La audición es la base del lenguaje, de la socialización y del aprendizaje, y pequeños cambios en la forma de oír pueden tener un gran impacto en el desarrollo infantil. Identificar a tiempo, acompañar con información de calidad y actuar con rapidez transforma el camino del habla, de la escuela y de la convivencia en familia.
Por qué la audición importa desde la cuna
Desde el nacimiento, el cerebro aprende el lenguaje a partir de los sonidos del entorno y de la voz de quien cuida. Cuando la audición no es plena, el niño tiende a hablar más tarde, a cansarse en ambientes ruidosos y a depender de la lectura labial para seguir las conversaciones, lo que a veces puede confundirse con falta de atención o timidez.
Causas más frecuentes de hipoacusia (pérdida auditiva) en niños
– Otitis media con efusión: líquido detrás del tímpano que reduce el paso del sonido, común en la primera infancia y muchas veces silenciosa.
– Hipoacusia neurosensorial congénita: puede ser genética, aislada o parte de un síndrome, con un comportamiento estable o progresivo a lo largo del tiempo.
– Infecciones: el citomegalovirus durante el embarazo y la meningitis en la infancia están entre las causas infecciosas más relevantes.
– Factores perinatales: la prematuridad, la hospitalización neonatal, la ictericia importante y la hipoxia aumentan el riesgo y exigen vigilancia.
– Ototoxicidad y ruido: algunos medicamentos y el uso prolongado de audífonos a volumen alto pueden lesionar la cóclea, especialmente en escolares y adolescentes.
– Otras condiciones: el tapón de cerumen, las alteraciones anatómicas del oído y las enfermedades autoinmunes también deben tenerse en cuenta.
Señales que merecen atención
– Al inicio de la vida: poca reacción de sobresalto ante ruidos intensos, balbuceo escaso, dificultad para localizar sonidos y menor respuesta al propio nombre.
– En la primera infancia: retraso del habla, sustituciones de sonidos persistentes, necesidad de ver la boca de quien habla y aparente falta de atención.
– En edad escolar: volumen del televisor siempre alto, peticiones constantes de repetición, cansancio auditivo al final del día y quejas de zumbido en los oídos (tinnitus).
– A cualquier edad: antecedentes familiares de pérdida auditiva, otitis de repetición, rinitis y respiración bucal crónica son señales adicionales de alerta.
Qué observar en el día a día
– Hitos del lenguaje: la evolución del balbuceo hacia sílabas, palabras y frases debe ocurrir de forma continua, incluso en contextos bilingües.
– Ambientes ruidosos: una dificultad desproporcionada para seguir conversaciones en fiestas, restaurantes y en el aula puede sugerir una pérdida leve a moderada.
– Salud de las vías respiratorias: la rinitis, los adenoides aumentados, el ronquido y las otitis frecuentes requieren una evaluación otorrinolaringológica.
– Exposiciones e historial: los audífonos, la hospitalización neonatal, la ictericia marcada, la meningitis y el uso de medicamentos con potencial ototóxico indican la necesidad de un seguimiento más cercano.
Cómo se hace el diagnóstico
– En la maternidad: el cribado auditivo neonatal con emisiones otoacústicas es obligatorio y detecta alteraciones incluso antes del alta, lo que permite una derivación segura.
– La línea de tiempo ideal: cribado hasta el primer mes, confirmación diagnóstica hasta el tercer mes e inicio de la intervención hasta el sexto mes aprovechan la mejor ventana de neuroplasticidad.
– Pruebas objetivas y conductuales: las emisiones otoacústicas, el potencial evocado auditivo de tronco cerebral, la timpanometría y la audiometría lúdica ayudan a definir el tipo y el grado de pérdida con precisión.
– Investigación de la causa: estudio genético cuando esté indicado, estudios de imagen en casos seleccionados e investigación de citomegalovirus en las primeras semanas de vida en situaciones sospechosas.
– Trabajo en equipo: la integración entre la otorrinolaringología pediátrica y la fonoaudiología traduce los resultados de los exámenes en un plan terapéutico personalizado.
Tratamiento y rehabilitación
– Otitis media con efusión: muchas veces mejora con observación activa, manejo de las alergias e higiene nasal; cuando persiste con impacto auditivo, los tubos de ventilación pueden restablecer la audición de conducción, y la adenoidectomía puede considerarse en situaciones específicas. En lenguaje para los padres, entienda por qué a veces es necesario colocar el tubito.
– Pérdidas conductivas: la extracción de cerumen, el tratamiento de las otitis y los dispositivos de conducción ósea pueden ofrecer beneficios funcionales significativos.
– Pérdidas neurosensoriales: los audífonos modernos y los sistemas de micrófono remoto mejoran la comprensión del habla en casa y en la escuela; en pérdidas profundas bilaterales, el implante coclear, tras una evaluación cuidadosa, puede abrir oportunidades valiosas para el lenguaje.
– Citomegalovirus congénito: en escenarios seleccionados, los antivirales iniciados de forma temprana pueden reducir la progresión de la pérdida, siempre con seguimiento especializado.
– Fonoaudiología y escuela: la terapia centrada en la familia, los estímulos auditivo-verbales y los ajustes en el aula consolidan los resultados y la autonomía.
– Seguimiento continuo: los niños con factores de riesgo o con pérdidas fluctuantes necesitan reevaluaciones periódicas, ajustes de dispositivos y estrategias de comunicación consistentes.
Prevención y hábitos saludables
– Mantener la vacunación al día reduce las infecciones asociadas a la pérdida auditiva.
– Controlar la rinitis y las alergias disminuye los episodios de otitis media con efusión.
– El uso responsable de audífonos, las pausas auditivas regulares y los volúmenes cómodos ayudan a proteger la cóclea; en conciertos y deportes motorizados, se recomienda el uso de protectores auditivos.
– Los entornos con buena acústica en casa y en la escuela favorecen la comprensión del habla y el aprendizaje.
Cuándo buscar una evaluación
El retraso del habla, las otitis recurrentes, la dificultad en ambientes ruidosos o un resultado alterado en cualquier etapa del cribado son motivos para consultar a un otorrinolaringólogo y a un fonoaudiólogo. Cuanto antes comience el cuidado, mayores serán los beneficios en el lenguaje, el rendimiento académico y el bienestar social.
Atención de excelencia en São Paulo y Alphaville
El Dr. José Eduardo Marcondes ofrece una atención completa y humanizada para la pérdida de audición en niños. Con más de dos décadas de experiencia y actuación en instituciones de referencia, cada niño recibe un plan a medida, con comunicación clara, seguimiento cercano y metas terapéuticas alineadas con la rutina de la familia.
Próximo paso
Ante cualquier sospecha, agendar una evaluación especializada es la forma más segura de proteger el desarrollo infantil. Una consulta atenta, con exámenes adecuados a la edad, permite actuar con precisión y confianza, para que el niño crezca oyendo, hablando y aprendiendo con plenitud.
Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo. CRM-SP 107.711 | RQE 43.840 (registro médico brasileño). Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
Cómo reconocer la apnea del sueño en niños: señales que los padres no deben ignorar
Como padres, pasas horas observando a tus hijos mientras duermen, percibiendo cada detalle de esa carita relajada y de su respiración. Pero ¿alguna vez has notado algún comportamiento extraño durante el sueño? Ronquidos fuertes, pausas en la respiración, sueño inquieto o somnolencia excesiva durante el día pueden ser señales de apnea obstructiva del sueño, un problema más común de lo que muchos imaginan y que puede afectar seriamente el desarrollo de los niños. Para tener una idea, la apnea del sueño afecta a alrededor del 1% al 5% de los niños y es más frecuente entre los 2 y los 8 años, etapa en que las amígdalas y los adenoides suelen ser proporcionalmente más grandes.
¿Qué es la apnea del sueño infantil?
La apnea obstructiva del sueño es un trastorno respiratorio que ocurre durante el sueño, caracterizado por interrupciones breves de la respiración. Durante estas pausas, que pueden durar algunos segundos, el niño prácticamente deja de respirar debido al bloqueo de las vías respiratorias superiores. Estos episodios se repiten a lo largo de la noche, fragmentando el sueño e impidiendo que el niño obtenga el descanso reparador que necesita para su desarrollo.
Identificando cambios en el comportamiento diario
Muchas veces, las primeras señales de la apnea aparecen durante el día, en las actividades cotidianas del niño. Como médico, siempre pido a los padres que observen el comportamiento escolar de sus hijos. Los niños con apnea con frecuencia tienen dificultad para concentrarse en clase, distrayéndose con facilidad durante las explicaciones o al hacer la tarea.
La memoria también puede verse afectada. Puedes notar que tu hijo olvida recados sencillos, tiene dificultad para recordar dónde dejó sus juguetes o necesita varias repeticiones para aprender una canción o un poema. El procesamiento de la información tiende a hacerse más lento, por lo que el niño puede tardar más en entender instrucciones o responder preguntas.
Niño con somnolencia diurna acostado bostezando
En el aspecto del comportamiento, presta atención a la irritabilidad excesiva, especialmente al final del día. Niños que antes eran tranquilos pueden volverse agresivos, tener rabietas sin motivo aparente o mostrar señales de hiperactividad. Paradójicamente, a diferencia de los adultos que suelen sentir somnolencia, muchos niños con apnea se vuelven inquietos y agitados como forma de compensar el cansancio.
El rendimiento escolar suele ser uno de los primeros aspectos que llama la atención de padres y maestros. La caída en las notas, la dificultad para seguir el ritmo de la clase y los problemas de lectura y escritura pueden ser consecuencias directas de la fragmentación del sueño. Algunos niños incluso son derivados para una evaluación de déficit de atención cuando, en realidad, el problema está en un sueño inadecuado.
Cómo el sueño fragmentado perjudica el desarrollo
Cuando el sueño se interrumpe constantemente por los episodios de apnea, el niño no logra alcanzar las fases más profundas del sueño, esenciales para el desarrollo. Durante estas fases, el cerebro consolida los recuerdos, procesa la información aprendida durante el día y libera hormonas fundamentales para el crecimiento.
La privación crónica de oxígeno, causada por las pausas respiratorias, afecta directamente el funcionamiento del cerebro. Las células cerebrales, especialmente en las áreas responsables de la atención, la memoria y el aprendizaje, se ven afectadas por esta reducción de oxígeno. Con el tiempo, y si no se trata adecuadamente, esto puede provocar cambios duraderos en el desarrollo cognitivo.
Además, el cuerpo del niño permanece en un estado constante de estrés durante la noche, liberando hormonas como el cortisol que pueden interferir en el crecimiento y el desarrollo emocional. Por eso muchos niños con apnea presentan un escaso aumento de peso y de talla, además de cambios de humor.
Señales que deben llamar tu atención
Como médico con más de 20 años de experiencia, siempre oriento a los padres a observar con atención el comportamiento de sus hijos tanto de noche como de día.
Durante el sueño, presta atención al ronquido frecuente y fuerte, que puede ser tan intenso que los despierte por la noche. Observa si hay pausas en la respiración seguidas de respiración jadeante o sonidos de ahogo. El niño puede dormir en posiciones extrañas para tratar de facilitar el paso del aire, tener un sueño extremadamente inquieto cambiando constantemente de posición y sudar en exceso durante la noche.
Niño con apnea del sueño durmiendo con la boca abierta
Durante el día, fíjate si el niño presenta somnolencia excesiva, cansancio constante incluso después de una noche de sueño, irritabilidad, agresividad o hiperactividad, dificultad para concentrarse en la escuela y caída en el rendimiento escolar. Muchas veces, a diferencia de los adultos que sienten somnolencia, los niños con apnea pueden volverse hiperactivos e inquietos.
Síntomas específicos de la respiración y la alimentación
La respiración por la boca es una señal importante que no debe ignorarse. Cuando el niño mantiene la boca constantemente abierta, incluso durante el día, puede indicar una obstrucción nasal crónica. El mal aliento persistente y la resequedad de los labios y alrededor de la boca también son consecuencias de esta respiración oral.
En la alimentación, observa comportamientos específicos que indican dificultad respiratoria. Los niños con apnea con frecuencia comen con la boca abierta, haciendo ruidos al masticar. Pueden masticar muy despacio, deteniéndose constantemente para respirar por la boca, o tragar grandes trozos de comida para evitar masticar durante mucho tiempo.
Algunos niños prefieren alimentos blandos o líquidos, evitando texturas que exijan una masticación prolongada. Durante las comidas, pueden parecer jadeantes o cansados, especialmente al consumir alimentos que requieren más esfuerzo al masticar. También es común que se quejen de dificultad para tragar o de la sensación de comida “atascada” en la garganta.
Presta atención también a las quejas de oído tapado, zumbido o dolor de oído frecuente. La apnea puede causar disfunción de la trompa de Eustaquio, lo que lleva a otitis de repetición y afecta la audición.
¿Por qué es tan importante estar atento?
La apnea del sueño no es solo un problema de respiración durante la noche. Sus consecuencias pueden ser graves para el desarrollo infantil, y por eso siempre insisto en la importancia del diagnóstico temprano.
Impacto en el crecimiento y el desarrollo: Durante el sueño profundo, el cuerpo libera hormonas fundamentales para el crecimiento. Los niños con apnea pueden presentar un escaso aumento de peso y de talla, además de cambios en el desarrollo facial y de la arcada dental.
Perjuicios cognitivos y de aprendizaje: La fragmentación del sueño y la disminución de los niveles de oxígeno afectan directamente el desarrollo del cerebro. Los estudios muestran que los niños con apnea presentan dificultades de memoria, atención, concentración y procesamiento de la información. El rendimiento escolar puede verse afectado, con notas más bajas y dificultades de aprendizaje.
Cambios conductuales y emocionales: La falta de un sueño de calidad puede llevar a problemas de comportamiento significativos. Los niños pueden presentar hiperactividad, agresividad, déficit de atención, irritabilidad e incluso síntomas parecidos al TDAH. También pueden desarrollarse problemas emocionales como ansiedad y depresión.
Complicaciones cardiovasculares: Aunque son menos comunes en niños, la apnea puede llevar a hipertensión pulmonar y, en casos graves, a problemas cardíacos. La privación crónica de oxígeno sobrecarga el sistema cardiovascular.
Factores de riesgo importantes
Algunos niños tienen mayor predisposición a desarrollar apnea del sueño. El aumento de las amígdalas y los adenoides es la causa más común en la infancia. La obesidad infantil también incrementa significativamente el riesgo. Los niños con alergias respiratorias, reflujo gastroesofágico, malformaciones craneofaciales o síndromes genéticos también merecen una atención especial. Cuando la causa es el aumento de las amígdalas y los adenoides, la cirugía (adenoamigdalectomía) es el tratamiento de primera elección y ayuda a la mayoría de los niños. Aun así, no es garantía de cura: algunos niños, sobre todo con obesidad o de mayor edad, pueden mantener algún grado de apnea después de la cirugía. Por eso la reevaluación tras el tratamiento es tan importante.
La importancia del diagnóstico temprano
Muchas veces pasa bastante tiempo entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico correcto, y durante ese período el niño queda expuesto a las complicaciones que he mencionado. Por eso siempre les digo a los padres: no ignoren las señales.
El diagnóstico implica una evaluación clínica detallada, cuestionarios específicos para detectar trastornos del sueño y, cuando es necesario, la polisomnografía, que es el examen de referencia. Cuanto antes identifiquemos y tratemos la apnea, mejores serán los resultados para el desarrollo del niño.
Qué esperar del tratamiento
Un gran estudio internacional (el ensayo CHAT, publicado en el New England Journal of Medicine en 2013) ayudó a entender qué esperar de la cirugía en niños con apnea leve a moderada. En comparación con la simple observación, la adenoamigdalectomía mejoró el comportamiento, la calidad de vida, los síntomas y la propia polisomnografía.
Cómo es el tratamiento
El tratamiento es individualizado. En los casos más leves, medidas como el corticoide en spray nasal y, en situaciones seleccionadas, el antileucotrieno (montelukast) pueden ayudar, aunque la evidencia es de corto plazo. Cuando hay un aumento importante de las amígdalas y los adenoides, la cirugía es la primera elección. Si queda apnea después de la cirugía, o cuando la cirugía no está indicada, el CPAP (un aparato que mantiene la vía aérea abierta con presión de aire) es una buena opción. Y en el niño con obesidad, el control del peso forma parte del tratamiento, porque la obesidad aumenta el riesgo de que la apnea persista.
¿Cuándo buscar ayuda?
Si identificas cualquiera de estas señales en tus hijos, especialmente ronquidos frecuentes, pausas respiratorias observadas durante el sueño o cambios de comportamiento significativos, no dudes en buscar una evaluación especializada. Como siempre les digo a los padres en mi consultorio: la calidad del sueño de tu hijo es fundamental para su futuro.
Recuerda que la apnea del sueño infantil tiene tratamiento, y cuanto más temprana sea la intervención, mejores serán los resultados para el desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño. Agenda una consulta por nuestro WhatsApp para que, juntos, encontremos la mejor manera de asegurar noches tranquilas y un desarrollo saludable para tu pequeño.
Preguntas frecuentes
¿Todo ronquido es señal de apnea?
No. Roncar de vez en cuando es común. La señal de alerta es el ronquido frecuente y fuerte acompañado de pausas en la respiración, ahogos o sueño muy inquieto. Es esa combinación la que merece evaluación.
¿Mi hijo realmente necesita una polisomnografía?
La polisomnografía es el examen estándar para confirmar la apnea y medir su gravedad. No todos los niños necesitan hacerla de inmediato: la evaluación comienza por la historia clínica y el examen de la nariz y la garganta, y el especialista la indica cuando el resultado va a cambiar la conducta.
¿La cirugía de amígdalas y adenoides cura la apnea?
En la mayoría de los niños con aumento de esas estructuras, la cirugía mejora mucho o resuelve el cuadro. Pero no es garantía: los niños con obesidad o mayores pueden mantener algún grado de apnea, por eso la reevaluación después de la cirugía es importante.
Mi hijo tiene obesidad. ¿Cambia algo?
Sí. La obesidad aumenta el riesgo de apnea y la probabilidad de que continúe incluso después de la cirugía. En esos casos, el control del peso forma parte del tratamiento y a veces es necesario complementar con CPAP.
¿La apnea puede confundirse con TDAH?
Puede. La apnea causa falta de atención, inquietud e hiperactividad que recuerdan al TDAH, y no es raro que el niño sea derivado como si tuviera el trastorno. Tratar la apnea suele mejorar esos síntomas, pero las dos condiciones también pueden coexistir. Por eso conviene investigar el sueño antes de cerrar el diagnóstico.
Referencias
Marcus CL, Moore RH, Rosen CL, et al.; Childhood Adenotonsillectomy Trial (CHAT). A randomized trial of adenotonsillectomy for childhood sleep apnea. New England Journal of Medicine. 2013;368(25):2366-2376.
Marcus CL, Brooks LJ, Draper KA, et al.; American Academy of Pediatrics. Diagnosis and Management of Childhood Obstructive Sleep Apnea Syndrome. Pediatrics. 2012;130(3):576-584.
Lumeng JC, Chervin RD. Epidemiology of pediatric obstructive sleep apnea. Proceedings of the American Thoracic Society. 2008;5(2):242-252.
Bhattacharjee R, Kheirandish-Gozal L, Spruyt K, et al. Adenotonsillectomy outcomes in treatment of obstructive sleep apnea in children: a multicenter retrospective study. American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine. 2010;182(5):676-683.
Kheirandish-Gozal L, Gozal D. Intranasal budesonide treatment for children with mild obstructive sleep apnea syndrome. Pediatrics. 2008;122(1):e149-e155.
Goldbart AD, Greenberg-Dotan S, Tal A. Montelukast for children with obstructive sleep apnea. Pediatrics. 2012;130(3):e575-e580.
Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
¿Qué deben observar los padres? ¿Cuándo es necesaria la cirugía?
Quiero hablar con los padres sobre la adenoamigdalectomía en niños. Sé que el tema puede generar muchas dudas y, por eso, voy a explicarte de forma simple y clara todo lo que es importante para que entiendas lo que está ocurriendo con tu hijo, qué debes observar, cuándo puede ser momento de considerar la cirugía y cómo se realiza.
Antes que nada: ¿qué son las adenoides?
Esta es una de las dudas más frecuentes de los padres. ¿Qué son las adenoides, a veces llamadas “carne esponjosa”? Las adenoides son una especie de amígdala que se encuentra en el fondo de la nariz. Es una estructura que todos los niños tienen, pero que puede generar muchos problemas cuando está muy grande.
¿En qué aspectos se debe prestar atención?
Uno de los aspectos más importantes es notar si tu hijo respira por la boca con frecuencia, incluso cuando no está resfriado. La respiración nasal obstruida hace que el niño duerma con la boca abierta y, muchas veces, ronque.
Presta atención también al ánimo del pequeño: el cansancio excesivo, la irritabilidad sin motivo aparente y la falta de energía pueden estar relacionados con una mala oxigenación durante el sueño.
Si notas una voz más “apagada,” ahogada o nasal, puede ser señal de obstrucción nasal. Y conviene registrar cualquier relato de pausas en la respiración mientras duerme.
Otro aspecto son los niños que comen muy rápido o tardan mucho en tragar la comida.
Cuando las adenoides crecen demasiado, suelen aparecer algunas señales que no pasan desapercibidas.
El niño se queja de nariz tapada sin tener gripe, presenta mal aliento constante y resequedad alrededor de la boca.
Muchas veces se queja de “oído tapado” o zumbido, ya que el aumento de las adenoides puede impedir el drenaje correcto del oído medio, lo que favorece las infecciones. Las otitis recurrentes son comunes y pueden comprometer la audición.
Durante el sueño, además del ronquido, es frecuente el sueño agitado, con despertares varias veces, lo que puede provocar somnolencia o dificultad para concentrarse en la escuela.
¿Cuándo está indicada la cirugía?
Suelo indicar la adenoamigdalectomía cuando el tratamiento con aerosoles nasales, antibióticos o el seguimiento clínico no resuelve la obstrucción y las infecciones continúan repitiéndose.
Si tu hijo ronca mucho, tiene apnea obstructiva del sueño durante la noche o ya ha sufrido tres o más otitis en pocos meses, la cirugía puede ser la solución en casos seleccionados.
Además, la respiración oral prolongada puede perjudicar el desarrollo facial y dental, por lo que intervenir a tiempo ayuda a evitar alteraciones en la arcada dentaria y en la alineación de los dientes.
Técnicas quirúrgicas tradicionales de adenoides y amígdalas en niños
El método clásico de extracción de las adenoides y amígdalas en niños utiliza instrumentos para cortar y curetear el tejido. Es un procedimiento seguro, pero puede generar un poco más de molestia y sangrado.
El electrocauterio, que utiliza calor para retirar el tejido y detener el sangrado, se volvió popular por reducir el sangrado intraoperatorio. Sin embargo, aún puede causar dolor moderado en los primeros días después de la cirugía.
Tecnologías avanzadas: microdesbridador y radiofrecuencia
Para ofrecer mayor comodidad y seguridad a los niños, utilizo dos tecnologías de vanguardia.
El microdesbridador para la adenoidectomía se usa para realizar la cirugía con apoyo de video, lo que permite retirar solo el tejido sobrante, preservar las estructuras sanas y reducir el sangrado.
En la amigdalectomía, la radiofrecuencia retira el tejido con calor controlado, lo que tiende a resultar en menos dolor en el posoperatorio y una recuperación más rápida. El posoperatorio suele ser mucho más tranquilo con el uso de esta tecnología.
Estas tecnologías pueden permitir un alta más temprana, un regreso más rápido a las actividades escolares y mucha más tranquilidad para toda la familia.
Si tu hijo presenta estas características, agenda una consulta a través de nuestro WhatsApp para entender mejor cuáles son las mejores opciones para mejorar la vida de tu pequeño.
Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo. CRM-SP 107.711 | RQE 43.840 (registro médico brasileño). Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
Una guía completa para que entiendas el ronquido y la apnea del sueño, si la cirugía puede ayudarte y cómo funciona.
Para empezar: ¿qué provoca el ronquido? ¿Qué es la apnea del sueño? ¿Cómo sucede?
La apnea del sueño es una pausa en la respiración que ocurre durante la noche. El ronquido es un ruido producido por la vibración de las estructuras de la vía respiratoria al pasar el aire. Pero ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? ¿Por qué sucede esto?
Retrocedamos un poco para que esto quede más claro. Entendamos rápidamente cómo funciona nuestra respiración, porque a partir de ahí resulta muy fácil entender qué son el ronquido y la apnea del sueño.
Cuando inspiramos, para que el aire entre en el cuerpo, los músculos de los pulmones, en especial el diafragma, expanden la caja torácica y aumentan su volumen (puedes ver cómo tu pecho se expande al inspirar). Este movimiento de expansión aumenta el volumen de la caja torácica y, en consecuencia, disminuye la presión dentro de los pulmones. Esta presión negativa se extiende por toda la vía respiratoria (tráquea, laringe, faringe, cavidad oral y nariz), y el aire entra en los pulmones por diferencia de presión. Presta atención a este concepto, porque será fundamental para entender lo que ocurre en tu garganta y que te hace roncar mientras duermes.
Cuando dormimos, los músculos del cuerpo se relajan y, en consecuencia, los músculos de la faringe y de la lengua también quedan más flácidos. Cuando tomamos aire durante la noche, la presión negativa creada por los pulmones se transmite por toda la vía respiratoria y se encuentra con los músculos relajados. Según la intensidad del flujo de aire y el grado de relajación muscular, estos músculos vibran y funcionan como una especie de instrumento musical, produciendo un sonido: el conocido ronquido. Así que el ronquido no es más que el ruido producido por la vibración de los músculos de la vía respiratoria. Ahora bien, según la intensidad de la presión negativa creada, la vía respiratoria no solo vibra: puede cerrarse, bloqueando el paso del aire y provocando lo que llamamos apnea. Así puedes ver lo estrechamente ligadas que están la apnea del sueño y el ronquido. Son puntos diferentes del espectro de un mismo proceso.
Si la apnea y el ronquido están tan ligados, ¿cuál es la diferencia entre ambos?
La principal diferencia está en el impacto sobre la salud que genera cada uno de estos problemas. La apnea del sueño restringe el paso del aire, total o parcialmente, y esto genera una serie de efectos perjudiciales en el cuerpo, como alteraciones de la presión arterial, del sistema endocrino y de la inmunidad, además de diabetes, un mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares, impotencia, entre otros. Conviene señalar que tratar la apnea mejora de forma comprobada los síntomas, el sueño y la calidad de vida (estudio SAVE, 2016). Si quieres entender exactamente lo que ocurre, lee el siguiente artículo:
El ronquido aislado, llamado ronquido primario, para la mayoría de las personas puede no parecer un gran problema, ya que su principal complicación es social. No puedes dormir junto a tu pareja, te da vergüenza viajar con amigos, no logras dormir de ninguna manera en un avión.
Pero la cuestión es más profunda. Roncar no es lo mismo que tener apnea. El ronquido es una señal de alerta que merece evaluación, no un diagnóstico por sí solo. Por eso, quien ronca de forma habitual debe ser investigado, sobre todo cuando hay signos asociados. En comparación con la población general, quienes roncan tienen entre 1,5 y 3 veces más probabilidad de presentar apnea del sueño, según el criterio diagnóstico y el perfil de la muestra.
La apnea del sueño es más común de lo que parece. En el estudio EPISONO, realizado en la ciudad de São Paulo, cerca de un tercio de los adultos (32,8%) presentaba apnea del sueño en algún grado. La gravedad se mide por el IAH, el índice de apnea e hipopnea, que es el número de pausas en la respiración por hora de sueño: hasta 5 se considera normal, de 5 a 15 es leve, de 15 a 30 es moderada y por encima de 30 es grave.
Algunas características hacen que esta investigación sea aún más importante. Mira cuáles son:
Frecuencia: si roncas más de 3 o 4 veces por semana
Síntomas asociados: dolor de cabeza matinal, alteraciones de la concentración y la memoria, somnolencia diurna, irritabilidad, pérdida de la libido
Presencia de otras enfermedades: presión alta, diabetes, enfermedades cardiovasculares, disfunción eréctil
Otros factores: testosterona baja, obesidad, medicamentos para dormir
La investigación para apnea del sueño se realiza siempre mediante polisomnografía, y también a través de algunos otros estudios que pueden ser importantes según el caso y la conducta a seguir, como una tomografía de los senos paranasales, una tomografía del cuello, la nasofibroscopia y la endoscopia del sueño inducida por sedación, entre otros.
¿Cuál es el tratamiento de la apnea del sueño?
El tratamiento de la apnea del sueño debe evaluarse caso por caso, pero el objetivo de cada opción es siempre el mismo: mantener la vía respiratoria abierta y garantizar que el aire pueda pasar por ella.
Cada forma de tratamiento utiliza mecanismos diferentes para lograrlo, y las principales opciones que pueden emplearse, solas o de forma combinada, son:
CPAP: este aparato crea una presión positiva de aire, invirtiendo la mecánica de la respiración. Es decir, en lugar de que los pulmones creen una presión negativa y “tiren” del aire, el CPAP crea una presión positiva externa y “empuja” el aire hacia el interior del cuerpo.
Mujer con apnea del sueño durmiendo con CPAP
Aparato intraoral: este aparato tracciona la mandíbula hacia adelante y reposiciona la lengua y la faringe, manteniendo la vía respiratoria abierta.
Aparato intraoral abriendo la vía respiratoria de una persona con apnea del sueño
Terapia fonoaudiológica: mediante ejercicios específicos de la lengua, el paladar, la faringe, el cuello y el tórax es posible fortalecer los músculos y facilitar el mantenimiento de una vía respiratoria libre que favorezca el paso del aire.
Fonoaudióloga evaluando el paladar de un paciente con apnea del sueño
Láser Fotona: estimula la producción de colágeno y el endurecimiento de los tejidos de la garganta para abrir la vía respiratoria
Láser Fotona utilizado para el tratamiento de la apnea del sueño
Cirugía: mediante la extracción y el reposicionamiento de diversas estructuras, garantiza una vía respiratoria amplia que soporta la presión de la respiración, manteniendo el paso del aire por ella
Cirugía de apnea del sueño realizada con la ayuda del robot Da VinciCirugía para apnea del sueño con uso de sutura barbada
Cirugía para la apnea del sueño: ¿cómo se realiza? ¿Cuáles son los resultados?
Un concepto fundamental: no es una sola cirugía, son varias
La cirugía es una alternativa importante para los pacientes que no se adaptaron al CPAP o a otros tratamientos. El CPAP es el tratamiento de primera línea y muy eficaz cuando se tolera bien, pero entre el 30% y el 50% de las personas no se adaptan o abandonan el aparato con el tiempo, y es ahí donde la cirugía gana espacio. Lo que muchos no saben es que esta no es una única cirugía, sino un conjunto de procedimientos realizados al mismo tiempo, cada uno dirigido a un punto específico de la vía respiratoria superior.
El concepto de los múltiples procedimientos
El objetivo principal del tratamiento quirúrgico de la apnea del sueño es mantener la vía respiratoria abierta durante el sueño. Como los eventos obstructivos pueden ocurrir en distintos niveles de las vías respiratorias superiores (nariz, paladar, paredes laterales de la faringe y base de la lengua), el abordaje quirúrgico más eficaz consiste en tratar varias áreas al mismo tiempo. Se ha demostrado que esta estrategia combinada ofrece mejores resultados en comparación con el tratamiento de un único sitio de obstrucción.
Nivel nasal: desobstrucción de las vías respiratorias superiores
Septoplastia: corrección de la desviación del tabique
La corrección de la desviación del tabique nasal suele ser el primer paso de la cirugía multinivel. La desviación del tabique puede aumentar la resistencia al paso del aire por la nariz y favorecer la respiración por la boca durante el sueño, lo que empeora el ronquido. Conviene ser claro sobre el papel de la nariz: la obstrucción nasal suele empeorar el ronquido y dificultar el uso del CPAP, pero la corrección nasal aislada rara vez cura la apnea. Mejora la respiración, el ronquido y, muchas veces, la tolerancia al CPAP, y por eso suele ser el primer paso de una cirugía multinivel.
Durante la septoplastia, realizamos una pequeña incisión por dentro de la nariz, donde la mucosa se despega del cartílago y el hueso del tabique. Las partes desviadas se eliminan o reposicionan para centrar el tabique nasal. Este procedimiento mejora de forma significativa el flujo de aire nasal y reduce la tendencia a la respiración bucal durante el sueño.
Turbinoplastia: reducción de los cornetes nasales
La cirugía de los cornetes nasales suele realizarse junto con la septoplastia. Los cornetes hipertrofiados pueden causar una obstrucción nasal crónica, obligando al paciente a respirar por la boca durante el sueño, lo que desestabiliza las vías respiratorias superiores. La turbinoplastia busca reducir el volumen de los cornetes inferiores, conservando su función fisiológica de filtrar y humidificar el aire.
Etmoidectomía y cirugía del seno maxilar
Cuando es necesario, también realizamos la etmoidectomía y la cirugía del seno maxilar. La etmoidectomía consiste en eliminar tejidos inflamados, pólipos o bloqueos en los senos etmoidales que impiden una ventilación adecuada. Este procedimiento, realizado mediante técnica endoscópica, garantiza precisión y minimiza el impacto quirúrgico. La cirugía del seno maxilar complementa el tratamiento cuando hay afectación de los senos maxilares, garantizando un drenaje adecuado y reduciendo las infecciones recurrentes que pueden contribuir a la obstrucción nasal.
Además, asociar este procedimiento ayuda a crear una segunda vía de flujo de aire que puede disminuir la resistencia al paso del aire, contribuyendo al éxito de la cirugía en su conjunto.
Nivel palatino: ampliación del espacio retropalatino
Sutura barbada para la apertura del paladar
La faringoplastia con sutura barbada es una técnica moderna y mínimamente invasiva para el tratamiento del paladar blando. Esta técnica utiliza suturas especiales con pequeños ganchos bidireccionales que refuerzan y estabilizan los tejidos de la garganta, mejorando la tensión de las vías respiratorias superiores.
Cada púa de la sutura actúa como un nudo anclado en el tejido, lo que proporciona mayor estabilidad de la vía respiratoria con un menor tiempo quirúrgico y una mejor cicatrización. Este abordaje es especialmente eficaz para pacientes cuyo ronquido se debe a una relajación excesiva de los tejidos palatinos, ofreciendo una recuperación más rápida y buenos resultados.
Nivel de las paredes laterales: expansión funcional con el robot Da Vinci
Faringoplastia de expansión funcional con el robot Da Vinci
Una evolución de esta técnica es la Faringoplastia de Expansión Funcional realizada con el sistema robótico Da Vinci. Este procedimiento combina los principios de la faringoplastia expansora tradicional con la precisión y las ventajas de la cirugía robótica transoral.
La técnica robótica de expansión funcional utiliza la visualización 3D magnificada e instrumentos articulados con movimientos de 360 grados para reposicionar el músculo palatofaríngeo. Durante el procedimiento, el músculo palatofaríngeo se aísla de la mucosa y del músculo constrictor superior de la faringe, y luego se secciona en su parte inferior para formar un colgajo muscular con pedículo superior y medial.
El extremo libre del músculo palatofaríngeo se rota entonces hacia arriba y se fija en la transición entre el paladar blando y el duro, creando tensión en la pared lateral faríngea. El robot permite realizar esta fijación con precisión milimétrica, garantizando la colocación óptima del músculo y reduciendo el riesgo de complicaciones.
Este abordaje robótico de la expansión funcional ofrece ventajas sobre la técnica tradicional. La visualización tridimensional permite una identificación precisa de las estructuras anatómicas, mientras que los instrumentos articulados posibilitan suturar en ángulos que serían imposibles con técnicas convencionales. El resultado es una ampliación más consistente del espacio faríngeo, con buenos resultados en pacientes adecuadamente seleccionados.
Nivel de la base de la lengua: cirugía robótica
Amigdalectomía lingual robótica
La cirugía robótica transoral (TORS) con el sistema Da Vinci representa la evolución más avanzada en el tratamiento de la obstrucción de la base de la lengua.
La amigdalectomía lingual robótica busca eliminar el tejido hipertrofiado en la base de la lengua, incluidas las amígdalas linguales. El procedimiento puede eliminar hasta 20 gramos de tejido, según sea necesario, en función de la anatomía del paciente y del grado de colapso durante el sueño.
Glosectomía parcial
La glosectomía parcial de la línea media complementa el tratamiento robótico cuando existe una macroglosia significativa. Este procedimiento consiste en la extracción física de una porción de la lengua en la zona central, entre los principales vasos sanguíneos y nervios. La técnica se guía mediante métodos de imagen avanzados para garantizar la máxima seguridad y preservar las funciones esenciales de la lengua.
Ventajas del abordaje combinado
Realizar estos múltiples procedimientos al mismo tiempo ofrece varias ventajas. En primer lugar, permite tratar todos los niveles de obstrucción en una única sesión quirúrgica, reduciendo la necesidad de cirugías posteriores. Además, el abordaje multinivel suele alcanzar tasas de éxito más altas que tratar un único punto.
La cirugía robótica ofrece beneficios específicos, como un menor sangrado intraoperatorio, una recuperación más rápida y la preservación funcional con un menor riesgo de alteraciones en la deglución y el habla. La visualización 3D de alta definición y la precisión de los instrumentos articulados ayudan a prevenir sangrados y permiten la extracción del tejido sobrante.
Recuperación y resultados
La recuperación varía según la extensión de los procedimientos realizados.
La cirugía multinivel mejora la apnea en la mayoría de los casos bien seleccionados. En metaanálisis, la tasa de éxito (reducción del IAH de al menos la mitad, con un IAH final por debajo de 20) se sitúa en torno al 60% a 66%, con una reducción media de cerca de 25 eventos por hora. La faringoplastia con sutura barbada y la cirugía robótica de la base de la lengua reducen el IAH en torno a 24 eventos por hora en las series publicadas. Conviene ser transparente: los resultados dependen mucho de la selección del paciente y del sitio de la obstrucción, y la cirugía suele mejorar bastante los síntomas y la calidad de vida, sin necesariamente eliminar por completo la apnea.
La cirugía combinada para el tratamiento de la apnea del sueño representa, por tanto, una solución integral que aborda al mismo tiempo los puntos de obstrucción de la vía respiratoria superior. Este abordaje multinivel ofrece a los pacientes una alternativa eficaz al CPAP, con resultados duraderos y una mejora significativa de la calidad de vida.
Preguntas frecuentes
¿Todo el que ronca tiene apnea del sueño?
No. El ronquido es una señal de alerta que merece evaluación, sobre todo si es frecuente o si viene acompañado de somnolencia, dolor de cabeza por la mañana o presión alta. La probabilidad de apnea es de 1,5 a 3 veces mayor en quien ronca que en la población general, pero roncar no es, por sí solo, un diagnóstico de apnea.
¿Cómo se mide la gravedad de la apnea?
Por el IAH (índice de apnea e hipopnea), que cuenta las pausas en la respiración por hora de sueño, medido en la polisomnografía (el estudio del sueño): hasta 5 es normal, de 5 a 15 es leve, de 15 a 30 es moderada y por encima de 30 es grave.
¿La cirugía cura la apnea del sueño?
En la mayoría de los casos bien seleccionados, la cirugía mejora mucho la apnea y la calidad de vida, pero no siempre elimina el problema por completo. El éxito depende del sitio de la obstrucción y de las características de cada paciente, por eso la evaluación detallada antes de la cirugía es tan importante.
¿Necesito hacer todas esas cirugías?
No. La apnea puede obstruir en puntos diferentes (nariz, paladar, paredes de la faringe, base de la lengua), y la cirugía es individualizada: se trata solo lo que hace falta, muchas veces en una única sesión quirúrgica.
¿La cirugía sustituye al CPAP?
El CPAP es el tratamiento de primera línea y muy eficaz cuando se tolera bien. La cirugía es la principal alternativa para quien no se adapta o abandona el aparato, y a veces se usa de forma combinada con otras medidas.
Referencias
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Tufik S, et al. Obstructive Sleep Apnea Syndrome in the São Paulo Epidemiologic Sleep Study (EPISONO). Sleep Medicine. 2010.
McEvoy RD, et al. CPAP for Prevention of Cardiovascular Events in Obstructive Sleep Apnea (estudio SAVE). New England Journal of Medicine. 2016.
Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
Durante una apnea obstructiva del sueño se produce un colapso de la vía respiratoria superior en la región de la faringe. Cuando duermes, los músculos de la garganta se relajan de forma natural, pero en las personas con apnea esa relajación es excesiva, lo que hace que la vía respiratoria se cierre de manera parcial o completa.
Imagina que fuera una pajita que se cierra mientras intentas respirar a través de ella. Tu cuerpo sigue haciendo fuerza para respirar y crea una presión negativa en el pecho, pero el aire no logra pasar. Durante cada episodio, que dura al menos 10 segundos (y puede superar el minuto), el organismo entra en un estado de asfixia.
Qué Sucede Durante Cada Pausa Respiratoria
Cuando la respiración se detiene, ocurren dos cosas críticas en tu cuerpo:
Hipoxia: La cantidad de oxígeno en la sangre disminuye drásticamente. Es como si todas las células de tu cuerpo empezaran a “pasar hambre” de oxígeno.
Hipercapnia: El dióxido de carbono (CO₂) se acumula en la sangre y crea un ambiente tóxico. Es como si estuvieras respirando aire viciado.
Estos eventos hacen que ciertos sensores especiales de tu cuerpo (llamados quimiorreceptores) detecten el peligro y envíen señales urgentes al cerebro: “¡Necesitas respirar ahora!”. El cerebro provoca entonces un microdespertar, no te despiertas por completo, pero sales del sueño profundo lo suficiente para que los músculos de la garganta se contraigan y vuelvan a abrir la vía respiratoria.
El Efecto en Cascada sobre el Sistema Cardiovascular
Cada episodio de apnea desencadena una tormenta en tu sistema cardiovascular:
El Sistema Nervioso Simpático en Alerta Máxima
El sistema nervioso simpático, responsable de las reacciones de “lucha o huida”, se activa de forma intensa. Es una respuesta muy parecida a la de ser asaltado o atacado por un animal. La diferencia es que esto ocurre toda la noche, como si tu cuerpo creyera que está en peligro constante. Esto provoca:
Una liberación masiva de adrenalina y otras hormonas del estrés
Vasoconstricción: los vasos sanguíneos se contraen con fuerza
Picos rápidos de presión arterial: con cada pausa, la presión da un pico de pocos segundos, que en casos graves puede superar los 180 a 200 mmHg. No es una presión alta continua, pero esa oscilación, repetida cientos de veces por noche, sobrecarga el corazón y los vasos con el paso del tiempo
La apnea, el ladrón que roba la salud de una persona
El Corazón Bajo Presión
Con cada episodio, tu corazón sufre un estrés tremendo:
Un aumento súbito de la frecuencia cardíaca
Un mayor riesgo de arritmias (latidos irregulares)
Hipertrofia del ventrículo izquierdo (el músculo cardíaco queda “hinchado” de tanto trabajar)
Un riesgo aumentado de infarto e insuficiencia cardíaca
Impactos de la Apnea del Sueño en Sistemas Específicos
Sistema Respiratorio
Hipertensión pulmonar: la presión en los pulmones aumenta debido a la falta de oxígeno
Alteraciones en el centro respiratorio del cerebro
Una reducción de la capacidad pulmonar con el paso del tiempo
Sistema Endocrino y Metabólico
La apnea puede provocar un caos hormonal:
Resistencia a la Insulina: La hipoxia y el estrés pueden hacer que las células no respondan adecuadamente a la insulina, lo que aumenta el riesgo de diabetes tipo 2. Es como si las “cerraduras” de las células (los receptores de insulina) quedaran “oxidadas”.
Hormonas del Apetito Desreguladas:
Grelina (hormona del hambre): aumenta drásticamente
Leptina (hormona de la saciedad): disminuye
Cortisol Elevado: La hormona del estrés permanece alta y contribuye al aumento de peso y a alteraciones metabólicas.
Sistema Nervioso
Función Cognitiva Comprometida:
Pérdida de memoria y dificultad para concentrarse
Tiempo de reacción lento (similar al efecto del alcohol)
Un mayor riesgo de accidentes de tránsito, cerca de 2 a 3 veces mayor, sobre todo en los casos graves y con mucha somnolencia (el tratamiento con CPAP reduce bastante ese riesgo)
Cambios de humor, depresión y ansiedad
Riesgo de ACV: la apnea casi duplica el riesgo de ACV, de forma independiente de factores como la presión, el peso y la diabetes (estudio publicado en el New England Journal of Medicine, 2005), por la combinación de hipertensión, alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral y una mayor tendencia a la formación de coágulos.
Caída de la Testosterona: La hipoxia intermitente y la fragmentación del sueño pueden inhibir la producción de testosterona mediante la supresión del eje hipotálamo-hipófisis-gónadas. La apnea obstructiva se asocia a niveles más bajos de testosterona, sobre todo en los casos más graves y en hombres con obesidad. Buena parte de esa relación, sin embargo, se explica por el propio exceso de peso, y tratar la apnea de forma aislada no siempre normaliza la hormona.
Disfunción Eréctil: La combinación de testosterona baja, problemas vasculares, estrés oxidativo y alteraciones en el flujo sanguíneo del pene hace que los hombres con apnea puedan tener un riesgo significativamente mayor de impotencia. La apnea se considera un factor de riesgo independiente para los problemas de erección.
Reducción de la Fertilidad: La calidad del esperma puede verse perjudicada por la hipoxia y el estrés oxidativo, lo que resulta en un menor recuento de espermatozoides, una reducción de la motilidad espermática y un aumento de la fragmentación del ADN espermático. Esto puede causar dificultades para concebir y un mayor riesgo de abortos espontáneos.
Impactos en el Sistema Reproductor Femenino:
Irregularidades Menstruales: La apnea puede causar ciclos menstruales irregulares debido a las alteraciones hormonales, lo que dificulta identificar el período fértil y reduce las posibilidades de concepción.
Reducción de la Fertilidad: Las mujeres con apnea pueden tener dificultades para ovular adecuadamente debido al desequilibrio de las hormonas FSH (foliculoestimulante) y LH (luteinizante), esenciales para una ovulación saludable.
Problemas en la Menopausia: La apnea se vuelve más común después de la menopausia debido a la caída de los niveles de estrógeno y progesterona, que de forma natural ayudan a mantener el tono muscular de la vía respiratoria. La deficiencia hormonal combinada con la apnea puede crear un círculo vicioso que empeora los síntomas de la menopausia.
Complicaciones en el Embarazo: Las mujeres embarazadas con apnea tienen un mayor riesgo de hipertensión gestacional, diabetes gestacional y complicaciones durante el parto.
Sistema Inmunológico
La apnea del sueño puede causar una disfunción profunda del sistema inmunológico, creando un estado de inflamación crónica en el organismo:
Estado Inflamatorio Persistente: La hipoxia intermitente y la fragmentación del sueño hacen que el cuerpo produzca de forma constante citoquinas proinflamatorias como IL-1, IL-6 y TNF-α. Es como si el organismo estuviera siempre “luchando contra una infección” que no existe.
Supresión de la Inmunidad: El aumento del cortisol y el estrés oxidativo provocan inmunosupresión, lo que reduce la capacidad del cuerpo de combatir infecciones reales. Esto puede resultar en una mayor susceptibilidad a resfriados, gripes, neumonías y otras enfermedades infecciosas.
Desequilibrio de las Células de Defensa: Se produce una reducción de las células CD3+, CD4+ y CD8+ (linfocitos importantes para la defensa) y una alteración en el equilibrio entre la respuesta inmune celular (Th1) y humoral (Th2), favoreciendo un patrón similar al observado en las enfermedades autoinmunes.
Reducción de la Actividad de las Células NK: Las células Natural Killer, que ayudan a defender el cuerpo, pueden ver reducida su actividad. Investigaciones de laboratorio sugieren que esto podría debilitar las defensas contra los tumores, pero es importante dejar claro que se trata de una hipótesis en investigación: no está probado que la apnea cause cáncer en personas.
Estrés Oxidativo: El Ataque de los Radicales Libres
Uno de los efectos más dañinos de la apnea es la creación de radicales libres. Con cada ciclo de falta de oxígeno seguido de reoxigenación, es como si sometieras a tus células a un “ejercicio extremo”, generando sustancias tóxicas que dañan:
Los vasos sanguíneos (acelerando el proceso de aterosclerosis)
Las células del corazón
Las neuronas del cerebro
Las células del páncreas (empeorando la diabetes)
El Círculo Vicioso
La apnea crea un círculo vicioso difícil de romper:
1. Apnea → Aumento de peso (debido a las hormonas alteradas)
2. Aumento de peso → Empeoramiento de la apnea (más tejido en la garganta)
3. Apnea más grave → Más problemas metabólicos
4. Más problemas → Más aumento de peso
Impacto en la Salud Global
Cardiovascular: cerca de la mitad de las personas con apnea también tienen presión alta, y la apnea es una causa reconocida de hipertensión de difícil control. Estudios de largo plazo muestran que la apnea grave llega a casi triplicar el riesgo de desarrollar hipertensión. El riesgo de infarto, arritmias e insuficiencia cardíaca también aumenta.
Metabólico: La prevalencia de diabetes tipo 2 es mucho mayor en los pacientes con apnea, independientemente del peso.
Neurológico: Un mayor riesgo de demencia, pérdida de memoria y accidentes debido a la somnolencia.
Inmunológico: Una mayor susceptibilidad a infecciones. La relación con algunos tipos de cáncer es una hipótesis aún en estudio, no una certeza.
Reproductivo: Reducción de la fertilidad, disfunción sexual, irregularidades menstruales y alteraciones hormonales que afectan la calidad de vida sexual y reproductiva.
Calidad de Vida: Somnolencia excesiva, depresión, problemas de relación y una reducción significativa de la productividad.
La Buena Noticia
El aspecto más importante es que el tratamiento de la apnea puede revertir muchos de estos problemas. Cuando la respiración se normaliza durante el sueño (con CPAP, aparatos intraorales o cirugía), suele observarse:
Una reducción de la presión arterial
Una mejora del control de la diabetes
Una reducción del estrés oxidativo
Una mejora de la función cognitiva y del estado de ánimo
Una mejora del ronquido, la somnolencia y la calidad de vida
El tratamiento mejora de forma comprobada los síntomas, el sueño, el humor y la calidad de vida, además de ayudar en el control de la presión. Tratar vale mucho la pena por los síntomas, la presión y la calidad de vida.
Esto demuestra cómo un trastorno del sueño aparentemente “simple” puede tener consecuencias profundas para todo el organismo, pero también cómo el tratamiento adecuado puede transformar la salud y la calidad de vida de una persona. Vea cómo funciona la cirugía del ronquido y de la apnea.
Preguntas frecuentes
¿La apnea del sueño causa cáncer?
No está probado. Investigaciones de laboratorio sugieren que la falta intermitente de oxígeno puede debilitar parte de las defensas del cuerpo (las células de defensa NK), pero eso todavía es una hipótesis en estudio, no una relación de causa y efecto comprobada en personas.
¿Tratar la apnea previene el infarto y el ACV?
El tratamiento mejora de forma comprobada el ronquido, la somnolencia, el humor, la calidad de vida y ayuda en el control de la presión. La prevención del infarto y del ACV, en cambio, no fue demostrada por el mayor estudio aleatorizado (SAVE, 2016). Aun así, tratar es muy importante por los síntomas, la presión y la calidad de vida.
¿La apnea aumenta la presión?
Sí. Con cada pausa hay un pico rápido de presión, y con el paso del tiempo la apnea es una causa reconocida de presión alta, sobre todo la de difícil control. La apnea grave llega a casi triplicar el riesgo de hipertensión.
Referencias
Peppard PE, Young T, Palta M, Skatrud J. Prospective study of the association between sleep-disordered breathing and hypertension. New England Journal of Medicine. 2000;342:1378-1384.
Yaggi HK, et al. Obstructive sleep apnea as a risk factor for stroke and death. New England Journal of Medicine. 2005;353:2034-2041.
Tregear S, et al. Obstructive sleep apnea and risk of motor vehicle crash: systematic review and meta-analysis. Journal of Clinical Sleep Medicine. 2009.
McEvoy RD, et al. CPAP for Prevention of Cardiovascular Events in Obstructive Sleep Apnea (estudio SAVE). New England Journal of Medicine. 2016.
Su L, et al. Association between obstructive sleep apnea and male serum testosterone: a systematic review and meta-analysis. Andrology. 2022.
Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
Si ya pasaste noches sin dormir cargando a tu hijo mientras lloraba de dolor de oído, y después notaste que, incluso sin dolor, no parecía escuchar bien, subía el volumen de la televisión o vivía distraído en la escuela, conoces de cerca la angustia que te trae hasta esta pregunta. Cuando las otitis vuelven una y otra vez, o cuando queda líquido atrapado detrás del tímpano por mucho tiempo, el otorrino puede sugerir la colocación de un tubo de ventilación, también llamado tubo de timpanostomía. Reuní aquí las preguntas que más escucho en la consulta, junto con lo que la ciencia muestra hoy, para que entiendas por qué, cuándo y si ese “tubito” tiene sentido para tu hijo. Adelanto algo que suele tranquilizar: en la mayoría de los casos el tratamiento es clínico o expectante, y no todo niño que tiene otitis va a necesitar el tubo. Esa sensación de oído tapado también aparece, de forma pasajera, en los viajes en avión.
Primero, entiende qué resuelve el tubito (y qué no resuelve)
El objetivo del tratamiento es el líquido atrapado en el oído medio, el espacio detrás del tímpano. Puede acumularse después de una infección (la llamada otitis media con efusión, cuando hay líquido sin infección activa) o venir junto con infecciones que se repiten. Mientras ese líquido está ahí, el tímpano vibra mal y el sonido llega apagado, como si el niño tuviera el oído tapado. De ahí la pérdida de audición, el zumbido y, a veces, la dificultad de equilibrio. La otitis de repetición es una causa común de pérdida de audición en niños.
Vale ponerlo en perspectiva, porque asusta menos cuando se conoce el cuadro completo. El líquido en el oído es común y, la mayoría de las veces, desaparece solo: cerca de 9 de cada 10 niños tienen al menos un episodio antes de los 5 años, la mitad se resuelve en hasta 3 meses y cerca del 95 % en un año (AAO-HNS, 2016). Por eso el tubo no es para todo líquido que aparece. Entra en escena cuando el líquido insiste en quedarse y empieza a afectar la audición, o cuando las crisis de otitis son demasiado frecuentes. Lo que el tubo hace es drenar ese líquido y ventilar el oído, equilibrando la presión. Lo que no hace es curar la alergia, la adenoide agrandada o el resfriado que están detrás del problema; para la causa, el tratamiento es otro.
Entonces, ¿cuándo está realmente indicado el tubo?
Dos situaciones concentran la indicación, y en ambas el examen del oído pesa más que el conteo de infecciones por sí solo:
Líquido que persiste. Otitis media con efusión en ambos oídos por tres meses o más, con dificultad de audición documentada, es la indicación mejor establecida (AAO-HNS, 2022). Cuando hay señales de impacto en el habla, el aprendizaje o el comportamiento, la indicación es más fuerte.
Otitis de repetición, con una salvedad importante. Se considera otitis de repetición cuando hay tres o más episodios en seis meses, o cuatro en un año. El tubo se indica sobre todo cuando todavía hay líquido en el oído en el examen realizado entre las crisis; si el oído queda completamente seco en ese período, las directrices actuales no recomiendan el tubo solo por el conteo de infecciones (AAO-HNS, 2022).
¿Por qué esa cautela? Porque un ensayo aleatorizado publicado en 2021 comparó colocar el tubo con mantener el tratamiento clínico en niños con otitis de repetición y no encontró diferencia en el número de nuevas otitis a lo largo de dos años (1,48 frente a 1,56 episodios por niño/año). El tubo sí tuvo una ganancia: aumentó el tiempo hasta la siguiente infección (cerca de 4,3 frente a 2,3 meses) (Hoberman, 2021). Es decir, la decisión no es automática. Pesa el conjunto: audición, presencia de líquido, frecuencia de las crisis y cuánto todo eso afecta el sueño, el habla y la escuela de tu hijo.
Fuera de estas situaciones, cuando el líquido es reciente (menos de tres meses) y la audición está preservada, la conducta suele ser observar, porque la probabilidad de que se resuelva solo es alta.
¿Cómo es la cirugía? ¿Y la anestesia es segura?
Con la ayuda de un endoscopio, el médico hace una pequeña abertura en la membrana del tímpano, aspira el líquido e inserta el tubito, que funciona como una válvula, dejando entrar el aire y salir el líquido. Suele durar de 10 a 15 minutos por oído, y en la mayoría de los casos el niño vuelve a casa el mismo día.
La pregunta que más preocupa a los padres casi nunca es sobre el tubo, sino sobre la anestesia. En niños usamos anestesia general, y el temor es natural. Vale saber que un gran estudio internacional aleatorizado siguió a niños que recibieron menos de una hora de anestesia general siendo bebés y no encontró diferencia en el desarrollo neurológico a los 5 años en comparación con quienes no la recibieron (GAS, McCann, 2019). Es una cirugía corta, realizada por un equipo habituado a operar niños, y ese dato suele dar tranquilidad a la familia.
¿Va a doler? ¿Cómo es el postoperatorio?
Durante la cirugía, gracias a la anestesia, no hay dolor. Después, es común una leve molestia o una secreción fina saliendo por el oído en los primeros días, pero nada que suela quitar el sueño o impedir el juego. Para la comodidad, indicamos un analgésico simple. Si aparece secreción, el tratamiento es local, con gotas óticas; en la mayoría de los casos no es necesario antibiótico por vía oral (AAO-HNS, 2022). En pocos días la sensación extraña desaparece y muchas familias notan, de entrada, que el niño vuelve a responder cuando lo llaman. Cuando el líquido sale, la audición mejora.
Agua en el oído: lo que realmente cambió
Este es el punto que más dudas genera, porque la orientación cambió. Durante muchos años se pidió protección rigurosa contra el agua, con algodón, tapones y gorro en cada baño y en cada piscina. Las directrices más recientes revisaron esta conducta: para la mayoría de los niños con tubo, no es necesaria protección de rutina para el baño común ni para nadar en agua limpia y tratada (AAO-HNS, 2022). Los estudios mostraron que la protección sistemática no redujo de forma relevante la probabilidad de secreción.
La protección queda reservada para situaciones específicas, como bucear en profundidad, nadar en agua de lago o poco tratada, sumergir la cabeza en un baño con jabón, o cuando el propio niño siente molestia con la entrada de agua. Como cada caso tiene sus particularidades, tu otorrino orientará lo que se aplica a tu hijo. La buena noticia práctica es que, la mayoría de las veces, la rutina de baño y piscina sigue casi normal.
Cuánto tiempo permanece el tubo y qué esperar del resultado
El tubito suele permanecer en promedio cerca de 12 meses, hasta que la membrana cicatriza a su alrededor. Cuando llega el momento, el propio organismo lo expulsa de forma natural, sin necesidad de otra cirugía, y el pequeño orificio cierra solo en la gran mayoría de los casos. Por eso las consultas de seguimiento son importantes: confirman que la salida ocurrió bien y que el tímpano está sano.
Sobre el resultado, la audición suele mejorar rápido, y las revisiones de estudios muestran una ganancia clara a corto y mediano plazo (MacKeith, 2023).
En algunos casos, cuando no hay mejora completa, es necesaria una nueva colocación del tubo. Los principales factores de riesgo para esto son la caída precoz del tubo, alteraciones craneofaciales, edad más baja y algunas condiciones clínicas, como la otitis media aguda recurrente (Goel, 2021). Un factor que reduce la probabilidad de una nueva cirugía es la adenoidectomía realizada junto con la colocación del tubo, sobre todo en niños a partir de los 4 años (Qian, 2025); en un metaanálisis, la adenoidectomía concomitante redujo a cerca de la mitad la probabilidad de necesitar nuevos tubos (Goel, 2021).
Riesgos y secuelas, con números
Se trata de un procedimiento de bajo riesgo, pero, como toda cirugía, tiene posibles complicaciones. Los números ayudan a dimensionar (Kay, Nelson y Rosenfeld, 2001):
Secreción por el oído (otorrea): es la más común, en torno al 16 % en el postoperatorio inmediato, casi siempre resuelta con gotas óticas.
Cicatriz en el tímpano (timpanoesclerosis): aparece en cerca de un tercio de los casos tras la salida del tubo, pero suele ser solo una marca, sin efecto perceptible en la audición.
Perforación que no cierra sola: es poco frecuente con los tubos de corta permanencia (cerca del 2 %) y más frecuente con los de larga permanencia; cuando ocurre, puede corregirse con una pequeña reparación.
Colesteatoma: muy raro (por debajo del 1 %).
El tubo también puede obstruirse o salir antes de tiempo, situaciones que se acompañan en consulta, en las que el médico decide si es necesario recolocarlo.
¿Existen alternativas al tubo?
Sí, y forman parte de la conversación. Cuando el líquido es reciente y la audición está bien, la mejor conducta suele ser esperar y reevaluar, porque la probabilidad de resolución espontánea es alta. Tratar lo que está detrás del cuadro ayuda: controlar la rinitis alérgica, cuidar los resfriados de repetición y evaluar la adenoide. En algunos niños, sobre todo a partir de los 4 años o cuando hay síntomas de adenoide, retirar la adenoide junto con la colocación del tubo reduce la probabilidad de nuevos episodios (AAO-HNS, 2022). Los antibióticos tienen un papel en el tratamiento de las crisis agudas, pero no se recomiendan como prevención continua. Qué camino tiene sentido depende del examen, de la audición y de la historia de tu hijo.
Al final, la decisión sobre el tubito es compartida entre tú y el médico, mirando la audición, la frecuencia de las crisis y el impacto en el día a día del niño. Cuando está bien indicado, devuelve una buena audición, mejora el sueño y la disposición, e interrumpe un ciclo de crisis que perjudica justamente la fase de aprender a hablar y convivir. Si aún queda alguna duda, agenda una conversación para evaluar el caso con calma. En el consultorio del Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo (CRM-SP 107.711 | RQE 43.840), la orientación es siempre individualizada, para que decidas con seguridad e información.
Preguntas frecuentes
¿Mi hijo puede nadar y bañarse con el tubo?
En la mayoría de los casos, sí, sin protección de rutina para el baño común ni para nadar en agua limpia y tratada. Las directrices actuales ya no recomiendan tapones y gorro para todos los niños (AAO-HNS, 2022). La protección queda reservada para situaciones específicas, como bucear en profundidad o agua poco tratada, y tu otorrino orienta lo que se aplica a tu caso.
¿La cirugía duele? ¿Y la anestesia general es segura?
Durante el procedimiento no hay dolor, por la anestesia. Es una cirugía corta, de pocos minutos por oído. Sobre la anestesia general, un gran estudio aleatorizado mostró que menos de una hora de anestesia al inicio de la vida no alteró el desarrollo neurológico de los niños a los 5 años (GAS, McCann, 2019).
¿El tubo se cae solo? ¿Se necesita otra cirugía para retirarlo?
En general el tubo permanece cerca de 12 meses y el organismo lo expulsa de forma natural, sin nueva cirugía. Lo importante es mantener las consultas de seguimiento para confirmar la salida y revisar el tímpano.
Una vez colocado, ¿resuelve para siempre?
Suele resolver las crisis y la pérdida de audición de ese período. Pero una parte de los casos necesita un segundo tubo más adelante, sobre todo cuando el tubo se cae pronto, en el niño más pequeño o cuando hay alteraciones craneofaciales. Esto es esperable y no significa que algo salió mal.
¿Toda otitis necesita tubo?
No. La mayoría de los episodios de líquido en el oído se resuelve sola en semanas a meses. El tubo se considera cuando el líquido persiste y afecta la audición, o cuando las infecciones se repiten con líquido presente en el examen.
¿Existe alternativa antes de operar?
Sí: observar y reevaluar cuando el cuadro es reciente, tratar la rinitis alérgica y evaluar la adenoide. En casos seleccionados, retirar la adenoide junto con el tubo ayuda a reducir recidivas. La elección depende de la evaluación individual.
Referencias
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Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
Imagina despertar cada mañana sintiéndote verdaderamente descansado, con energía para enfrentar los desafíos del día y disposición para disfrutar cada momento. Esto no es una realidad lejana ni un privilegio de pocos: es el resultado natural de un sueño de calidad, algo que la mayoría podemos lograr con los hábitos adecuados.
El sueño va mucho más allá del simple descanso. Es durante estas horas valiosas que el cuerpo se renueva por completo: el sistema inmunológico se fortalece, la memoria se consolida, los tejidos se reparan y se producen hormonas esenciales. Cuando dormimos bien, no solo recuperamos energía, sino que literalmente nos preparamos para ser la mejor versión de nosotros mismos al día siguiente.
La conexión entre la mesa y la cama: cómo la alimentación influye en el sueño
Lo que ponemos en el plato tiene un impacto directo en la calidad de nuestras noches. Algunos alimentos son verdaderos aliados del sueño, mientras que otros pueden convertir la hora de dormir en una batalla frustrante.
Los protagonistas de una cena amiga del sueño incluyen alimentos ricos en triptófano, un aminoácido que el cuerpo convierte en serotonina y, posteriormente, en melatonina: la conocida hormona del sueño. Pescados como el salmón y el atún, carnes blancas como el pollo y el pavo, huevos, leche y derivados, además de frutos secos y semillas, son excelentes opciones para incluir en la rutina alimentaria.
Las frutas también merecen una mención especial. El plátano, además de triptófano, aporta magnesio y potasio, minerales que ayudan a la relajación muscular. Las cerezas son una fuente natural de melatonina, mientras que el kiwi tiene propiedades que pueden facilitar tanto el conciliar el sueño como la permanencia en el sueño profundo.
Para la cena, la regla de oro es la sencillez y la ligereza. Las comidas muy pesadas, ricas en grasa o muy condimentadas pueden causar malestar digestivo y dificultar el sueño. Lo ideal es hacer la última comida al menos dos horas antes de acostarte, para que la digestión no interfiera con el descanso.
Algunos cuidados son fundamentales: evita la cafeína después de las 14:00, ya que puede permanecer activa en el organismo hasta 8 horas. El chocolate, los refrescos e incluso algunas infusiones contienen sustancias estimulantes. El alcohol, aunque inicialmente provoque somnolencia, fragmenta el sueño durante la madrugada y da como resultado un descanso de baja calidad.
Movimiento que acuna: el papel del ejercicio en la calidad del sueño
La actividad física regular es una de las inversiones más valiosas que podemos hacer para mejorar nuestro sueño. Las personas físicamente activas tienen casi el doble de probabilidades de mantener un sueño de alta calidad en comparación con las sedentarias.
El ejercicio aeróbico, como caminar, correr, nadar o andar en bicicleta, es especialmente beneficioso. Aumenta la circulación sanguínea, favorece la relajación y ayuda a regular los ritmos circadianos del cuerpo. Solo 30 minutos de actividad moderada ya pueden marcar una diferencia significativa en la facilidad para conciliar el sueño y en la profundidad del mismo.
El momento del ejercicio también importa. Las actividades realizadas por la mañana o por la tarde ayudan a sincronizar el reloj biológico, mientras que el ejercicio intenso muy cercano a la hora de dormir puede tener un efecto estimulante. Lo ideal es finalizar los entrenamientos vigorosos al menos 3 horas antes de acostarte.
Para quienes disponen de poco tiempo, actividades más suaves como el yoga, el pilates o los estiramientos antes de dormir pueden ser excelentes opciones. Favorecen la relajación muscular y mental, creando una transición natural entre el estado de vigilia y el sueño.
Creando el santuario del descanso: el ambiente ideal
Tu habitación debe ser una invitación a la relajación. Pequeños ajustes en el ambiente pueden transformar por completo la calidad de tu sueño, sin grandes inversiones.
La temperatura es un factor crucial y muchas veces descuidado. El ambiente ideal para dormir debe estar entre 18°C y 22°C. Nuestro cuerpo disminuye naturalmente la temperatura durante el sueño, y una habitación demasiado caliente o fría puede interrumpir ese proceso natural. Usa ropa de cama adecuada para la estación y mantén una buena ventilación.
La oscuridad es fundamental para una producción adecuada de melatonina. Las cortinas blackout o los antifaces para dormir pueden ser grandes aliados, especialmente si vives en zonas con mucha iluminación externa. Evita las luces azules de los dispositivos electrónicos al menos una hora antes de dormir, ya que “engañan” al cerebro y le hacen creer que aún es de día.
El silencio también contribuye a un sueño reparador. Si no es posible controlar los ruidos externos, considera usar tapones para los oídos o sonidos relajantes que enmascaren los ruidos molestos.
La organización del espacio influye directamente en nuestra capacidad de relajarnos. Una habitación limpia y ordenada transmite una sensación de tranquilidad, mientras que los ambientes desordenados pueden generar ansiedad inconsciente.
Rutinas que transforman: construyendo hábitos poderosos
La constancia es la clave para un sueño de calidad. Nuestro cuerpo funciona mejor con rutinas previsibles, y eso incluye los horarios de acostarse y despertarse.
Establece un horario fijo para acostarte y levantarte, incluso los fines de semana. Esa regularidad ayuda a ajustar el reloj biológico interno, de modo que sientas sueño de forma natural a la hora adecuada y despiertes con más energía.
Crea un ritual de relajación antes de dormir. Esto puede incluir un baño tibio, la lectura de un libro, meditación o técnicas sencillas de respiración. Lo importante es que sean actividades tranquilas y placenteras, que le indiquen al cuerpo que es hora de prepararse para el descanso.
Si no logras conciliar el sueño en 20 minutos, levántate de la cama y realiza una actividad relajante en otro ambiente, regresando solo cuando sientas sueño. Esto evita que el cerebro asocie la cama con el insomnio y la ansiedad.
Pequeños cambios, grandes transformaciones
Mejorar la calidad del sueño no exige cambios radicales en la rutina. Pequeños ajustes constantes pueden generar resultados sorprendentes. Empieza eligiendo una o dos sugerencias que tengan más sentido para tu realidad actual e impleméntalas de forma gradual.
Recuerda que cada persona es única, y puede llevar algunas semanas que tu cuerpo se adapte a las nuevas rutinas. Sé paciente contigo mismo durante este proceso de transformación.
Cuando priorizamos el sueño, estamos invirtiendo en nuestra salud física, mental y emocional. Estamos eligiendo tener más energía, mejor ánimo, mayor capacidad de concentración y un sistema inmunológico más fuerte. En un mundo que a menudo glorifica la privación del sueño como señal de productividad, cuidar tu descanso es un acto de autocuidado y sabiduría.
Las noches bien dormidas son la base de días extraordinarios. ¿Qué tal empezar hoy mismo a construir ese cimiento sólido para una vida más plena y saludable?
Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo. CRM-SP 107.711 | RQE 43.840 (registro médico brasileño). Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
El cornete nasal es una estructura ósea revestida de mucosa, ubicada en la pared lateral de la nariz, encargada de calentar, humidificar, filtrar y dirigir el aire que respiramos. Estas funciones son esenciales para una respiración eficiente y cómoda en el día a día.
También llamado concha nasal o turbina, el cornete forma parte de la cavidad nasal y está compuesto por hueso recubierto de mucosa respiratoria.
Normalmente existen tres cornetes a cada lado (inferior, medio y superior) y, en algunas personas, puede haber un cuarto, llamado supremo.
¿Cómo ayudan en la respiración?
La forma aerodinámica de los cornetes nasales dirige el flujo de aire dentro de la nariz, favoreciendo un paso de aire estable y silencioso. Parte de ese flujo se conduce hacia los senos paranasales y hacia la región olfatoria, lo que permite percibir los olores.
Los “pisos” de la nariz
Los cornetes dividen la cavidad nasal en meatos, conocidos como los “pisos” de la nariz: inferior, medio y superior. En el meato inferior, el cornete inferior, más voluminoso y con una rica red vascular, modula el ciclo nasal y participa en el calentamiento y la humidificación del aire, además de albergar el conducto nasolagrimal, por donde drenan las lágrimas. Es decir, nuestras lágrimas drenan hacia la nariz, por eso cuando lloramos la nariz se congestiona.
El meato medio alberga las aberturas de los senos paranasales y tiende a acumular secreción en las infecciones, sinusitis y procesos alérgicos.
En el meato superior se encuentra el nervio olfatorio, responsable de nuestro olfato. Solo una pequeña parte del aire que respiramos llega a esta región.
¿Cuándo aumentan de tamaño los cornetes nasales?
Diversas afecciones pueden provocar el aumento (hipertrofia) de los cornetes y causar obstrucción nasal, como:
Rinitis – provoca una inflamación crónica de la mucosa
sinusitis de repetición – los procesos infecciosos también provocan una inflamación persistente de la mucosa
irritantes ambientales – contaminantes como azufre, ozono, partículas de humo, entre otros
alteraciones anatómicas – como el tabique desviado, la poliposis nasal o el aumento de las adenoides
causas vasculares – la rinitis vasomotora también provoca un aumento de los cornetes
En los adultos, el aumento de los cornetes suele asociarse a otras condiciones, especialmente al tabique desviado, y esta asociación es una de las principales causas de congestión nasal crónica.
Consecuencias del aumento de los cornetes
Como vimos, cada piso de la nariz es responsable de una función, y el aumento de los cornetes nasales interferirá con cada una de ellas. El síntoma más común de este aumento es la obstrucción nasal, que ocurre cuando el “piso inferior” está obstruido. Cuando el “segundo piso”, conocido como meato medio, se ve afectado, los principales síntomas se relacionan con las enfermedades de los senos paranasales, más específicamente la sinusitis crónica. El “tercer piso”, el meato superior, puede llevar a una disminución del olfato.
Además de la obstrucción, la hipertrofia de los cornetes puede contribuir al ronquido, a la apnea del sueño y a un deterioro de la calidad de vida respiratoria. La sensación de tener la nariz siempre congestionada, la necesidad de respirar por la boca y el empeoramiento nocturno son quejas frecuentes que justifican una evaluación especializada.
Tratamiento clínico
La primera línea de cuidado busca reducir la inflamación y el volumen de los cornetes con aerosoles nasales de corticoides y antialérgicos, según la indicación del otorrinolaringólogo. El lavado nasal con solución salina complementa el control de los síntomas, y los descongestionantes deben usarse con precaución y por tiempo limitado para evitar el efecto rebote.
Tratamiento quirúrgico
Cuando los síntomas persisten o hay una obstrucción importante, pueden indicarse procedimientos como la turbinoplastia (reducción preservando la mucosa) o la turbinectomía (extracción parcial/total), que se definen caso por caso. Con frecuencia, la cirugía de los cornetes se asocia a la septoplastia cuando hay un tabique desviado, con el fin de ampliar la vía respiratoria y mantener la función de la mucosa.
Cuándo consultar
La obstrucción nasal persistente, el empeoramiento del sueño, el ronquido o una escasa respuesta a los tratamientos caseros son señales para acudir a un otorrinolaringólogo y analizar opciones personalizadas, desde las medidas clínicas hasta la cirugía funcional.
En São Paulo o Barueri, agenda una evaluación especializada que te ayude a definir la mejor estrategia para respirar mejor con seguridad y comodidad.
Agenda tu evaluación
Para una orientación individualizada y decisiones terapéuticas bien fundamentadas, agenda una consulta con el Dr. José Eduardo Marcondes en São Paulo o Barueri y conoce los abordajes que pueden restaurar el flujo nasal preservando la función. La respiración eficiente y la calidad de vida van de la mano cuando el conocimiento técnico y la empatía trabajan en armonía.
Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo. CRM-SP 107.711 | RQE 43.840 (registro médico brasileño). Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
La cirugía robótica transoral (TORS) representa uno de los mayores avances tecnológicos en el tratamiento quirúrgico del síndrome de apnea e hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS). Esta tecnología ha transformado el enfoque terapéutico de los pacientes que presentan obstrucción en áreas anatómicas específicas, en particular la pared lateral faríngea y la base de la lengua, ofreciendo una alternativa eficaz y segura a los tratamientos convencionales en casos seleccionados.
Fundamentos de la cirugía robótica transoral
La TORS utiliza el sistema quirúrgico Da Vinci, aprobado por la FDA estadounidense en diciembre de 2009 y desarrollado inicialmente en la Universidad de Pensilvania. Este sistema se basa en una plataforma computarizada de alta precisión que permite al cirujano operar a través de la boca del paciente, sin necesidad de incisiones externas.
Muestra los 3 componentes del robot quirúrgico Da Vinci: Consola, Carro de Visión y Carro del Paciente
Componentes del robot quirúrgico Da Vinci El equipo está compuesto por tres componentes principales: la consola del cirujano, el carro del paciente con brazos robóticos y el carro de visión. El cirujano controla los instrumentos robóticos a través de una consola similar a un videojuego, utilizando controladores que reproducen con precisión los movimientos de las manos, pero con mayor destreza y eliminación de temblores
Un aspecto importante es que el robot quirúrgico no es una técnica quirúrgica nueva. Es un instrumento que puede utilizarse para obtener los mejores resultados posibles de las diversas técnicas quirúrgicas existentes. Por ejemplo, la faringoplastia expansora es una técnica muy utilizada para el tratamiento de la apnea del sueño y puede realizarse sin el robot; sin embargo, la incorporación de la tecnología robótica puede ayudar a alcanzar resultados más satisfactorios con un menor índice de complicaciones, utilizando la misma técnica.
Componentes del robot quirúrgico Da Vinci
Anatomía y fisiopatología de la obstrucción
El síndrome de apnea e hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) resulta del colapso de las vías respiratorias superiores durante el sueño, causado por la relajación de la musculatura faríngea. Las principales áreas de obstrucción incluyen:
Pared lateral de la faringe
El colapso de las paredes laterales de la faringe representa una de las principales causas de obstrucción en pacientes con SAHOS. Durante el sueño, la pérdida del tono muscular permite que estas estructuras se acerquen entre sí, reduciendo significativamente el calibre de la vía respiratoria.
Base de la lengua
La base de la lengua constituye uno de los sitios más desafiantes para la intervención quirúrgica tradicional. La hipertrofia del tejido linfático (amígdalas linguales) o el aumento del volumen de la musculatura intrínseca de la lengua pueden causar una obstrucción significativa durante el sueño.
Ventajas del abordaje robótico
Beneficios técnicos
Visualización 3D magnificada: Permite identificar con precisión las estructuras anatómicas y aporta mayor seguridad durante la disección
Instrumentos articulados: Movimientos en 360 grados con una precisión superior a la de la mano humana
Filtración de temblores: Elimina los movimientos involuntarios, aumentando la precisión quirúrgica
Alcance a estructuras de difícil acceso: las cirugías en zonas como la base de la lengua y las amígdalas linguales son técnicamente muy difíciles de realizar sin la ayuda del robot
Beneficios clínicos
Menor sangrado intraoperatorio: La precisión de los instrumentos robóticos reduce el trauma del tejido
Recuperación más rápida: La mayor precisión y el menor trauma pueden conducir a una recuperación más rápida
Preservación funcional: Menor riesgo de complicaciones y de alteraciones de funciones como la deglución y el habla
¿Para quién está indicada esta cirugía?
La cirugía robótica para la apnea es una excelente alternativa para aquellas personas que no se adaptaron al CPAP ni a ningún otro tratamiento clínico para la apnea del sueño. Vea también cómo funciona la cirugía del ronquido y de la apnea.
Para plantear la indicación quirúrgica es fundamental realizar una polisomnografía, en la que se evalúa el índice de apnea e hipopnea, la presencia de desaturación de oxígeno, alteraciones de la frecuencia cardíaca, entre otros parámetros.
Los exámenes de imagen, como la tomografía computarizada, se utilizan para evaluar las estructuras anatómicas de la región
Además, una evaluación física minuciosa, junto con la nasofibroscopia, aportará información importante sobre la viabilidad de la cirugía.
En algunos casos, la endoscopia del sueño inducida por sedación puede ser necesaria para aportar información adicional.
Después de todo esto, cada caso se analiza de forma individual y puede definirse la mejor conducta para cada situación.
Perspectivas futuras
La cirugía robótica continúa evolucionando, con perspectivas prometedoras. La reducción del tamaño del brazo del robot y la incorporación de tecnologías como el láser de CO2 son pasos que buscan ampliar las posibilidades de uso.
Las nuevas fronteras son la utilización del robot como plataforma de realidad aumentada, además del uso de la IA, para hacer las cirugías más precisas, seguras y eficientes.
Sentado en la consola del robot, a punto de iniciar una cirugía de faringoplastia para el tratamiento de la apnea del sueño
Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo. CRM-SP 107.711 | RQE 43.840 (registro médico brasileño). Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.
Los senos paranasales son cavidades llenas de aire dentro de los huesos que rodean la nariz (maxilares, frontales, etmoidales y esfenoidales), revestidas por una mucosa que produce moco para filtrar y humidificar el aire y ayudar a proteger la vía respiratoria. Además de esta función protectora, actúan como cámaras de resonancia de la voz y ayudan a reducir el peso de los huesos de la cara; cuando el drenaje del moco se obstruye, se instala el ciclo de inflamación e infección típico de la rinosinusitis.
Sinusitis aguda vs. sinusitis crónica: la diferencia esencial
La rinosinusitis aguda suele acompañar a los resfriados, dura hasta 4 semanas y, en la mayoría de los casos, se resuelve con medidas de soporte; cuando empeora después de 5 días o persiste más de 10 días, se considera una forma no viral.
La forma crónica, llamada con mayor precisión rinosinusitis crónica, persiste durante más de 12 semanas, con síntomas como obstrucción nasal y secreción, y puede incluir presión facial y reducción del olfato, con confirmación mediante endoscopia y, cuando está indicado, tomografía computarizada.
Principales causas y factores asociados
La inflamación sostenida de la mucosa por alergias o infecciones virales, bacterianas o fúngicas puede iniciar y perpetuar el cuadro crónico.
Las alteraciones anatómicas, como el tabique desviado y los estrechamientos del meato medio, comprometen la ventilación y el drenaje, favoreciendo la recurrencia.
Los pólipos nasales y las condiciones inmunológicas contribuyen a la obstrucción mecánica y a la inflamación tipo 2, aumentando la resistencia al tratamiento únicamente clínico.
Síntomas que merecen atención
La obstrucción/congestión nasal y la descarga anterior o el goteo posnasal son ejes del diagnóstico; la reducción del olfato y la presión o el dolor facial son frecuentes.
La tos nocturna puede predominar, especialmente por la secreción que escurre hacia la vía respiratoria, y la fatiga es común en los cuadros prolongados.
Diagnóstico preciso y personalizado
La evaluación comienza con una historia clínica detallada y rinoscopia/endoscopia nasal, que documenta inflamación, secreción purulenta, edema o pólipos. La tomografía computarizada se indica cuando el tratamiento clínico inicial falla, para mapear la enfermedad y orientar el abordaje quirúrgico cuando es necesario.
Tratamiento clínico estructurado
El corticoide intranasal diario y la irrigación salina hipertónica o isotónica constituyen la base para reducir el edema y el biofilm y mejorar el aclaramiento mucociliar.
En las exacerbaciones bacterianas, pueden considerarse antibióticos orales; en casos seleccionados, un curso corto de corticoide sistémico ayuda a controlar la inflamación.
Los antihistamínicos y el control de las comorbilidades alérgicas y asmáticas optimizan el resultado y reducen las recaídas; el uso de descongestionantes tópicos debe ser prudente para evitar el efecto rebote.
La evidencia muestra una mejoría sólida de los síntomas, la calidad de vida y los hallazgos objetivos después de la cirugía; aun así, el mantenimiento con terapias tópicas sigue siendo esencial para el control a largo plazo.
El papel de los inmunobiológicos en los pólipos
En la rinosinusitis crónica con pólipos e inflamación tipo 2, los inmunobiológicos como los anti-IgE y los anti-IL-4/13 pueden reducir el volumen polipoide, la secreción y la necesidad de reintervenciones en perfiles adecuados.
Las estrategias que combinan cirugía endoscópica y biológicos han mostrado un beneficio complementario, con una mejoría sostenida en los síntomas y en la endoscopia.
Cuidados diarios y prevención
La irrigación nasal con solución salina y el uso correcto de corticoides tópicos reducen las crisis y mantienen la mucosa sana con el paso del tiempo.
El control de los alérgenos, la hidratación, la vacunación contra la influenza y la humidificación ambiental en los períodos secos minimizan las exacerbaciones estacionales.
Cuándo agendar una consulta especializada
La persistencia de los síntomas durante más de 12 semanas, la pérdida del olfato, las múltiples crisis anuales o el empeoramiento tras las terapias habituales justifican una evaluación con un otorrinolaringólogo para endoscopia y un plan personalizado.
En São Paulo, un abordaje integrado (diagnóstico riguroso, tratamiento clínico optimizado y, cuando es necesario, cirugía endoscópica) ofrece un alivio consistente y recupera la calidad de vida de forma segura y previsible.
Dr. José Eduardo Marcondes, médico otorrinolaringólogo. CRM-SP 107.711 | RQE 43.840 (registro médico brasileño). Este contenido es informativo, no sustituye la consulta médica y no reemplaza la conducta definida por tu médico.
Formado y residente en la Escola Paulista de Medicina (UNIFESP), con más de dos décadas de experiencia. Enfocado en el tratamiento del ronquido y la apnea del sueño, la obstrucción nasal, la sinusitis crónica, las adenoides y las amígdalas, en adultos y niños. Miembro de la ABORL-CCF y del cuerpo clínico del Hospital Israelita Albert Einstein, Vila Nova Star y São Luiz.