irregulares debido a las alteraciones hormonales, lo que dificulta identificar el período fértil y reduce las posibilidades de concepción.

    Reducción de la Fertilidad: Las mujeres con apnea pueden tener dificultades para ovular adecuadamente debido al desequilibrio de las hormonas FSH (foliculoestimulante) y LH (luteinizante), esenciales para una ovulación saludable.

    Problemas en la Menopausia: La apnea se vuelve más común después de la menopausia debido a la caída de los niveles de estrógeno y progesterona, que de forma natural ayudan a mantener el tono muscular de la vía respiratoria. La deficiencia hormonal combinada con la apnea puede crear un círculo vicioso que empeora los síntomas de la menopausia.

    Complicaciones en el Embarazo: Las mujeres embarazadas con apnea tienen un mayor riesgo de hipertensión gestacional, diabetes gestacional y complicaciones durante el parto.

    Sistema Inmunológico

    La apnea del sueño puede causar una disfunción profunda del sistema inmunológico, creando un estado de inflamación crónica en el organismo:

    Estado Inflamatorio Persistente: La hipoxia intermitente y la fragmentación del sueño hacen que el cuerpo produzca de forma constante citoquinas proinflamatorias como IL-1, IL-6 y TNF-α. Es como si el organismo estuviera siempre “luchando contra una infección” que no existe.

    Supresión de la Inmunidad: El aumento del cortisol y el estrés oxidativo provocan inmunosupresión, lo que reduce la capacidad del cuerpo de combatir infecciones reales. Esto puede resultar en una mayor susceptibilidad a resfriados, gripes, neumonías y otras enfermedades infecciosas.

    Desequilibrio de las Células de Defensa: Se produce una reducción de las células CD3+, CD4+ y CD8+ (linfocitos importantes para la defensa) y una alteración en el equilibrio entre la respuesta inmune celular (Th1) y humoral (Th2), favoreciendo un patrón similar al observado en las enfermedades autoinmunes.

    Reducción de la Actividad de las Células NK: Las células Natural Killer, que ayudan a defender el cuerpo, pueden ver reducida su actividad. Investigaciones de laboratorio sugieren que esto podría debilitar las defensas contra los tumores, pero es importante dejar claro que se trata de una hipótesis en investigación: no está probado que la apnea cause cáncer en personas.

    Estrés Oxidativo: El Ataque de los Radicales Libres

    Uno de los efectos más dañinos de la apnea es la creación de radicales libres. Con cada ciclo de falta de oxígeno seguido de reoxigenación, es como si sometieras a tus células a un “ejercicio extremo”, generando sustancias tóxicas que dañan:

    • Los vasos sanguíneos (acelerando el proceso de aterosclerosis)
    • Las células del corazón
    • Las neuronas del cerebro
    • Las células del páncreas (empeorando la diabetes)

    El Círculo Vicioso

    La apnea crea un círculo vicioso difícil de romper:

    1. Apnea → Aumento de peso (debido a las hormonas alteradas)

    2. Aumento de peso → Empeoramiento de la apnea (más tejido en la garganta)

    3. Apnea más grave → Más problemas metabólicos

    4. Más problemas → Más aumento de peso

    Impacto en la Salud Global

    Cardiovascular: cerca de la mitad de las personas con apnea también tienen presión alta, y la apnea es una causa reconocida de hipertensión de difícil control. Estudios de largo plazo muestran que la apnea grave llega a casi triplicar el riesgo de desarrollar hipertensión. El riesgo de infarto, arritmias e insuficiencia cardíaca también aumenta.

    Metabólico: La prevalencia de diabetes tipo 2 es mucho mayor en los pacientes con apnea, independientemente del peso.

    Neurológico: Un mayor riesgo de demencia, pérdida de memoria y accidentes debido a la somnolencia.

    Inmunológico: Una mayor susceptibilidad a infecciones. La relación con algunos tipos de cáncer es una hipótesis aún en estudio, no una certeza.

    Reproductivo: Reducción de la fertilidad, disfunción sexual, irregularidades menstruales y alteraciones hormonales que afectan la calidad de vida sexual y reproductiva.

    Calidad de Vida: Somnolencia excesiva, depresión, problemas de relación y una reducción significativa de la productividad.

    La Buena Noticia

    El aspecto más importante es que el tratamiento de la apnea puede revertir muchos de estos problemas. Cuando la respiración se normaliza durante el sueño (con CPAP, aparatos intraorales o cirugía), suele observarse:

    • Una reducción de la presión arterial
    • Una mejora del control de la diabetes
    • Una reducción del estrés oxidativo
    • Una mejora de la función cognitiva y del estado de ánimo
    • Una mejora del ronquido, la somnolencia y la calidad de vida

    El tratamiento mejora de forma comprobada los síntomas, el sueño, el humor y la calidad de vida, además de ayudar en el control de la presión. Tratar vale mucho la pena por los síntomas, la presión y la calidad de vida.

    Esto demuestra cómo un trastorno del sueño aparentemente “simple” puede tener consecuencias profundas para todo el organismo, pero también cómo el tratamiento adecuado puede transformar la salud y la calidad de vida de una persona. Vea cómo funciona la cirugía del ronquido y de la apnea.

    Preguntas frecuentes

    ¿La apnea del sueño causa cáncer?

    No está probado. Investigaciones de laboratorio sugieren que la falta intermitente de oxígeno puede debilitar parte de las defensas del cuerpo (las células de defensa NK), pero eso todavía es una hipótesis en estudio, no una relación de causa y efecto comprobada en personas.

    ¿Tratar la apnea previene el infarto y el ACV?

    El tratamiento mejora de forma comprobada el ronquido, la somnolencia, el humor, la calidad de vida y ayuda en el control de la presión. La prevención del infarto y del ACV, en cambio, no fue demostrada por el mayor estudio aleatorizado (SAVE, 2016). Aun así, tratar es muy importante por los síntomas, la presión y la calidad de vida.

    ¿La apnea aumenta la presión?

    Sí. Con cada pausa hay un pico rápido de presión, y con el paso del tiempo la apnea es una causa reconocida de presión alta, sobre todo la de difícil control. La apnea grave llega a casi triplicar el riesgo de hipertensión.

    Referencias

    1. Peppard PE, Young T, Palta M, Skatrud J. Prospective study of the association between sleep-disordered breathing and hypertension. New England Journal of Medicine. 2000;342:1378-1384.
    2. Yaggi HK, et al. Obstructive sleep apnea as a risk factor for stroke and death. New England Journal of Medicine. 2005;353:2034-2041.
    3. Tregear S, et al. Obstructive sleep apnea and risk of motor vehicle crash: systematic review and meta-analysis. Journal of Clinical Sleep Medicine. 2009.
    4. McEvoy RD, et al. CPAP for Prevention of Cardiovascular Events in Obstructive Sleep Apnea (estudio SAVE). New England Journal of Medicine. 2016.
    5. Su L, et al. Association between obstructive sleep apnea and male serum testosterone: a systematic review and meta-analysis. Andrology. 2022.

    Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.

    Sobre el autor

    Dr. José Eduardo Marcondes

    Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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  • El Sueño Como Aliado: Construyendo Noches Reparadoras para Días Mejores

    El Sueño Como Aliado: Construyendo Noches Reparadoras para Días Mejores

    ¡Dormir bien es una necesidad, no un lujo!

    Imagina despertar cada mañana sintiéndote verdaderamente descansado, con energía para enfrentar los desafíos del día y disposición para disfrutar cada momento. Esto no es una realidad lejana ni un privilegio de pocos: es el resultado natural de un sueño de calidad, algo que la mayoría podemos lograr con los hábitos adecuados.

    El sueño va mucho más allá del simple descanso. Es durante estas horas valiosas que el cuerpo se renueva por completo: el sistema inmunológico se fortalece, la memoria se consolida, los tejidos se reparan y se producen hormonas esenciales. Cuando dormimos bien, no solo recuperamos energía, sino que literalmente nos preparamos para ser la mejor versión de nosotros mismos al día siguiente.

    La conexión entre la mesa y la cama: cómo la alimentación influye en el sueño

    Lo que ponemos en el plato tiene un impacto directo en la calidad de nuestras noches. Algunos alimentos son verdaderos aliados del sueño, mientras que otros pueden convertir la hora de dormir en una batalla frustrante.

    Los protagonistas de una cena amiga del sueño incluyen alimentos ricos en triptófano, un aminoácido que el cuerpo convierte en serotonina y, posteriormente, en melatonina: la conocida hormona del sueño. Pescados como el salmón y el atún, carnes blancas como el pollo y el pavo, huevos, leche y derivados, además de frutos secos y semillas, son excelentes opciones para incluir en la rutina alimentaria.

    Las frutas también merecen una mención especial. El plátano, además de triptófano, aporta magnesio y potasio, minerales que ayudan a la relajación muscular. Las cerezas son una fuente natural de melatonina, mientras que el kiwi tiene propiedades que pueden facilitar tanto el conciliar el sueño como la permanencia en el sueño profundo.

    Para la cena, la regla de oro es la sencillez y la ligereza. Las comidas muy pesadas, ricas en grasa o muy condimentadas pueden causar malestar digestivo y dificultar el sueño. Lo ideal es hacer la última comida al menos dos horas antes de acostarte, para que la digestión no interfiera con el descanso.

    Algunos cuidados son fundamentales: evita la cafeína después de las 14:00, ya que puede permanecer activa en el organismo hasta 8 horas. El chocolate, los refrescos e incluso algunas infusiones contienen sustancias estimulantes. El alcohol, aunque inicialmente provoque somnolencia, fragmenta el sueño durante la madrugada y da como resultado un descanso de baja calidad.

    Movimiento que acuna: el papel del ejercicio en la calidad del sueño

    La actividad física regular es una de las inversiones más valiosas que podemos hacer para mejorar nuestro sueño. Las personas físicamente activas tienen casi el doble de probabilidades de mantener un sueño de alta calidad en comparación con las sedentarias.

    El ejercicio aeróbico, como caminar, correr, nadar o andar en bicicleta, es especialmente beneficioso. Aumenta la circulación sanguínea, favorece la relajación y ayuda a regular los ritmos circadianos del cuerpo. Solo 30 minutos de actividad moderada ya pueden marcar una diferencia significativa en la facilidad para conciliar el sueño y en la profundidad del mismo.

    El momento del ejercicio también importa. Las actividades realizadas por la mañana o por la tarde ayudan a sincronizar el reloj biológico, mientras que el ejercicio intenso muy cercano a la hora de dormir puede tener un efecto estimulante. Lo ideal es finalizar los entrenamientos vigorosos al menos 3 horas antes de acostarte.

    Para quienes disponen de poco tiempo, actividades más suaves como el yoga, el pilates o los estiramientos antes de dormir pueden ser excelentes opciones. Favorecen la relajación muscular y mental, creando una transición natural entre el estado de vigilia y el sueño.

    Creando el santuario del descanso: el ambiente ideal

    Tu habitación debe ser una invitación a la relajación. Pequeños ajustes en el ambiente pueden transformar por completo la calidad de tu sueño, sin grandes inversiones.

    La temperatura es un factor crucial y muchas veces descuidado. El ambiente ideal para dormir debe estar entre 18°C y 22°C. Nuestro cuerpo disminuye naturalmente la temperatura durante el sueño, y una habitación demasiado caliente o fría puede interrumpir ese proceso natural. Usa ropa de cama adecuada para la estación y mantén una buena ventilación.

    La oscuridad es fundamental para una producción adecuada de melatonina. Las cortinas blackout o los antifaces para dormir pueden ser grandes aliados, especialmente si vives en zonas con mucha iluminación externa. Evita las luces azules de los dispositivos electrónicos al menos una hora antes de dormir, ya que “engañan” al cerebro y le hacen creer que aún es de día.

    El silencio también contribuye a un sueño reparador. Si no es posible controlar los ruidos externos, considera usar tapones para los oídos o sonidos relajantes que enmascaren los ruidos molestos.

    La organización del espacio influye directamente en nuestra capacidad de relajarnos. Una habitación limpia y ordenada transmite una sensación de tranquilidad, mientras que los ambientes desordenados pueden generar ansiedad inconsciente.

    Rutinas que transforman: construyendo hábitos poderosos

    La constancia es la clave para un sueño de calidad. Nuestro cuerpo funciona mejor con rutinas previsibles, y eso incluye los horarios de acostarse y despertarse.

    Establece un horario fijo para acostarte y levantarte, incluso los fines de semana. Esa regularidad ayuda a ajustar el reloj biológico interno, de modo que sientas sueño de forma natural a la hora adecuada y despiertes con más energía.

    Crea un ritual de relajación antes de dormir. Esto puede incluir un baño tibio, la lectura de un libro, meditación o técnicas sencillas de respiración. Lo importante es que sean actividades tranquilas y placenteras, que le indiquen al cuerpo que es hora de prepararse para el descanso.

    Si no logras conciliar el sueño en 20 minutos, levántate de la cama y realiza una actividad relajante en otro ambiente, regresando solo cuando sientas sueño. Esto evita que el cerebro asocie la cama con el insomnio y la ansiedad.

    Pequeños cambios, grandes transformaciones

    Mejorar la calidad del sueño no exige cambios radicales en la rutina. Pequeños ajustes constantes pueden generar resultados sorprendentes. Empieza eligiendo una o dos sugerencias que tengan más sentido para tu realidad actual e impleméntalas de forma gradual.

    Recuerda que cada persona es única, y puede llevar algunas semanas que tu cuerpo se adapte a las nuevas rutinas. Sé paciente contigo mismo durante este proceso de transformación.

    Cuando priorizamos el sueño, estamos invirtiendo en nuestra salud física, mental y emocional. Estamos eligiendo tener más energía, mejor ánimo, mayor capacidad de concentración y un sistema inmunológico más fuerte. En un mundo que a menudo glorifica la privación del sueño como señal de productividad, cuidar tu descanso es un acto de autocuidado y sabiduría.

    Las noches bien dormidas son la base de días extraordinarios. ¿Qué tal empezar hoy mismo a construir ese cimiento sólido para una vida más plena y saludable?


    Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo. CRM-SP 107.711 | RQE 43.840 (registro médico brasileño). Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.

    Sobre el autor

    Dr. José Eduardo Marcondes

    Médico Otorrinolaringólogo · CRM-SP 107.711 · RQE 43.840

    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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  • Cirugía Robótica Transoral (TORS): La Evolución en el Tratamiento de la Apnea

    Cirugía Robótica Transoral (TORS): La Evolución en el Tratamiento de la Apnea

    La cirugía robótica transoral (TORS) representa uno de los mayores avances tecnológicos en el tratamiento quirúrgico del síndrome de apnea e hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS). Esta tecnología ha transformado el enfoque terapéutico de los pacientes que presentan obstrucción en áreas anatómicas específicas, en particular la pared lateral faríngea y la base de la lengua, ofreciendo una alternativa eficaz y segura a los tratamientos convencionales en casos seleccionados.

    Fundamentos de la cirugía robótica transoral

    La TORS utiliza el sistema quirúrgico Da Vinci, aprobado por la FDA estadounidense en diciembre de 2009 y desarrollado inicialmente en la Universidad de Pensilvania. Este sistema se basa en una plataforma computarizada de alta precisión que permite al cirujano operar a través de la boca del paciente, sin necesidad de incisiones externas.

    Muestra los 3 componentes del robot quirúrgico Da Vinci: Consola, Carro de Visión y Carro del Paciente

    Componentes del robot quirúrgico Da Vinci
    El equipo está compuesto por tres componentes principales: la consola del cirujano, el carro del paciente con brazos robóticos y el carro de visión. El cirujano controla los instrumentos robóticos a través de una consola similar a un videojuego, utilizando controladores que reproducen con precisión los movimientos de las manos, pero con mayor destreza y eliminación de temblores

    Un aspecto importante es que el robot quirúrgico no es una técnica quirúrgica nueva. Es un instrumento que puede utilizarse para obtener los mejores resultados posibles de las diversas técnicas quirúrgicas existentes. Por ejemplo, la faringoplastia expansora es una técnica muy utilizada para el tratamiento de la apnea del sueño y puede realizarse sin el robot; sin embargo, la incorporación de la tecnología robótica puede ayudar a alcanzar resultados más satisfactorios con un menor índice de complicaciones, utilizando la misma técnica.

    Componentes del robot quirúrgico Da Vinci

    Componentes del robot quirúrgico Da Vinci

    Anatomía y fisiopatología de la obstrucción

    El síndrome de apnea e hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) resulta del colapso de las vías respiratorias superiores durante el sueño, causado por la relajación de la musculatura faríngea. Las principales áreas de obstrucción incluyen:

    Pared lateral de la faringe

    El colapso de las paredes laterales de la faringe representa una de las principales causas de obstrucción en pacientes con SAHOS. Durante el sueño, la pérdida del tono muscular permite que estas estructuras se acerquen entre sí, reduciendo significativamente el calibre de la vía respiratoria.

    Base de la lengua

    La base de la lengua constituye uno de los sitios más desafiantes para la intervención quirúrgica tradicional. La hipertrofia del tejido linfático (amígdalas linguales) o el aumento del volumen de la musculatura intrínseca de la lengua pueden causar una obstrucción significativa durante el sueño.

    Ventajas del abordaje robótico

    Beneficios técnicos

    • Visualización 3D magnificada: Permite identificar con precisión las estructuras anatómicas y aporta mayor seguridad durante la disección
    • Instrumentos articulados: Movimientos en 360 grados con una precisión superior a la de la mano humana
    • Filtración de temblores: Elimina los movimientos involuntarios, aumentando la precisión quirúrgica
    • Alcance a estructuras de difícil acceso: las cirugías en zonas como la base de la lengua y las amígdalas linguales son técnicamente muy difíciles de realizar sin la ayuda del robot

    Beneficios clínicos

    • Menor sangrado intraoperatorio: La precisión de los instrumentos robóticos reduce el trauma del tejido
    • Recuperación más rápida: La mayor precisión y el menor trauma pueden conducir a una recuperación más rápida
    • Preservación funcional: Menor riesgo de complicaciones y de alteraciones de funciones como la deglución y el habla

    ¿Para quién está indicada esta cirugía?

    La cirugía robótica para la apnea es una excelente alternativa para aquellas personas que no se adaptaron al CPAP ni a ningún otro tratamiento clínico para la apnea del sueño. Vea también cómo funciona la cirugía del ronquido y de la apnea.

    Para plantear la indicación quirúrgica es fundamental realizar una polisomnografía, en la que se evalúa el índice de apnea e hipopnea, la presencia de desaturación de oxígeno, alteraciones de la frecuencia cardíaca, entre otros parámetros.

    Los exámenes de imagen, como la tomografía computarizada, se utilizan para evaluar las estructuras anatómicas de la región

    Además, una evaluación física minuciosa, junto con la nasofibroscopia, aportará información importante sobre la viabilidad de la cirugía.

    En algunos casos, la endoscopia del sueño inducida por sedación puede ser necesaria para aportar información adicional.

    Después de todo esto, cada caso se analiza de forma individual y puede definirse la mejor conducta para cada situación.

    Perspectivas futuras

    La cirugía robótica continúa evolucionando, con perspectivas prometedoras. La reducción del tamaño del brazo del robot y la incorporación de tecnologías como el láser de CO2 son pasos que buscan ampliar las posibilidades de uso.

    Las nuevas fronteras son la utilización del robot como plataforma de realidad aumentada, además del uso de la IA, para hacer las cirugías más precisas, seguras y eficientes.

    Sentado en la consola del robot, a punto de iniciar una cirugía de faringoplastia para el tratamiento de la apnea del sueño

    Sentado en la consola del robot, a punto de iniciar una cirugía de faringoplastia para el tratamiento de la apnea del sueño

    Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo. CRM-SP 107.711 | RQE 43.840 (registro médico brasileño). Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.

    Sobre el autor

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    Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.

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